Tras Stellenbosch, la Absa Cape Epic es el siguiente reto del equipo Scott-SRAM
Nino prefiere usar las suspensiones más blandas en las carreras por etapas. Para evitar topes le añade espaciadores en el interior y las hace más progresivas
También añaden un extra de líquido sellante a las ruedas (en XCO llevan una cantidad mínimo o directamente no llevan). En cuanto a la transmisión, atrás deja los platos de hasta 38 dientes que llega a montar y su elección estará entre un plato de 34 o 36 dientes dependiendo de las condiciones y el perfil de la etapa. Combinado con el cassette SRAM XX1 Eagle y su piñón de 50 dientes.


Material adicional para la Absa Cape Epic
En la Absa Cape Epic las averías están a la orden del día. Ser autosuficiente es clave y llevar todo el material necesario para reparar la mayoría de averías puede ser la diferencia entre acabar o no una etapa. Así que hay una dosis extra de herramientas integradas en la Scott Spark RC 900 que usarán. De entrada montan el ya popular sistema Sahmurai S.W.O.R.D., un kit para reparar pinchazos con mechas que se integra en el manillar a modo de tapón y que es vital llevar en una carrera así.



Por lo que se refiere a los neumáticos, monta los modelos más protegidos que la marca Maxxis le puede ofrecer para el dibujo Aspen, uno de sus preferidos. Usará los de 29×2.25 con EXO Protection y con 80ml de líquido sellante por rueda.

También comenta la importancia de llevar un medidor de potencia en la bicicleta. En este caso un Quarq, conectado a su Garmin. Es una forma fiable de regular el esfuerzo y de ver como evoluciona el cansancio de un día para otro. Empleará unas bielas de 175mm con Q-Factor de 168mm y plato de 36 dientes, salvo cambio de condiciones en carrera (barro o circunstancias especiales).


No falta el espacio para un enlace rápido power link para la cadena. La forma más rápida de reparar una rotura de cadena. Los llevan en la goma que usa el soporte del Garmin o atados con cinta al cable de freno. También han añadido un cierre delantero de la rueda con palanca, el RockShox Maxle Ultimate, en detrimento del modelo sin ella que emplean en XC para ahorrar unos gramos. Aquí es importante poder quitar la rueda rápido en caso de avería.


Siguiendo con los cierres, el trasero es el ingenioso Syncros Thru Axle que tiene integrada una llave allén del 5 y una Torx T25.

Llevan una cámara de recambio en la bolsa bajo el sillín. También un poco de cinta americana enrollada a la tija de sillín, para poder solventar los problemas más inesperados. Un poco de cinta americana y bridas son dos cosas que pueden salvarte en averías muy poco comunes.

Topeak, que es patrocinador del equipo, aporta el portabidón de carbono y la bolsa de sillín a prueba de agua y polvo. También una bomba de mano Topeak Race Rocket, que montana junto al portabidón y que tiene una herramientas para las válvulas.

En cuanto a los bidones, pasan a usar los de 0,7 litros de capacidad, en lugar de los de 0,5 litros que suelen emplear. Al cuadro se le ha añadido capas de protección adicionales bajo el tubo diagonal para evitar que las numerosas piedras que encontrarán dañen el cuadro.

Cada corredor lleva un multiherramienta. Es importante que sea plana para evitar que pueda crear algún daño a los bikers en caso de caída. Y debe tener una llave T25 y una T30 para poder trabajar con los tornillos de la suspensión en caso de tener cualquier percance. También una bombona de CO2 de 25 gramos, bridas y una pieza de plástico para poder tapar cortes muy grandes en los neumáticos.

Una de las cosas más importantes para pelear por la victoria en la Absa Cape Epic es tener un equipo de soporte en carrera a un gran nivel, que sean capaces de rodar a un ritmo similar al del equipo líder. El año pasado Michael Van der Heijden y Andri Frischknecht cumplieron ese papel a la perfección y este año tienen encomendada la misma misión.








