Casi 4.000 € de diferencia entre ambas. Hemos hecho 1.000 km con dos Scalpel de equipamiento y precio muy diferente
Test 1.000 km con la Cannondale Scalpel 2021
Nuestro test de 1.000 km se dividió entre dos modelos de Scalpel de gamas muy diferentes.
Empezaremos por repasar las sensaciones en marcha, en general, con la Cannondale Scalpel. Primero viajamos un poco al pasado para recordar a la anterior Cannondale Scalpel. Sinceramente, era una buena bicicleta, pero sin más. Sin un toque de tecnología o diseño que siguiese la filosofía de Cannondale. Por decirlo de forma simple, la anterior Scalpel tenía un cuadro que podía diseñar y fabricar cualquier marca de bicis. Además a mitad de su ciclo de vida le llegó una actualización que se convirtió, en parte, en un problema. La llegada de la Lefty Ocho y sus mejoras evidenciaron en parte el desequilibrio con el cuadro. Hace meses que hicimos un análisis detallado de la propia horquilla y con la Lefty Ocho se ha logrado conseguido combinar estabilidad de la suspensión en su tramo intermedio y suavidad de acción como nunca antes. Sumándole la enorme rigidez que tiene, teníamos un cóctel que transmitía un feeling racing y capacidad de absorción que no igualaba la parte trasera.
[SIMG]87368[/SIMG] [FOTOSG]87374,87373[/FOTOSG]El nuevo cuadro de la Cannondale Scalpel ahora sigue el ritmo y estilo de la Lefty Ocho
El cuadro tiene una rigidez sobrada en todos los apartados. Tanto lateral como frontal. Tanto en la dirección y la caja de pedalier como en el basculante a nivel lateral. No hay ni un pero en ese apartado. Exactamente lo que pide una horquilla como la Lefty Ocho, en la que una de las novedades de su última versión fue la reducción de rigidez para hacerla más dulce en las situaciones más extremas. Sí, lo oís bien, creo que es la primera vez que la reducción de rigidez se presenta como un avance y es totalmente cierto. Aún con ello, la Lefty Ocho es más rígida, tanto frontal como lateralmente, que sus horquillas rivales en XC como la Fox 32 SC o la RockShox SID.
[SIMG]87369[/SIMG] [FOTOSG]87376,87375[/FOTOSG]El punto de giro a base de flexión del carbono en la parte final de las vainas es el punto más característico de la nueva Cannondale Scalpel
Llega el momento de desbloquear, aquí no hay término medio. Bloqueado o desbloqueado. Nada de posición intermedia. Como sabéis si habéis visto otros análisis de bicicletas doble de XC en ESMTB, los sistemas monopivote suelen verse muy beneficiados por la posición intermedia de amortiguadores como el Fox Float DPS. La nueva Cannondale Scalpel parece tener un sistema monopivote pero en realidad no lo es. O no completamente. Cannondale ha usado la flexión del carbono, con la que tiene tanta experiencia, para crear un punto de giro sin rodamientos ni articulaciones en la parte final de las vainas. Sí, el punto de giro que caracteriza a los sistemas Horst Link y que es la clave que da más sensibilidad e independencia entre pedaleo y suspensión a esos sistemas respecto a los monopivote. Pero siendo un punto de giro por flexión de carbono tampoco tiene la suavidad de uno con rodamientos. Así que, desde un punto de vista XC, logran un buen compromiso entre mejorar la independencia entre pedaleo y suspensión y mejorar la sensibilidad respecto a un sistema monopivote.
[SIMG]87371[/SIMG] [FOTOSG]87381,87380[/FOTOSG]Usamos un SAG más alto del recomendado visto el buen funcionamiento de la suspensión y su feeling estable
En tramos bacheados donde hay que pedalear el sistema de suspensión tiene un poco más de sensibilidad que un sistema monopivote pero lo que es más fácil de percibir es la buena estabilidad del tramo intermedio del recorrido, que permite sacar mucho partido al segundo tercio de los 100 mm que tiene.
[SIMG]87377[/SIMG] [FOTOSG]87385,87383[/FOTOSG]Al ser un punto de giro por flexión del carbono tiene un comportamiento diferente a si fuese un punto de giro por rodamientos y articulación
Como véis, el cambiar ese punto de giro Horst Link de rodamientos por uno de flexión de camino aporta las ventajas de ese sistema a nivel de rendimiento pero sin llegar al 100% de un Horst Link en cuanto a suavidad de acción e independencia entre fuerzas. Pero sí mejora a un monopivote en casi todo y no aporta ningún plus de peso adicional. Una solución a medio camino que nos ha parecido muy acertada en todos los aspectos. En cuanto a la resistencia a largo plazo viendo los finas que son las vainas en ese punto. Pues ahí sí que hay que confiar en los tests de laboratorio y sus máquinas de tortura, porque un test de 1.000 km no es referencia a la hora de buscar posibles problemas de fiabilidad en el cuadro. Eso sí, Cannondale tiene muchísima experiencia en la flexión del carbono. Y además, han cubierto y protegido tan bien la zona más delgada de las vainas con un protector de goma que, si hay alguna fisura, será imposible verla a no ser que sea de proporciones gigantescas y afecte al funcionamiento. La goma de protección no es desmontable a mano.
