11 agosto 2026

Las llantas de gravel se abren paso en las bicicletas de MTB más rápidas

La prohibición de los manillares de carretera y gravel en la Leadville 100 no pondrá fin a la búsqueda de bicicletas de MTB más rápidas y aerodinámicas. Las llantas de gravel de perfil alto apuntan a ser el próximo componente en cruzar de una disciplina a otra.
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Scott Spark RC de Matthias Wengelin

La obligación de utilizar un manillar plano no impide seguir acercando una MTB al rendimiento de una bicicleta de gravel

Leadville Trail 100 ha cerrado la puerta a los manillares de gravel, pero no a la evolución técnica de las bicicletas. El montaje utilizado por Matthias Wengelin en la rapidísima Cykelvasan muestra por dónde pueden avanzar ahora las adaptaciones: llantas aerodinámicas de gravel, neumáticos estrechos y transmisiones pensadas para rodar a alta velocidad.

Leadville pone límite a los manillares, no a las adaptaciones

La normativa de Leadville Race Series para 2026 es clara. Los manillares con caída, tanto de carretera como de gravel, ya no están permitidos en sus pruebas de MTB. Todos los participantes deberán utilizar un manillar plano o de doble altura, mientras que los acoples aerodinámicos y las extensiones interiores también quedan prohibidos. La organización justifica la decisión por motivos de seguridad y compatibilidad con el recorrido, y advierte de que el incumplimiento puede acabar en descalificación.

La medida afecta directamente a la Leadville Trail 100 MTB, una carrera en la que las altas velocidades, los largos tramos rodadores y la importancia de la aerodinámica habían impulsado la aparición de bicicletas de montaña equipadas con manillar de gravel. Sin embargo, limitar el puesto de conducción no significa terminar con la optimización del material. Al contrario, probablemente desplazará el desarrollo hacia otros componentes menos visibles y, entre ellos, las llantas de gravel de perfil alto parecen tener muchas opciones de ganar protagonismo.

Ya hemos visto montajes de este tipo en el Short Track de la Copa del Mundo, donde la velocidad media, la escasa duración de la prueba y el buen estado del terreno pueden hacer más relevante la aerodinámica que la capacidad de absorción o la resistencia extrema de una rueda convencional de MTB. Cykelvasan, una de las carreras de mountain bike más populares de Suecia, ha ofrecido ahora otro ejemplo especialmente llamativo.

Reserve 48 / 53 GR

Una Scott Spark preparada para volar en Cykelvasan

Matthias Wengelin combinó una plataforma de XC con llantas Zipp 303 XPLR y una transmisión SRAM RED XPLR de 13 velocidades

La edición 2026 de Cykelvasan 90 se disputó sobre 92 km entre Sälen y Mora. Eric Pedersen estableció un nuevo récord del recorrido con un tiempo de 2:31:27, lo que supone una media superior a 36 km/h. Es una cifra que explica perfectamente por qué la aerodinámica y la resistencia a la rodadura tienen tanta importancia en una prueba que, pese a estar considerada de MTB, se desarrolla principalmente sobre pistas rápidas y poco técnicas.

Matthias Wengelin, ganador de la primera edición de Cykelvasan en 2009 y uno de los corredores con más experiencia en la prueba, terminó séptimo con un tiempo de 2:33:32. Para afrontar el recorrido preparó una Scott Spark RC World Cup EVO 2027, perteneciente a la familia Spark RC, con una combinación de componentes mucho más próxima al gravel de competición que al montaje habitual de una bicicleta de XC.

La bicicleta conservaba el manillar plano, las suspensiones y la configuración general de una MTB, pero empleaba llantas Zipp 303 XPLR, neumáticos Pirelli Cinturato RH de 55 mm y un grupo SRAM RED XPLR AXS con configuración 1×13. El desarrollo incluía un plato de 40 dientes, mientras que unos pulsadores SRAM Blip situados bajo las manetas de freno permitían accionar el cambio sin recurrir a los mandos integrados de gravel.

Bici de Simon Pellaud
Arno

Las Zipp 303 XPLR, del gravel al MTB

Su perfil de 54 mm y su anchura interna de 32 mm convierten a las Zipp 303 XPLR en una opción lógica para recorridos rápidos y poco técnicos

Las Zipp 303 XPLR fueron desarrolladas para el gravel de competición, pero sus dimensiones también permiten combinarlas con neumáticos muy próximos a las medidas más estrechas empleadas en XC. Su llanta tiene 32 mm de anchura interna, 40 mm de anchura exterior y un perfil de 54 mm, unas cifras poco habituales en MTB por el perfil de la llanta, pero perfectamente alineadas con la búsqueda de una mejor penetración aerodinámica.

