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Reportaje Iron Bike 2018: la carrera por etapas más extrema llega a los 25 años

El Iron Bike cumple 25 años siendo la referencia en pruebas por etapas extremas de mountain bike. Repasamos su edición 2018 donde, una vez más, los bikers españoles han sido protagonistas

Isard Atac

Pedales Look

El Iron Bike es una carrera sin igual. No es la más famosa, no es la que cuenta con una organización más profesional, no es la más fácil de hacer, pero ha dejado huella en el mountain bike por su estilo único y sin igual. Un terreno brutal, un formato de competición por tramos y puntos peculiar, las etapas más duras que encontrarás en una carrera por etapas de MTB y la inmensidad de los Alpes sobre una MTB como nunca podrías imaginar. La prueba italiana a llegado a los 25 años con más inscritos que nunca. Y, como es habitual, con una enorme representación española que, históricamente, siempre ha sido el principal país extranjero en cuanto a inscritos. Hasta el punto que este año de los 155 bikers participantes más de 80 eran de España. Este es el resumen de la edición 2018 del Iron Bike.

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Iron Bike

Cima del Chaberton

Prólogo, Milton Ramos arranca ganando

Los 155 mountain bikers, más de 80 españoles, partieron desde la localidad italiana de Tenda sobre las 16:30h para cruzar, después de 37 kilómetros sobre la bici, la línea de meta en Limone Piemonte, lugar en el que se encontraba el campamento base esta primera jornada y donde se entremezclaba la esencia tradicional de este pueblo de montaña con el espíritu de aventura que acerca el Iron Bike.

La fuerte lluvia, que apareció desde el pistoletazo de salida, no hizo que le temblase el pulso a Milton Ramos, que cumplió con su papel de favorito para subirse a lo más alto del podio. El conocido biker hizo gala de sus dotes en el descenso para zafarse de sus dos perseguidores antes de cruzar la meta. Justo antes, en el tramo de ascenso fue donde Brandan Márquez brilló con luz propia. El gallego impusó un fuerte ritmo que obligó a que Milton Ramos y el guipuzcoano Joseba Albizu se exigieran al máximo para perseguir su estela. Sin embargo, una vez alcanzada la subida al Baita, a dos mil metros, el hispano hondureño dejó su sello de calidad en el descenso, sacando hasta 2’20” a Márquez y 3’34” a Albizu. Tras ellos, los catalanes Llibert Mill y Albert Roca terminaron por delante del primer italiano, Francesco Gaffuri.

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Iron Bike y helicópteros, siempre van juntos

Lo peor de todo ha sido el frío. Llegábamos a la parte de la meta, en el tramo final, un poco helados”, comentó un Milton Ramos que a pesar del frío reconoció haber disfrutado mucho de la bajada.

En cuanto al apartado femenino, Elena Novikova, una de las grandes favoritas a llevarse la carrera, comenzó con buen pie. La ucraniana superó a las catalanas Núria Ferrer e Inés Rodríguez Couso, que terminaron segunda y tercera respectivamente. Las cosas no fueron tan bien para otro de los grandes nombres, como el de la italiana Chiara Marrale, que terminó a casi media hora de Novikova.

A pesar de las caras de agotamiento que mostraban los corredores al cruzar la línea de meta, la etapa no era más que una primera toma de contacto. Y es que, muchos de ellos quedaron absolutamente sorprendidos del nivel de esta carrera. Algunos ya pensaban en las próximas siete etapas que tendrían que soportar sus piernas sin saber si lo superarían.

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Recorridos de MTB radical

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Y paisajes únicos

Etapa 1: Victoria complicada de Milton Ramos en un día “de perros”

En esta jornada el más rápido en completar el desafío fue, de nuevo, Milton Ramos, que en la primera prueba cronometrada consiguió aventajar a sus rivales. En la segunda, en cambio, el hispano hondureño sufrió más de lo esperado, aunque finalmente logró el mejor tiempo general del día. El debutante Brandan Márquez, se posicionó como mayor rival y marcó de cerca a un Ramos que si se despistaba lo podía pagar caro.

