El asunto ya estaría en el Equipment and New Technologies Commission, donde también hay marcas de bicis representadas
Por ahora no existe una prohibición aprobada ni una modificación publicada del reglamento. Sin embargo, las informaciones aparecidas durante las últimas semanas coinciden en que la UCI ha trasladado el asunto a su Equipment and New Technologies Commission, el grupo en el que también están representadas numerosas empresas relacionadas con la fabricación de bicicletas y componentes.
La propuesta plantearía establecer el 700C como tamaño máximo permitido en competición, una decisión que impediría utilizar ruedas de 32” en las pruebas de gravel organizadas bajo normativa UCI. Entre los escenarios que se estarían valorando aparece incluso una posible entrada en vigor el 1 de enero de 2028.
ESMTB ha contactado con la UCI para intentar aclarar el estado de esta propuesta y conocer si existe realmente un plan para introducir esta limitación, pero en el momento de publicar este artículo no hemos recibido respuesta.
El gravel, más cerca de la carretera que del MTB para la UCI
La propuesta limitaría a 700C las bicicletas con manillar curvado
Ese planteamiento incluiría la limitación del diámetro de las ruedas a 700C para todas las bicicletas con manillar curvado. De aprobarse, una bicicleta de gravel con ruedas de 32” recibiría un tratamiento diferente al de una bicicleta de MTB equipada con exactamente el mismo tamaño de rueda.

Las 32″ parecen tener más lógica en gravel
Son características potencialmente interesantes en carreras de larga distancia como Unbound Gravel, donde la eficiencia de rodadura, la estabilidad y la capacidad para mantener la velocidad durante centenares de kilómetros pueden acabar marcando diferencias.
En cambio, el MTB plantea más dificultades para integrar ruedas tan grandes. Las geometrías son más compactas, los recorridos son más técnicos y los fabricantes deben encontrar espacio para suspensiones, neumáticos de gran volumen y vainas suficientemente cortas. Pese a ello, es precisamente en el mountain bike donde la UCI ha decidido mantener abierta la puerta a las 32”.

Autorizadas en MTB y cuestionadas en gravel
La UCI ha autorizado las 32” en MTB mientras valora prohibirlas en gravel
Esa libertad ha permitido que diferentes fabricantes continúen trabajando en bicicletas de 32” para XCO y otras modalidades de MTB (incluso han debutado en la Copa del Mundo). Sin embargo, el enfoque podría ser completamente diferente para el gravel, pese a que esta disciplina comparte muchas de las ventajas que históricamente impulsaron el salto de las ruedas de 26” a las de 29” en mountain bike.
Según las informaciones conocidas hasta ahora, la UCI justificaría la posible limitación mediante cuatro argumentos principales: seguridad, equidad deportiva, universalidad del material y sostenibilidad.

Seguridad, equidad y proliferación de estándares
El argumento de mantener una mayor igualdad técnica en las competiciones sería uno de los principales en este asunto
También aparece la voluntad de evitar una multiplicación de estándares. La llegada de las 32” obligaría a desarrollar nuevos cuadros, ruedas, neumáticos y componentes, aumentando el número de referencias que deben gestionar fabricantes, distribuidores, tiendas, equipos y corredores.
La UCI relacionaría este punto con la sostenibilidad, al considerar que añadir nuevos formatos puede complicar las cadenas de suministro, reducir la disponibilidad de recambios y acelerar la obsolescencia del material existente.
Queda por demostrar, sin embargo, que estos argumentos sean suficientes para justificar una prohibición deportiva. También resulta discutible hasta qué punto corresponde a un organismo regulador de competiciones limitar la introducción de un nuevo estándar para simplificar el mercado o proteger los formatos ya existentes.

El gravel no depende únicamente de la UCI
El gravel no depende únicamente de las competiciones UCI
Pruebas como Unbound Gravel o The Traka se han convertido en grandes referencias deportivas y mediáticas sin formar parte del calendario UCI. Ambas cuentan con sus propios reglamentos y mantienen buena parte del carácter independiente con el que nació el gravel competitivo.
Unbound es uno de los mejores ejemplos. La prueba estadounidense reúne a algunas de las principales figuras de la especialidad, atrae a los grandes fabricantes y tiene un impacto internacional comparable o superior al de muchas competiciones UCI.
Scott ya ha utilizado precisamente Unbound para competir con prototipos de gravel equipados con ruedas de 32”. Robin Gemperle ganó la modalidad XL con una de estas bicicletas, mientras que Cam Jones también compitió con el mismo concepto en la distancia de 200 millas.
Es pronto para determinar cuánto influyeron las ruedas en esos resultados, pero su presencia proporcionó a Scott un escaparate de enorme repercusión. También demostró que las marcas pueden desarrollar, probar y promocionar esta tecnología fuera del ámbito regulador de la UCI.

Un posible pulso entre la UCI y el gravel independiente
Una prohibición podría abrir un pulso que la UCI no tiene asegurado ganar
En ese escenario aparecerían dos líneas de evolución diferentes. Por un lado estarían las bicicletas compatibles con el reglamento UCI, limitadas a ruedas de 700C. Por otro, modelos o prototipos de 32” orientados a pruebas como Unbound, The Traka y otros grandes eventos independientes.
La situación podría incluso reforzar el atractivo de esas competiciones. Si una tecnología potencialmente más rápida quedase excluida de las pruebas UCI, los fabricantes y los corredores podrían encontrar más interés en acudir a carreras con mayor libertad técnica.
La UCI se arriesgaría así a iniciar un pulso con una estructura competitiva que no depende de ella y que ya cuenta con carreras, patrocinadores, equipos y audiencias propias. No se trataría únicamente de regular una medida de rueda, sino de decidir hasta dónde puede llegar su influencia en una disciplina que nació y creció, en gran parte, fuera de sus reglamentos.

Una decisión clave para fabricantes y equipos
En pleno desarrollo de las 32″, la decisión de la UCI es más importante que nunca
Por ahora, las ruedas de 32” siguen siendo una tecnología en fase de desarrollo y no existe una prohibición definitiva. Pero el simple hecho de que la UCI esté estudiando limitar su utilización ya puede condicionar las decisiones de fabricantes que deben decidir ahora qué bicicletas quieren tener preparadas durante los próximos años.
El desenlace mostrará si la UCI logra establecer un marco técnico común para carretera, ciclocross y gravel o si la naturaleza independiente de esta última disciplina acaba dejando espacio para una evolución tecnológica paralela fuera de su control.
