La Wilier Urta Hybrid tiene un concepto muy diferente a la mayoría de e-bikes
Test Wilier Urta Hybrid
No puede negar su herencia de la Wilier Urta SLR convencional

Cuadro de carbono y 120 mm de recorrido
Otra característica idéntica entre ambas es la entrada de cables, que es por la parte frontal del tubo de dirección. En el basculante encontramos un puente de unión entre los tirantes, también presente en la versión convencional. Eso reduce algo el paso de rueda pero tiene suficiente espacio para neumáticos de 2,4”, que sería la medida máxima aprovechable para el tipo de uso al que va destinada. Cuenta con 120 mm de recorrido trasero, con un amortiguador de medida de 210×55 y emplea el mismo sistema de suspensión mono pivote que aprovecha la flexión del carbono en la parte trasera para eliminar un punto de giro. Es algo muy raro de ver en una e-bike. Pero ya os decimos que esta no es una e-bike más.

Detalles del cuadro cuidados
La patilla de cambio es SRAM UDH y, al contrario que en su hermana sin motor, aquí no se usa el soporte para la pinza de freno flat mount y se emplea una post mount, un movimiento lógico.
Quizás el único aspecto que nos descoloca un poco es ver que han escogido una tija de sillín de 27,2 mm para la que hay menos opciones para escoger en el mercado cuando miramos modelos de tijas telescópicas.

Caben 2 bidones

Motor Fazua Ride 60
solo 1,9 kg y 450W de potencia pico
La batería, que pesa 2,3 kg, es de 430 Wh y va instalada en el interior del tubo diagonal, fijada con tornillos, así que no es una batería de extracción rápida. De hecho, muy pocas e-bikes ligeras ofrecen la posibilidad de extraer la batería de forma manual.
Mando remoto muy minimalista, con forma de anillo
El único elemento para controlar visualmente al motor es el minimalista display que se integra sobre el tubo diagonal. No tienen ninguna pantalla y solo usa una serie de LEDs para indicar tanto el nivel de batería a través de 5 puntos como el modo en el que rodamos a través de diferentes colores en los LEDs. E integra un puerto de carga USB-C para poder cargar dispositivos externos usando la batería de la bicicleta.

3 modos de funcionamiento más el modo «temporal» Boost
También podemos conectar su aplicación para móviles, que es muy simple e intuitiva y que nos permite personalizar los modos de asistencia. En total tiene 3 modos de asistencia que han bautizado como “Breeze” (con led de color verde), River (de color azul) y Rocket (de color rosa). Y tiene un 4o modo sorpresa. El Boost, que se activa presionando el mando 2 segundos y que da la máxima potencia del motor, de 450 W, durante 12 segundos si lo activamos en marcha o de 4 segundos si lo activamos en parado. También cuenta con modo Walk.
Todo ello se controla desde su mando remoto en el manillar, que tiene forma de anillo y es muy minimalista.

Geometría WIlier Urta Hybrid
La Wilier Urta Hybrid es una bicicleta down country así que, aunque estéticamente se parece más a la Wilier Urta SLR de 100 mm la vamos a comprar con la más reciente Wilier Urta Max SLR, con la que comparte recorrido de 120 mm.
Aquí tenéis la comparación entre ambas.
| Urta MAX SLR | Urta Hybrid | |
|---|---|---|
| Ángulo dirección | 67,5º | 66,7º |
| Ángulo de sillín | 75º | 74º |
| Vainas | 435 mm | 448 mm |
| Reach | 443 mm | 432 mm |
| Tubo dirección | 88 mm | 94 mm |
Números dentro de lo esperado
Está disponible en 4 tallas, incluyendo la talla S, que es una buena noticia, y estos son sus números completos.

Gama y precio Wilier Urta Hybrid
Hay 4 modelos diferentes

Probamos la tope de gama, con equipamiento top
De nuestro montaje no hay nada que objetar. La horquilla es la RockShox SID Ultimate con barras de 35 mm y tenemos mando de bloqueo en el manillar que, eso sí, solo actúa sobre la horquilla y no sobre el amortiguador.
Todo ello dejó el peso de nuestro montaje en los 16 kg justos sin pedales pero con neumáticos de 2,4” tan potentes como los Pirelli Scorpion M.

En marcha con la Wilier Urta Hybrid
Hay que acostumbrarse a la posición de todos los mandos
Sobre los controles, en la parte izquierda teníamos un poco de sobredosis de mandos. Teníamos el de bloqueo de la horquilla, el de la tija telescópica y el de cambio de modo del motor. Todo bien distribuido y sin solaparse, pero hace falta un tiempo para poder accionarlos de forma intuitiva en marcha. Respecto al mando de cambio de modo del motor, en ocasiones cambiamos de modo sin querer porque es bastante sensible y está ubicado muy cerca de la mano. No es nada grave, pero nos sucedió en varias ocasiones y puede ser molesto en algunas situaciones.

Subiendo tiene una posición sorprendentemente buena para pedalear
El peso contenido y las ruedas ligeras hacen que sintamos como nuestra fuerza realmente puede aportar mucho al avance de la bicicleta. Y esa es una sensación difícil de encontrar en una e-bike.

Es fácil rodar por encima de los 25 km/h
En el llano es fácil pasar la barrera de los 25 km/h y eso da mucha vida a la hora de hacer rutas de larga distancia. Y hablando de distancia os preguntaréis… ¿Qué autonomía tiene contando con una batería relativamente pequeña? Pues más de lo que puedes imaginar. Estuvimos haciendo salidas habituales de 2 a 3 horas con entre 1.000 y hasta 1.400 metros de desnivel sin llegar a agotarla al 100%. Pero volvemos a insistir, es una e-bike que te pide pedalear. No con la intensidad que tienes que hacerlo en una bicicleta convencional, pero sí que debes ser un biker activo para sacarle el máximo partido.

El motor Fazua destaca por su suavidad y silencio
Del motor, pues su asistencia es bastante natural y es bastante silencioso, quizás no al nivel del TQ pero en términos muy próximos. El modo Boost es un punto extra muy bueno y las opciones de personalización son muy completas. Un buen punto es que el Q-Factor es bastante pequeño, con solo 176 mm, muy cercano a una bici convencional lo que suma puntos en su feeling de pedaleo natural.

Es una e-bike muy específica, pero lógica para muchos bikers