A las 7:30h arrancó bajo el tenue sol de la mañana, desde Limone Piemonte, la primera etapa del Iron Bike. 112 kilómetros de un recorrido imposible para llegar al pueblo de Acceglio. El trayecto contaba con dos tramos cronometrados en las ascensiones más implacables de la jornada, que forzaron a 38 bikers a retirarse. Las fuerzas no daban para una etapa de tal calibre en la que los corredores acariciaron las nubes en cotas de más de 2.500 metros de altitud por unos senderos al filo de los barrancos. La majestuosidad del paisaje sirvió de recompensa y motivación para que los ‘héroes y heroínas’ continuaran pedaleando.

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A por un largo día en la bici. Como todos en el Iron Bike

En la primera prueba especial cronometrada, el hispano hondureño Milton Ramos fue el más rápido, seguido a casi cinco minutos del gallego Brandan Márquez, que sin conocer el trazado dio mucho de qué hablar en esta 25ª edición de la carrera.

Sin embargo, en la segunda cronometrada especial las tornas cambiaron. En la subida al Colle di Salsas Blancias, a 2.454 metros de altura, Milton Ramos sufrió un bajón de energía que le impidió seguir el ritmo de Márquez, que terminó llevándose la segunda especial del día, justo por delante del guipuzcoano Joseba Albizu.

A pesar del desfallecimiento del hispano hondureño, Milton logró la primera posición en la clasificación general de la etapa, por delante de un gran Brandan Márquez que no parecía, ni mucho menos, un debutante. Albizu les perseguía en tercera plaza y en cuarto lugar se encontrasba el catalán Llibert Mill.

El propio Brandan Márquez no esperaba los resultados que conseguía en este arranque de carrera. “Estoy muy sorprendido. Ayer ya me llevé una sorpresa por aguantar el ritmo de cabeza”, afirmaba el gallego. Tras observar los tiempos y analizando sus sensaciones, Márquez  se mostraba satisfecho con lo realizado en la montaña: “No sabía cómo iban a responder las piernas porque hoy era una de las etapas más exigentes, no sólo por sus más de 110 kilómetros sino por su complejidad. Ha habido mucha zona de porteo, mucha bajada peligrosa y con multitud de piedras, de las que te ponen al límite, pero bien, muy contento porque el balance es positivo. Me estoy encontrando bien de fuerzas y ahora lo más importante es saber gestionar los esfuerzos y la mecánica”.

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Milton Ramos

Por otro lado, la lucha entre las mujeres fue titánica. Si el día anterior se llevaba la etapa prólogo la ucraniana Elena Novikova, en esta jornada respondía en la primera cronometrada la catalana Núria Ferrer, que superaba a todas sus rivales. Aunque, en la segunda prueba especial se volvió a imponer Novikova, consiguiendo así el primer puesto en esta primera etapa del Iron Bike.

La nota negativa en esta primera jornada venía por culpa del frío, aunque también hubo algún accidente fuerte. Fue el caso del catalán Albert Sureda, que tras una fuerte caída tuvo que ser trasladado al hospital de Cuneo. Por otra parte, las bajas temperaturas, incluso de 0 grados en algunos momentos, provocaron varios casos de hipotermia.

Etapa 2: el día de la mítica Cima Bellino

Antes de que saliera el sol, el ajetreo ya comenzaba en el campamento base de Acceglio. Los corredores repasaban la etapa que les venía encima todavía con la fatiga del día anterior en sus piernas. A las 7:30h los bikers comenzaba a salir en orden inverso a la clasificación. Con el cielo despejado, los atletas afrontaban un recorrido de 68 kilómetros que escondía cimas de hasta 3.000 metros de altura y con un desnivel de 2.839 metros. Sin embargo, la buena noticia la trajo el tiempo. La lluvia se alejó del Iron Bike por vez primera en esta 25ª edición y permitió que los corredores disfrutasen al máximo de las espléndidas vistas y de las bajadas abruptas.

