04 septiembre 2026

El aviso de Van der Poel con el MTB: «Si quiero ser campeón del mundo, necesitaré dedicarle más tiempo»

Mathieu van der Poel admite que tendrá que preparar el MTB con mucha más dedicación si quiere conquistar el único maillot arcoíris que falta en su palmarés.
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Mathieu van der Poel

Van der Poel reconoce que necesitará una temporada con mucha más presencia del MTB para afrontar el Mundial con opciones reales

Lo que durante años pareció una consecuencia casi inevitable de su enorme talento se ha convertido en uno de los grandes retos pendientes de Mathieu van der Poel. El neerlandés sigue queriendo ser campeón del mundo de XCO, pero después de otra actuación discreta en Val di Sole empieza a admitir abiertamente que necesitará algo más que unas semanas de adaptación antes de las grandes citas.

El MTB ya no parece una asignatura sencilla para Van der Poel

Mathieu van der Poel ha ganado el Campeonato del Mundo de carretera, el de gravel y ocho títulos élite de ciclocross. Su colección de maillots arcoíris es prácticamente incomparable, pero sigue teniendo un vacío muy concreto: el título mundial de XCO. Una ausencia que resulta especialmente llamativa porque, cuando era más joven, su coronación en el mountain bike parecía ser solo una cuestión de tiempo.

Van der Poel fue campeón del mundo júnior de XCO en 2013 y, durante sus mejores temporadas en la Copa del Mundo, demostró que podía superar a los mejores especialistas. En 2018 logró el bronce en el Mundial élite de Lenzerheide y un año después firmó una temporada extraordinaria, con victorias en las pruebas de XCO de Nové Město, Val di Sole y Lenzerheide, además de dominar también varias carreras de short track.

Por entonces era uno de los ciclistas más rápidos del mundo sobre una bicicleta de montaña. Su potencia, su capacidad técnica y su aceleración parecían suficientes para permitirle competir por el maillot arcoíris sin necesidad de construir toda su temporada alrededor del XCO.

Pero el paso del tiempo ha cambiado por completo esa perspectiva. Van der Poel decidió concentrar buena parte de sus esfuerzos en la carretera, donde se ha convertido en uno de los grandes corredores de clásicas de su generación. El MTB quedó reducido a programas más breves, habitualmente concentrados alrededor de los Juegos Olímpicos o del Campeonato del Mundo.

Mathieu van der Poel

El maillot arcoíris de XCO ha pasado de parecer inevitable a convertirse en uno de los desafíos más complicados de su carrera

Esa fórmula no ha funcionado en las principales citas. En los Juegos Olímpicos de Tokio sufrió una dura caída durante la primera vuelta y acabó abandonando. En el Mundial de Glasgow de 2023 volvió a caerse en los primeros compases de la carrera. En 2025, una fractura de escafoides sufrida durante su regreso a la Copa del Mundo en Nové Město condicionó su preparación antes de terminar 29.º en el Mundial.

Val di Sole debía ofrecer una nueva oportunidad en 2026. Su segundo puesto en la Copa del Mundo de Les Gets, celebrado solo una semana antes, confirmó que seguía teniendo velocidad para luchar con la élite del XCO. Sin embargo, el Mundial volvió a ofrecer un resultado muy diferente.

Mathieu van der Poel

Otro Mundial lejos de los objetivos

Van der Poel terminó 30.º en Val di Sole, a 4:40 de Tom Pidcock, después de arrancar desde las últimas filas

Mathieu van der Poel finalizó el Campeonato del Mundo de XCO de Val di Sole en la 30.ª posición, a 4:40 de Tom Pidcock. El neerlandés llegó a progresar hasta las proximidades del top 20 durante la primera parte de la prueba, pero nunca pudo acercarse realmente al grupo que disputaba las medallas y acabó perdiendo posiciones en las últimas vueltas.

Su retrasada posición en la parrilla era una dificultad evidente. Haber disputado pocas carreras de MTB durante la temporada le obligó a comenzar desde la quinta fila, lejos de los principales favoritos y rodeado de tráfico en los primeros kilómetros.

Pero Van der Poel no quiso emplear la parrilla como excusa. Tom Pidcock partía prácticamente desde la misma zona y fue capaz de remontar progresivamente hasta alcanzar la cabeza y conquistar su segundo título mundial élite de XCO.

«Es evidente que él es mucho mejor ciclista de montaña que yo. Es lo suficientemente fuerte como para abrirse camino hasta delante. Yo no tengo esa potencia extra en la subida para hacerlo. Esa es una gran diferencia», explicó Van der Poel sobre Pidcock después de la carrera.

La declaración resulta especialmente significativa porque Van der Poel no atribuye el resultado únicamente a una mala salida, al tráfico o a las características del circuito. Reconoce una diferencia de rendimiento específico respecto a un corredor que, pese a competir también en carretera, ha mantenido una relación mucho más continuada con el MTB durante los últimos años.

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Llegar con forma no es lo mismo que llegar preparado

El segundo puesto de Les Gets confirmó que conserva el potencial, pero Val di Sole volvió a evidenciar la falta de continuidad

Van der Poel llegó al Mundial después de ser segundo en Les Gets, un resultado que disparó nuevamente las expectativas. Si podía luchar por la victoria en una Copa del Mundo solo unos días después de regresar al MTB, parecía lógico pensar que también podría hacerlo en Val di Sole.