Zipp afirma que el perfil ancho y profundo mejora la integración entre el neumático y la llanta. Según sus pruebas internas, el diseño puede ahorrar alrededor de 2 W a velocidades de entre 29 y 36 km/h frente a una rueda convencional utilizada como referencia, una diferencia que crecería por encima de los 53 km/h. Son datos proporcionados por la propia marca, pero ilustran por qué una rueda así puede resultar interesante en carreras como Cykelvasan, la Leadville 100 o en determinados Short Track.

Además de la aerodinámica, la anchura interna permite utilizar presiones relativamente bajas y mantener estable un neumático de gran volumen. En el caso de Wengelin, los Pirelli Cinturato RH de 55 mm proporcionaban una medida intermedia entre el gravel de gran balón y los neumáticos de XC más habituales, priorizando la velocidad de rodadura sobre el agarre en terreno técnico.

Scott Spark RC de Matthias Wengelin

No basta con montar unas ruedas de gravel

Las llantas pueden utilizarse en una MTB, pero es necesario radiarlas con bujes Boost compatibles con el cuadro y la horquilla

El principal obstáculo para trasladar unas Zipp 303 XPLR completas a una bicicleta de montaña está en los bujes. Las ruedas de gravel utilizan normalmente ejes de 12×100 mm delante y 12×142 mm detrás, mientras que una MTB moderna como la Scott Spark recurre al estándar Boost, con 15×110 mm en la rueda delantera y 12×148 mm en la trasera.

Por tanto, no es posible instalar directamente el juego de ruedas de gravel en la bicicleta. Para conseguir este montaje hay que utilizar las llantas 303 XPLR y construir de nuevo ambas ruedas alrededor de unos bujes Boost de MTB. Eso implica desmontar o adquirir las llantas, seleccionar bujes compatibles, calcular la longitud adecuada de los radios y radiar por completo las dos ruedas.

No se trata únicamente de adaptar el diámetro de los ejes. La mayor anchura del buje Boost modifica la posición de las alas y el ángulo de los radios, además de garantizar la alineación correcta del disco, el cassette y la línea de cadena. En la rueda trasera también es necesario disponer de un núcleo XDR compatible con el cassette de 13 velocidades del SRAM RED XPLR AXS, que ofrece un desarrollo 10-46.

Bici de Simon Pellaud
Arno

Leadville ya muestra por dónde seguirá la evolución

Bicicletas de participantes como Simon Pellaud ya han aparecido con ruedas de gravel preparadas específicamente para Leadville

La prohibición de los manillares de gravel no ha terminado con la búsqueda de ventajas aerodinámicas en la Leadville Trail 100 MTB. A pocos días de la carrera ya se han visto bicicletas de algunos de sus participantes, entre ellos Simon Pellaud, equipadas con ruedas de gravel de perfil alto. Es la confirmación de que buena parte del trabajo de adaptación se ha trasladado desde el puesto de conducción hasta las ruedas, uno de los componentes con mayor influencia tanto en la aerodinámica como en la resistencia a la rodadura.

El ejemplo de Matthias Wengelin en Cykelvasan sirve para entender la lógica técnica de estos montajes, pero Leadville será su gran escaparate. Su recorrido combina una distancia cercana a los 160 km con largos tramos rápidos sobre pista, y permite aprovechar unas llantas profundas sin renunciar a la geometría, las suspensiones y el control de una bicicleta de montaña. La clave está en radiar esas llantas de gravel con bujes Boost compatibles con el cuadro y la horquilla de MTB, ya que las ruedas completas de gravel utilizan medidas de eje diferentes y no pueden instalarse directamente.

Leadville ha eliminado los manillares con caída, una de las transformaciones más visibles de las últimas ediciones, pero las primeras bicicletas preparadas para 2026 demuestran que la evolución seguirá adelante. Las llantas aerodinámicas de gravel, combinadas con neumáticos rápidos de gran volumen y desarrollos adaptados a las elevadas velocidades de la prueba, apuntan a convertirse en una de las principales tendencias técnicas de esta edición.

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