En la primera prueba especial, una ascensión de 1.800 metros, aguardaba uno de los lugares más espectaculares del recorrido, la imponente Cima Bellino. En esta primera fase, Milton Ramos volvió a ser el más fuerte, seguido de Llibert Mill y Brandan Márquez. Más tarde, en el segundo tramo cronometrado, el francés Alexis Lloret conquistó la primera plaza, seguido de los favoritos. Por último, en la tercera especial, en la que los atletas tenían que subir en telesilla a la línea de salida, el hispano hondureño volcía a reinar, aunque el gallego Brandan Márquez acababa pisándole los talones. El corredor local más rápido volvía a ser el italiano Francesco Gaffuri, que terminaba en octava posición.

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Camino del Bellino

El Iron Bike, es competición, pura adrenalina y una batalla por llevarse la victoria, sin lugar a duda. Sin embargo, no todos los corredores viven la carrera de igual manera. Es el caso de la pareja formada por el madrileño Ignacio Miravalles y el cántabro Fernando San Emeterio. A pesar de que no venían con la intención de luchar por la victoria, la dupla española tenía la misión de ponerse líderes en la clasificación por equipos y así lo hicieron en la etapa prólogo. “Sabíamos que no podríamos aguantar primeros y por eso echamos el resto al comienzo del Iron Bike, para poder vestir el maillot de líder”, aseguraba. Para Ignacio Miravalles, asiduo en esta carrera, el Iron Bike es una aventura para hacerla en compañía, por lo que, “compita o no por equipos, siempre” comparte “la pista con alguien”.

En el caso de las mujeres, la más rápida del día fue Núria Ferrer, que superaba a la otra favorita, la ucraniana Elena Novikova. Con esta victoria, la catalana podía presionar a una Novikova que terminaba en cabeza las dos primeras etapas y que gracias a ello mantenía su primera plaza. Judit Reina fue una de las tres mujeres que logró finalizar la etapa. La italiana Chiara Marrale, Inés Rodríguez y Marta Solano no conseguían completar el desafío.

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El Monte Bellino es una de las cimas emblemáticas del Iron Bike

Etapa 3: una jornada relativamente sencilla para el “estándar” Iron Bike

La tercera etapa del Iron Bike de los Alpes es conocida por ser una de esas jornadas engañosas. A simple vista, y después de los durísimos días previos, pudiera parecer que se trata de una mera jornada de transición. Sin embargo, las largas ascensiones y las vertiginosas rampas descendentes no son ningún juego. Esto es el Iron Bike y cualquier confianza puede jugar una mala pasada a los corredores. Además, transcurridos ya la mitad de los días, el cansancio comenzaba a hacerse patente en las caras de los bikers, que por si fuera poco enfrentarse al recorrido del Iron Bike, pasan las noches en sus tiendas de campaña donde recuperar la energía resulta complicado.

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Senderos, el terreno del Iron Bike

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De subida o de bajada, pero nunca fáciles

No obstante, ese agotamiento físico parecía no afectar a la mente de la catalana Núria Ferrer, que continuaba siendo una de las tres únicas mujeres que todavía no se había retirado de ninguna etapa. A pesar de su aguante, la ucraniana Elena Novikova volvía a ganar la partida en esta tercera prueba y parecía encaminada a alzarse con el trofeo. En esta ocasión fue Inés Rodríguez quien conseguía hacerse con la segunda plaza de la etapa, seguida, muy de cerca, por una Núria para la que éste era su primer Iron Bike. “Esta es mi primera vez en el Iron Bike, aunque ya hace años que miraba para poder hacerla, pero tienes que estar muy preparado para venir aquí y, por suerte, yo he entrenado, porque esto es muy duro”, explicaba Ferrer.

