El biker italiano, que este año ha tenido una temporada menos espectacular que su brillante 2018, seguirá compitiendo con Torpado el año que viene. Gerhard Kerschbaumer seguirá ligado a esta pequeña estructura a la que llegó con una gran trayectoria en la categoría sub-23 pero sin haber acabado de cuajar en su paso a la categoría élite.
[PUBLI] [SIMG]73122[/SIMG]En el año olímpico Torpado seguirá contando con su gran estrella
El caso de Kerschbaumer es peculiar. Sin duda es el corredor más destacado situado en la estructura más pequeña de cuantas podemos encontrar peleando por el podio de la Copa del Mundo. Un conjunto de proporción familiar, gestionado por el ex corredor Mauro Bettin, en la que el italiano se siente cómodo. No obstante, el propio Kerschbaumer es un biker discreto y poco propicio a la exposición pública, como se puede ver en sus propias redes sociales. Gracias a él el nombre de Torpado ha pasado a ser conocido a nivel mundial.