En 2018 la Kross Level TE será el modelo de referencia de su gama de rígidas de carbono. Es la heredera de la Kross Level B+, un modelo que ha ido evolucionando año tras año hasta llegar a las formas actuales. Como todo cuadro rígido que pretenda destacar, el peso es un factor clave. En Kross han logrado dejar el peso del cuadro Level TE en menos de un kilogramo en talla M. La barrera psicológica que tanto viste. Para ello han empleado el carbono D84 SL, una mezcla de carbono T800S y M40J. Se busca una gran rigidez en el plano horizontal y una cierta capacidad de filtro de vibraciones con la disposición y diseño de las capas de carbono empleadas. La guía básica para un cuadro que pretende ser tope de gama.


De las formas del cuadro destaca la pipa de dirección, que es cónica, y cuenta con unas líneas muy particulares. También la unión del tubo superior con el de sillín es bastante características. En cuanto a ese tubo de sillín, se ha incrementado mucho la superficie de contacto con la caja de pedalier lo que se ha traducido en un 8% más de rigidez en la zona respecto al modelo anterior. Es un lugar crítico para la transferencia de nuestras fuerzas.
Se ha optado por un pedalier PressFit y el eje trasero es pasante, de 12x142mm. La pinza de freno trasera es de montaje post-mount de cara a reducir las piezas para su fijación y mejorar la calidad de la frenada. De hecho, tal y como nos explicaron los propios ingenieros de Kross, han tenido muy en cuenta la posición y la forma del soporte de la pinza para evitar ruidos y, sobre todo, tener una gran calidad de frenada incluso con un uso intensivo. El guiado de cables es interno, salvo para la pinza de freno trasera.
[PUBLI]Geometría racing para la Kross Level TE
Los números de la geometría de la Kross Level TE se mantienen en la zona intermedia de lo que sería los modelos de competición de XCO. Con sus 69º de ángulo de dirección no entra en el juego de los ángulos casi trail (de 68º normalmente) de algunos nuevos modelos, ni tampoco con los radicales 70 o 71º de los modelos más orientados a subir y a ser más ágiles a baja velocidad. Algo similar pasa con las vainas, de 434mm, en un término medio. La pipa de dirección corta, de 100mm en una talla M, ayudará a tener una posición racing sin potencias extremadamente invertidas. Para una talla M el reach queda en 416mm y el stack en 606mm.

Ligereza y rigidez marcan el carácter
Ligereza y muy buena rigidez, una combinación que invita a darlo todo sobre los pedales
Gracias al uso de unas ruedas DT Swiss XRC 1200 Spline, que también aportan su granito de arena a la sensación de ligereza, las aceleraciones son rápidas y la bicicleta pide cambios de ritmo constantes. Todo ello se complemente a la perfección con la excelente rigidez del cuadro, especialmente a nivel de caja de pedalier. Aunque todas las rígidas de hoy en día buscan ser cómodas, la Kross Level TE destaca más por su excelente transmisión de la fuerza que por su filtrado de vibraciones. Algo que, por otra parte, siempre es complicado de valorar en un cuadro totalmente rígido. Es mucho más simple lograr un plus de comodidad a través de unas ruedas con neumáticos más anchos y a menor presión que con la capacidad de filtrado de vibraciones de un cuadro de carbono.

Su comportamiento cumple con lo esperado por su geometría. Un buen balance entre agilidad a baja velocidad y estabilidad a alta. La posición, siendo puramente de XC, tampoco es extrema, y gracias a un reach adecuado en combinación con potencias cortas, tenemos una postura de control sobre la rueda delantera y un buen reparto de pesos sobre la bicicleta.
En la Kross Level TE se percibe que hay una larga trayectoria de evolución para llegar a esta versión. Tan sólo podríamos echar en falta el Boost, aunque en modelos rígidos no aporta tanto como lo hace en bicis de doble suspensión, donde si es vital ganar espacio en la parte trasera para mantener unas vainas cortas y un correcto paso de rueda.
Los acabados del cuadro son de primera. Basta fijarse en la zona de las punteras, muy bien rematada y con un estilo minimalista, para ver la línea seguida en todo el cuadro.


Montaje acorde a una tope de gama
En la elección de componentes no hay riesgos. Grupo SRAM XX1 Eagle, con plato de 36 dientes de serie. Frenos SRAM Level Ultimate con discos de 160mm y una horquilla RockShox SID WC, con bloqueo en el manillar, son otros de los componentes solventes por los que ha optado Kross en su mejor montaje. Manillar, potencia y tija de sillín van a cargo de Ritchey WCS. Para las cubiertas se ha apostado por Mitas con su modelo Scylla de 2.25″. Buen rodar y gran resistencia a los pinchazos para una marca que no es muy conocida en nuestro país.


Fotos Kross Level TE