En el apartado masculino la victoria se la llevó el gallego Brandan Márquez que, a pesar del poderío del hispano hondureño Milton Ramos, no estaba dispuesto a tirar la toalla. Además, por detrás venían apretando el catalán Llibert Mill y el guipuzcoano Joseba Albizu, respectivamente, con lo que se presentaba una lucha por el podio muy abierta.

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Avituallamientos, tan peculiares como la propia carrera

El pelotón salía, al igual que lo hizo el día anterior, de manera escalonada, dejando un lapso de tiempo entre los corredores. Sin embargo, esta vez la organización decidiía que los bikers partiesen en grupos de tres para agilizar el proceso. Esperando su turno, bajo el arco de salida situado en la plaza de Sampeyre, se encontraba esta mañana Unai Paniagua. El corredor getxotarra, que junto a su excompañero Gonzalo Gómez terminó el pasado año como campeón en la categoría de parejas, no arrancó con buen pie esta 25ª edición. Dos averías en el prólogo le privaron de poder luchar con los más grandes y continúa arrastrando la penalización del primer día. “Estoy recuperando tiempo. Pero no me desanimo, me lo tomo con otra filosofía y tengo otra táctica. Sigo tirando para adelante”, comentaba el vizcaíno, que reconocía que los primeros días no tuvo buenas sensaciones.

Si Unai Paniagua fue el campeón del curso pasado en la categoría por parejas, los que portaban la maglia de líderes antes de esta tercera etapa eran los italianos Giordano Suardi y Mauro Canale, que tenían como objetivo mantenerse en cabeza de la clasificación. Sin embargo, horas más tarde, en plena etapa, Suardi sufría un accidente que le impedía seguir en carrera. Una mala herida en la pierna obligaba al equipo médico a trasladarlo al hospital más cercano.

Con 87 kilómetros de recorrido y 2.641 metros de desnivel esta etapa suponía un reto a la hora de gestionar la carrera más dura del calendario. Algunos corredores ponen a funcionar la estrategia en este cuarto día de competición. Y es que, las etapas precedentes fueron tan duras que el pelotón ya pensaba en ahorrar energía. Además, por delante, aún quedaba medio Iron Bike que superar, por lo que reservar algo de fuerza y conservar la mecánica fue la opción por la que, en la medida de lo posible, optaron los favoritos. Pero no fue sido tarea fácil. Muchos han sido los que se han visto obligados a dar el do de pecho. Y es que, la etapa, aunque solo contaba con una prueba especial, cercana a los 30 kilómetros de distancia, el límite de tiempo para no penalizar fue verdaderamente justo, por lo que los corredores no pudieron relajarse.

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Brendan Márquez tirando

Etapa 4: 39 abandonos

El Iron Bike de los Alpes proporciona el escenario perfecto para ver el duelo entre el ser humano y la adversidad de la montaña. El cuerpo busca su límite para conseguir alcanzar el cielo en unas ascensiones infinitas que desembocan en bajadas infernales, donde un pequeño fallo puede acarrear graves consecuencias. En esta tesitura, los más de 150 corredores que participaban en esta edición medían sus fuerzas para ser el primero. El más rápido. El mejor.

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Paisajes del Iron Bike

En esta cuarta etapa, Milton Ramos fue ese hombre. Sus rivales trataron de buscar sus puntos débiles, pero el hispano hondureño, continuaba por la senda de la victoria. Soportaba la presión de ser el favorito e incluso se sentía cómodo con ella. Con más de medio Iron Bike completado, el corredor de 38 años quiso pegar un puñetazo sobre la mesa y se llevó una cuarta etapa muy complicada. Tras él, terminó el gallego Brandan Márquez, que superó por muy poco al azpeitiarra Joseba Albizu. El catalán Llibert Mill fue cuarto, aunque sufrió durante toda la etapa el cansancio acumulado de sus piernas.

