Pidcock llega con victorias recientes en ambas disciplinas y un circuito que puede favorecerle
Tom Pidcock llegará al Mundial de carretera de Montreal con argumentos para aspirar a algo que ningún corredor masculino ha conseguido: ganar los títulos mundiales de XCO y carretera en una misma temporada. Su victoria en Val di Sole le permitió completar la primera mitad del desafío, pero lo que ha hecho después refuerza sus opciones para la segunda. Ha ganado en carretera en Italia, ha estado delante en Canadá y afrontará un recorrido que puede encajar con sus características, acompañado por una selección británica con capacidad para influir en la carrera.
De ganar en el MTB a ganar en carretera en una semana
La victoria en Larciano confirmó que su gran momento también se trasladaba al asfalto
El principal argumento de Pidcock es su estado de forma. Después de conquistar el Mundial de XCO en Val di Sole, regresó a la carretera con una victoria en el GP Industria & Artigianato de Larciano. Allí se impuso en solitario tras atacar en la parte final, una muestra de que su preparación para el MTB también le había dejado en condiciones de marcar diferencias sobre el asfalto. Ganar en las dos disciplinas con apenas una semana de separación da consistencia a su candidatura en Montreal: su rendimiento reciente permite pensar que tiene opciones reales de disputar otro arcoíris.
Su siguiente examen llegó precisamente en Canadá. Pidcock terminó sexto en el GP de Montreal, ganado por Isaac del Toro, y pudo comprobar en competición cómo responde en el terreno que protagonizará el Mundial. Ese resultado le sitúa entre los corredores a tener en cuenta, aunque también deja claro que tendrá rivales capaces de hacerle daño. La diferencia es que la lucha por el título será más larga y el desgaste acumulado tendrá todavía más importancia.

Montreal ofrece un escenario favorable para sus características
Las subidas repetidas y el desgaste pueden darle oportunidades para marcar diferencias
La prueba masculina tendrá unos 273 km e incluirá 12 vueltas al circuito de Mount Royal. La sucesión de subidas y la distancia pueden favorecer a un corredor como Pidcock, capaz de acelerar en terreno ascendente y de moverse con soltura en una carrera selectiva. Sobre el papel, tendrá oportunidades para buscar una selección y evitar que todo dependa de un sprint de grupo. La incógnita será cómo conserva esas cualidades después de tantas horas de esfuerzo, cuando cada aceleración llegue con las piernas más castigadas.
El propio británico considera que el recorrido le va bien, pero señala dónde estará la verdadera dificultad: «En este circuito necesitas tener piernas para las dos últimas vueltas», explicó en declaraciones recogidas por Reuters. Es una advertencia que ayuda a poner su candidatura en perspectiva. La explosividad que le hace tan peligroso deberá ir acompañada de resistencia y de una buena lectura táctica para llegar con opciones al momento decisivo.
La ausencia de Tadej Pogačar también abre la carrera. Pidcock reconoce que perder al rival más difícil de batir aumenta sus posibilidades, aunque identifica a Del Toro y Paul Seixas entre los favoritos. Sin el esloveno, el reparto de responsabilidades puede ser más abierto y las selecciones tendrán más margen para plantear distintas estrategias.

Una selección con recursos para acompañar el intento
Adam Yates, Oscar Onley y Fred Wright aportan opciones para una carrera de desgaste
Gran Bretaña contará con Adam Yates, Oscar Onley y Fred Wright junto a Pidcock, una combinación que puede resultar valiosa en un Mundial tan exigente. Tener varios corredores presentes en la parte final permitirá responder a los movimientos de otras selecciones y buscar oportunidades sin cargar toda la responsabilidad sobre un único líder. Pidcock lo resumió así: «Cuantos más corredores tengamos en la parte final, mayores serán nuestras posibilidades de ser campeones del mundo».
El precedente más cercano al doblete pertenece a Pauline Ferrand-Prévot, que llegó a poseer simultáneamente los títulos mundiales de carretera y XCO, aunque los consiguió en años diferentes, en 2014 y 2015. Pidcock aspira a reunir ambos dentro de una misma temporada y a convertirse en el primer hombre en hacerlo. El próximo 27 de septiembre tendrá la oportunidad en Montreal. Su forma reciente, el recorrido y el equipo que le acompañará permiten considerar ese objetivo como una posibilidad deportiva concreta.