Sin embargo, el XCO actual penaliza cada vez más los programas improvisados. La posición en la parrilla depende de los puntos acumulados durante la temporada, los circuitos requieren una adaptación técnica específica y los esfuerzos repetidos de alta intensidad no son idénticos a los que se afrontan en carretera o ciclocross.

En Les Gets, Van der Poel estuvo delante desde el inicio. En Val di Sole tuvo que gastar buena parte de sus recursos adelantando corredores antes de poder pensar siquiera en acercarse a la cabeza. La carrera de Pidcock demostró que remontar desde esa posición era posible, pero también dejó claro que hacía falta un nivel excepcionalmente específico para conseguirlo.

La comparación fue contundente. Pidcock avanzó con paciencia, conectó con los grupos delanteros y terminó atacando en la penúltima vuelta para proclamarse campeón del mundo. Van der Poel, en cambio, no pudo mantener la misma progresión.

Eso no significa que haya perdido su capacidad para competir en XCO. Su actuación en Les Gets demuestra precisamente lo contrario. Pero sí refuerza una idea que el propio corredor ya había planteado antes del Mundial: si quiere llegar a las grandes citas con las máximas garantías, probablemente tendrá que dejar de tratar el MTB como un bloque breve dentro de una temporada construida principalmente alrededor de la carretera.

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«Me gustaría intentarlo de verdad»

Van der Poel quiere una temporada en la que pueda dar más espacio al MTB, aunque deberá negociarlo con su equipo

Tres días antes de la carrera de Val di Sole, Van der Poel ya había identificado el problema. Su objetivo no es únicamente llegar con una buena condición física, sino competir lo suficiente para acumular puntos, mejorar su posición de salida y recuperar todos los automatismos propios del XCO.

«Si realmente quiero darme la mejor oportunidad posible de ser campeón del mundo algún día, probablemente necesitaré una temporada en la que pase más tiempo sobre la bicicleta de montaña, para poder ganarme un puesto en una de las dos primeras filas», explicó durante una rueda de prensa previa al Mundial.

La frase muestra un cambio relevante en su manera de afrontar el desafío. Durante mucho tiempo, el planteamiento consistió en confiar en su enorme motor y en su facilidad para cambiar de disciplina. Ahora reconoce que el nivel del XCO y su propia situación dentro del ranking hacen necesario un compromiso diferente.

«Definitivamente me gustaría tener un año en el que pudiera centrarme un poco más en el mountain bike. Pero es algo que debemos hablar con el equipo, porque también existen otros compromisos. Sí, me gustaría intentarlo de verdad», añadió.

Una apuesta real por el XCO podría obligarle a revisar su calendario de carretera y su presencia en el Tour de Francia

El principal problema será encontrar espacio en un calendario de carretera repleto de objetivos. Las clásicas de primavera son una parte esencial de la temporada de Van der Poel y su presencia en el Tour de Francia también tiene un enorme valor para Alpecin-Premier Tech. Preparar una campaña más completa de Copa del Mundo podría obligarle a reducir otros compromisos, especialmente durante los meses previos al Mundial.

A pesar del resultado de Val di Sole, Van der Poel aseguró que no piensa abandonar su proyecto de MTB.

«Esto no cambiará mis planes de futuro con la bicicleta de montaña. Prefiero estar sobre la bicicleta de montaña tanto como sea posible», afirmó después de cruzar la meta.

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WHOOP UCI Mountain Bike World Series

Las oportunidades empiezan a tener un límite

Van der Poel tiene 31 años y sabe que ya no dispone de temporadas ilimitadas para completar su colección de títulos

Cuando Van der Poel comenzó a ganar carreras de Copa del Mundo parecía disponer de todo el tiempo necesario para conquistar el título mundial y luchar por el oro olímpico. Pero las caídas de Tokio y Glasgow, las lesiones, los cambios de calendario y los resultados de las dos últimas ediciones del Mundial han ido consumiendo oportunidades.

El neerlandés todavía está en plena madurez deportiva y continúa siendo uno de los mejores ciclistas del mundo. No obstante, ya no puede plantear el objetivo como algo que llegará de forma natural en algún momento. Cada temporada centrada en la carretera reduce el número de ocasiones disponibles para intentar completar su palmarés en el MTB.

Los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 aparecen como el gran objetivo a medio plazo, pero afrontar esa carrera con garantías implicaría mejorar su ranking, competir con más regularidad y probablemente empezar a construir el proyecto mucho antes del verano olímpico.

Van der Poel sigue teniendo el talento y el nivel físico necesarios para ganar una gran carrera de XCO. Lo que Val di Sole ha vuelto a poner en duda es si puede hacerlo manteniendo el MTB como una disciplina secundaria y apareciendo únicamente unas semanas antes de las citas señaladas.

Después de años confiando en su extraordinaria capacidad de adaptación, sus propias palabras indican que empieza a aceptar una realidad diferente: para ser campeón olímpico o mundial de XCO tendrá que conceder al mountain bike un espacio mucho mayor en su temporada. Y eso podría exigir renuncias importantes en la carretera.

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