Por la parte femenina la todopoderosa Elena Novikova volvía a ser la más rápida del día, aunque Núria Ferrer, que seguía muy cerca de la ucraniana. Judit Reina también conseguía finalizar la etapa, por lo que las tres ciclistas mantenían su estatus de no retiradas, algo que no podía decir la otra mitad del pelotón femenino. Además, en la prueba fueron 39 los corredores que sacaron la bandera blanca. En esta ocasión la dureza del Iron Bike les ha tumbaba, aunque muchos de ellos volverán a intentarlo al día siguiente.

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Joseba Albizu

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Grupo de cabeza

A las 7:00h parte del pelotón se amontonaba bajo el arco de salida, cada ciclista esperaba a escuchar su nombre para comenzar un recorrido extremadamente exigente. Los primeros clasificados, en cambio, aún preparaban los últimos detalles para iniciar una etapa de más de 88 kilómetros. Sin embargo, minutos antes del pistoletazo de salida, la organización, tras comprobar el estado del tramo, decidía cambiar el trayecto de esta cuarta etapa. La nieve había imposibilitado la ascensión a cimas de más de 2.500 metros. Así, se optó por volver al tramo del pasado año, con 4 kilómetros menos, pero con el mismo desnivel.

La prueba, que contaba con tres tramos cronometrados, comenzaba con una impresionante ascensión al idílico Rifugio Barbara a 1.756 metros. Desde ahí daba comienzo quizá la especial más dura del día, con casi 40 kilómetros de recorrido bajo la presión del tiempo.

Superar una etapa de esta brutal carrera conlleva una gran preparación tanto física como mental. Pero sobretodo, el Iron Bike pone a prueba la capacidad de sufrimiento y el espíritu de sacrificio de los atletas. De esto sabe, y mucho, Kiko Muñoz, miembro de la asociación DEBRA Piel de Mariposa y padre de una hija con esta enfermedad rara. “Nosotros venimos muy ilusionados de representar a esta asociación y reflejar el sufrimiento que tiene esta gente día a día y asemejarlo a lo que es una carrera como el Iron Bike”, reconoce el asturiano. Muñoz colabora con esta asociación, que trabaja para mejorar la calidad de vida por los afectados por esta enfermedad y que cumple, al igual que el Iron Bike, su 25º aniversario.

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Llibert Mill

Otro corredor que, por desgracia, también experimentó la extrema dureza de esta competición es el catalán Albert Sureda, a quien un fuerte accidente lo apartó de la carrera. “En una bajada bastante técnica de la primera etapa me fui largo hacia el margen donde estaba el precipicio. Caí unos 20 o 30 metros rodando y me fracturé la escápula. Una familia italiana me vio y llamó al número de emergencia del Iron Bike. Vinieron los médicos con un todoterreno y me trasladaron al hospital”, relata un Sureda que, a pesar de que ese mismo día se marchaba de vuelta, se quedaba varios días más en la carrera para estar con sus amigos y disfrutar de una competición que piensa hacer el año que viene.

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 Etapa 5: las averías acaban con las aspiraciones de Brendan Márquez

Después de una etapa de extrema dureza, los bikers se adentraron en el puro infierno. Una etapa sobre humana de más de 110 kilómetros de recorrido y 4.330 metros de desnivel sobre el papel. Y es que, en la práctica, los medidores de los ciclistas venían marcando entre un 10 o un 20% más desnivel del que comunica la organización en sus perfiles.

Ante tal panorama, el hispano hondureño Milton Ramos logró imponerse a un Brandan Márquez al que lastraban las averías en su bicicleta. Pese a todo, el gallego lograba terminar justo por detrás de Joseba Albizu. Con este triunfo, el popular corredor nacido en Honduras, líder de la clasificación desde el inicio de carrera, se metía en el bolsillo medio Iron Bike. Y es que, tendría que sufrir algún imprevisto en las dos últimas etapas que restaban para verse sin su sexta corona.