[SIMG]87378[/SIMG] [FOTOSG]87379,87382[/FOTOSG]Geometría más larga y relajada… sin sorpresas en esta novedad… pero con el enorme offset de la Lefty Ocho introduciendo una variable poco habitual en XC
La penalización de esa receta para la geometría suele llegar en los tramos lentos y revirados y, en el caso de las bicis de XC, en esa pérdida de sensación de agilidad en la dirección a la hora de subir. Pero Cannondale ha jugado aquí con la ventaja de hacer sus propias horquillas. La Lefty Ocho tiene un offset enorme, de 55 mm, más que cualquier otra horquilla de XC. El offset es el avance del eje de la rueda respecto al centro de las barras de la horquilla. Con ello se altera la medida Trail, tal y como explicamos en el test de presentación de la Cannondale Scalpel. El resultado en marcha es una mejora en todos esos aspectos negativos de hacer una bicicleta con ángulo de dirección más relajada. La medida trail reducida da un plus de agilidad a la dirección, algo que se percibe en tramos de mucha curva a baja velocidad y también a la hora de subir, que por desgracia para nosotros siempre suele ser a baja velocidad, o como mínimo a una velocidad más baja de lo que nos gustaría. En definitiva, una buena combinación de estabilidad y sensación de agilidad en la parte delantera de la bicicleta.
Además, el standover es reducido, así que los movimientos sobre la bici son más cómodos.
Pocos cuadros vienen tan bien protegidos como el Cannondale Scalpel, y de forma totalmente discreta
El sistema Stash es un gran añadido, pero algo tedioso de montar y desmontar.
El paso de rueda es espectacular. Un 10 en ese aparatado. Listo para neumáticos ancho como pocas
Y hablando de barro, la Cannondale Scalpel estrena una nueva construcción en la unión del basculante con el triángulo principal en su punto de giro sobre la caja de pedalier. Lo han reinventado y en lugar de ser el basculante el que abraza el tubo de sillín es el tubo de sillín el que crea un compartimento donde entra el basculante. Esto crea un hueco donde es fácil que entre la suciedad. El protector que han usado ha demostrado ser muy fiable en nuestros días de barro, pero será bueno mantener bien cuidada esa zona porque en días de barro extremo es posible que sí llegue a meterse suciedad en él.
[SIMG]87391[/SIMG]Incorpora un sensor en la rueda delantera que registra los movimientos de la bicicleta y al que podemos conectarnos con una app
Otro punto a comentar es el nuevo sistema de cierre rápido para desmontar la pinza de freno delantera de la Lefty Ocho. Antes requería del uso de una llave allen, pero ahora se puede hacer todo el proceso manualmente y en cuestión de segundos. Un gran avance que reduce a la mínima expresión la pérdida de tiempo a la hora de quitar a rueda delantera respecto a una horquilla tradicional.
Al cierre trasero con eje pasante Speed Release hay que pillarle el truco, pero una vez lo tienes es mucho más rápido sacar y poner la rueda trasera gracias a que no hace falta quitar el eje de la rueda por completo
[FOTOSG]87394,87392[/FOTOSG]3.800€ de diferencia entre ambos modelos y casi 2 kg de diferencia en la báscula
En el caso de la Carbon 3 todo está en su sitio salvo los neumáticos, los mismos Schwalbe Racing Ray y Racing Ralph que nos gustaron en la Hi-Mod 1, pero sin carcarsa reforzada. Que sea más económica no significa que vaya a recibir un uso diferente, así sin refuerzo no tardamos en cortalos en nuestras primeras salidas. Por rizar el rizo lo único que hubiésemos mejorado es escoger unos neumáticos con protección, que supone un sobrecoste mínimo, y unas llantas más anchas, de como mínimo 25 mm de ancho interno y no los 23 mm que tienen las NoTubes Crest S1. Dos cambios simples que dan más vida a la bicicleta en terreno exigente sin aportar ningún punto negativo.
[SIMG]87370[/SIMG]El cuadro tiene 270 gramos de diferencia de peso, más otros 200 de la horquilla
La gran diferencia en marcha entre ellas es el peso más que el rendimiento de los componentes
La Carbon 3 es una decisión de compra más sensata, pero si pudiésemos iríamos de cabeza a por la Hi-Mod 1
Justo al elección de compra de estas nuevas Cannondale Scalpel ahora mismo parece una decisión muy acertada. Normalmente se dice que el primer año de un producto no es el mejor para comprarlo, por los posibles problemas que pueda dar. Pero con la Lefty Ocho más que rodada y el tema de la flexión del carbono totalmente controlado por Cannondale desde hace años, parece una apuesta segura. Además, nos hacemos con una bicicleta que tiene por delante un amplio periodo de vida, que probablemente llegue a los 3-4 años sin variaciones, con todo lo que ello supone a la hora de rentabilizar la inversión antes de que quede obsoleta.
La bicicleta en sí, ya habéis visto. El concepto Cannondale de integración de componentes ahora llega a la unificación de sensaciones. Cuadro y horquilla comparte un comportamiento firme, sólido y rígido en todos los terrenos. Un feeling racing por encima de todo. Los acabados son de primera, el peso es competitivo en las diferentes franjas de precio y si eres de Cannondale no hace falta que digamos nada de su estética, de esas que te enganchan o odias. Ahora sí, Cannondale ha logrado una bicicleta digna de llevar el apellido Scalpel y lista para mantenerse en primera línea unos cuantos años.