En el apartado femenino, fue Elena Novikova, una vez más la que se llevó el triunfo de etapa. Gracias a este importante paso, la ucraniana ya acariciaba el preciado trofeo. Núria Ferrer, por su parte, tenía prácticamente asegurado el segundo puesto, que también suponía ser la española más rápida. La catalana, que debutaba este año en la carrera de mountain bike más dura del mundo, firmaba otra gran etapa, quedando cerca de la inquebrantable Novikova.

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Albert Roca

Los bikers tuvieron que madrugar más de lo normal. A las 6:30 horas arrancaba desde Pramollo una etapa que fue imposible para muchos ciclistas. Algunos, ni se han atrevieron a salir, reservando fuerzas para la prueba del día siguiente, otros, 45 concretamente, no pudieron llegar al final del desafío. El trayecto, modificado en esta 25ª edición, contenía dos pruebas especiales cronometradas en las que en ambas se impuso Milton Ramos. Sin embargo, con el fin de la etapa no terminaba el trabajo para los corredores, puesto que parte de la prueba consistía en llegar hasta el Rifugio Selleries que supuso unos 25 kilómetros extra, que seguro harían mella en las piernas de los ciclistas, más teniendo en cuenta que la meteorología empeoró en este último tramo.

La quinta etapa de este Iron Bike tuvo un gran perjudicado, el vigués Brandan Márquez. Al gallego, que debutaba este año en la majestuosa carrera de los Alpes, la suerte le dio la espalda, tumbando sus opciones de dar la sorpresa y llevarse la carrera. “La etapa ha ido bien, la más bonita y por sensaciones muy bien. Solo que justo en las dos especiales he sufrido dos pinchazos. El primero no sé por qué ha sido, todavía no he encontrado explicación. Después, en la segunda especial, ya sin rueda tubelizada, a pesar de que tomé precaución, volví a pinchar al esquivar unas vacas”, explicaba el de Vigo al terminar la etapa. A pesar de la mala fortuna, Márquez reconocía que en una carrera de tal calibre no es algo inusual padecer averías: “Da rabia, pero esto es deporte y, en concreto esto es Iron Bike, aquí es muy fácil tener averías. Por eso hay que saber gestionar muy bien el tema mental cuando vienen los imprevistos”.

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Llegada de una etapa

La cara de la moneda caía del lado de Milton Ramos, que con la pérdida de tiempo de Márquez cosechaba una suculenta ventaja para encarar la prueba del día siguiente con mayor tranquilidad. El biker hispano hondureño le endosaba a Brandan Márquez, su inmediato perseguidor y mayor rival en esta edición, casi 900 puntos, con lo que Milton se escapaba en la general y ya contaba con una ventaja de 1.506 puntos sobre el segundo.

Etapa 6: Joseba Albizu reina en el Chaberton

La 25ª edición del Iron Bike llegaba a la recta final. Los corredores, extenuados por la interminable etapa del día anterior y por el cansancio acumulado durante toda la semana, partían hacia uno de los emblemas de esta carrera. Después de pasar la noche en el Refugio Selleries, a más de 2.000 metros de altitud, los bikers se levantaban mentalizados de la agonía que tendrían que soportar. El temible y espectacular Chaberton, de más de 3.100 metros de altitud fue una prueba de fuego para todos los valientes que se atrevían a desafiarlo.

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Joseba Albizu, el rey del Chaberton

El más rápido en imponerse a la montaña fue el guipuzcoano Joseba Albizu. El azpeitiarra se separaba del grupo de cabeza y él, en solitario, conseguía batir todos los registros. No tubo rival en el Chaberton. Segundo clasificado en esta sexta etapa terminó el siempre poderoso líder de la general Milton Ramos. El hispano hondureño, asumía, gracias a su aplastante regularidad, una última prueba con cierta comodidad.

En el apartado femenino, la guerra ya parecía resuelta. La ucraniana Elena Novikova no aflojaba el pie del acelerador y se mostraba intratable en todos los terrenos, desniveles y jornadas. Tras ella, Núria Ferrer volvía a conseguir un segundo puesto, que como debutante se puede considerar como dorado. La catalana se mantenía como una de las únicas tres mujeres capaces de acabar todas las pruebas y continuaba siendo la mejor española de la carrera. “Se viven muchas emociones aquí. Cuando he llegado a meta me he puesto a llorar y eso que me ha sobrado un cuarto de hora. Son muchas emociones juntas, no se puede describir. Cuando llegue a Barcelona y lo cuente no se van a hacer a la idea. El Iron Bike se tiene que vivir”, explicaba la catalana después de una ducha caliente.

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Milton Ramos

A pesar de la exigencia extrema de esta carrera, los participantes experimentan sensaciones y contemplan escenarios de siglos atrás. Esta sexta prueba esconde uno de esos lugares que hacen que el Iron Bike no se parezca a ninguna otra carrera del mundo. El que se atreve a desafiarla la sufre y la padece. Pero se enamora. La primera parte de la prueba ha resultado semejante a una especie de máquina del tiempo, donde los bikers han sido trasladados a los siglos XVIII y XIX, cuando el Forte di Fenestrelle fue erigido. Sus estrechos túneles, sus retorcidos pasadizos y patios de armas son un auténtico lujo por el que revivir la historia. Por no hablar de sus famosos 4.000 escalones por los que han descendido los corredores, lo que supone un tremendo reto a la habilidad y al dominio de la bicicleta. Esta asombrosa edificación, emblema del Iron Bike, es la fortaleza más grande de Europa y, después de la Gran Muralla China, la segunda mayor construcción defensiva del mundo.

Justo en la zona más técnica, en el descenso de los casi 4.000 peldaños, Brandan Márquez, que el día anterior ya sufrió dos pinchazos, tubo un incidente por el que terminó en el suelo. Tras levantarse, el vigués, repleto de rasguños, siguií tirando para recuperar el tiempo perdido. Todo corazón.

El resto de favoritos apenas arriesgó en ese punto. Milton Ramos, cuya habilidad son los descensos técnicos como el vivido hoy en la primera especial, terminó en decimoctava posición. El primero de los grandes ha sido el gran bajador Albert Roca, que ha finalizado la primera prueba cronometrada en el octavo puesto. Sin embargo, la sorpresa la dió Màrius Alsius Vives, que registró el mejor crono en el primer descenso de día.

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Camino del mayor reto del Iron Bike, el Chaberton

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El penúltima día, el día del Chaberton

El mayor reto vendría casi 30 kilómetros después. El imponente monte Chaberton aguardaba. Una subida de más de dos horas, sin descanso, sin tregua. El nerviosismo se notaba cuando los corredores reponían fuerzas en el último avituallamiento antes de partir hacia las nubes. El primero en alcanzar los 3.120 metros de la cima del mítico Chaberton fue Joseba Albizu. El líder de su categoría, Máster 40, demostró sus dotes en los ascensos imposibles. Su entrega es asombrosa y su capacidad física envidiable. Albizu demostró una vez más, porqué su nombre permanecerá en la historia del Iron Bike. Segundo terminó el incansable Brandan Márquez y tercero el líder Milton Ramos.

Esto es lo más parecido al infierno y cuando llegas arriba lo más parecido al cielo. La etapa ha sido muy dura. También he pagado un poco el ser novato”, afirmaba un Brandan Márquez que subió al Chaberton con el plato equivocado. “Estoy supercontento, pero a la vez, hecho polvo. Esta es una prueba que te lleva al límite en todos los aspectos, físico y mental.”, reconocía mientras contemplaba las vistas desde el pico más alto del Iron Bike.

En la categoría de parejas, el cántabro Fernando San Emeterio e Iñaki Miravalles se mantenían líderes. En el primer día de Iron Bike ambos diseñaron un plan para hacerse con el maillot blanco, aunque lo volvieron a perder en la siguiente etapa. Sin embargo, después del incidente en la tercera etapa de sus mayores rivales, Giordano Suardi y Mauro Canale, los españoles empujaron con el alma para volver al puesto de cabeza y eran claros favoritos a terminar en lo más alto del podio por equipos.

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Más de 3.000 metros de altura para el Chaberton

Etapa 6, la confirmación del triunfo de Milton Ramos

Sangre, sudor, lágrimas y una mente absolutamente poderosa. Estos, junto a una buena preparación física, son los ingredientes necesarios para sobrevivir a la carrera más implacable de mountain bike del mundo. Terminar un Iron Bike no está al alcance de cualquiera. Y todo el que se atreva a desafiar la extrema dureza de los Alpes ha de llegar dispuesto a sufrir como nunca antes.

Así lo hicieron durante estos ocho días los casi 160 corredores en esta 25ª edición. Entre ellos, destaca un nombre: Milton Ramos. El hispano hondureño volvió a alzarse con el título gracias a una impecable gestión de carrera. Su ritmo, siempre competitivo, apenas sufrió altibajos y su destreza, con algo de buena fortuna, le sirvió para evitar cualquier avería. No puede decir lo mismo Brandan Márquez, que en los últimos días de Iron Bike sufrió dos percances que prácticamente acabaron con sus posibilidades de llevarse la corona.

En esta última etapa, los corredores se enfrentaron a un desafío de menor rango. 55 kilómetros de recorrido con 1.129 metros de desnivel en el que las dos pruebas especiales eran en descenso. Así, los bikers pudieron tomarse un pequeño respiro en las subidas. El último tramo del Iron Bike, como cada año se hizo de una manera especial. Los corredores, todos al mismo tiempo, salieron corriendo desde un punto fijado a por sus bicicletas y tras subirse en ellas afrontaron el último descenso hasta la plaza de Sauze d’Oulx, donde música, abrazos, sonrisas y lágrimas se fundieron en una fiesta a la altura de la prueba.

Los datos son difíciles de asimilar, abrumadores. A lo largo de las ocho jornadas, los atletas recorrieron cerca de 650 kilómetros con más de 25.000 metros de desnivel, o lo que es lo mismo, subir casi tres veces a la cima del mundo, al monte Everest. La mayoría del tiempo tuvieron la suerte de pedalear, pero para superar obstáculos imposibles se vieron obligados en numerosas ocasiones a cruzar obstáculos andando, porteando o incluso pasando la bicicleta de uno a otro corredor.

Apuntarse al Iron Bike es algo increíble, acabarlo es algo espectacular y conseguir la victoria es súper especial. Ya son seis veces las que la he ganado y otra vez terminé segundo, pero creo que por encima de todo eso está el calor humano que nos transmite la organización, la belleza del recorrido… todo eso la hace especial y la carrera más bonita del mundo entero”, ha explicado Milton Ramos antes de la entrega de premios.

Brandan Márquez, se mostraba muy contento con el trabajo realizado y con unos resultados impensables antes de afrontar su primer Iron Bike. “En ningún momento imaginé que iba a poder disputar el podio y he estado cerquita de disputar la victoria, así que me voy muy satisfecho. El Iron Bike ha sido lo más duro, pero a la vez lo más bonito que he hecho en bicicleta de montaña”, admitía Márquez después de la carrera.

El último escalón del podio lo ocupaba el guipuzcoano Joseba Albizu. El azpeitiarra fue de menos a más y estuvo las primeras jornadas buscando su mejor nivel. El aguante del corredor vasco es incombustible y lo demostró en los ascensos más verticales. Sus piernas fueron dos locomotoras. Cuando peor lo pasa el resto de bikers, Albizu se exhibe para recortar el tiempo que después fue perdiendo en las bajadas, algo que no es su especialidad. Gracias a ese poderío se convirtió sin mayores problemas en el líder de su categoría, Máster 40, y se subió al escalón de bronce del podio de la general.

Brendan Marquez

Brendan Marquez

Joseba Albizu

Joseba Albizu

Una de las grandes protagonistas ha sido otra debutante, la catalana Núria Ferrer. Sin conocer los peligros que entraña la carrera, Núria puso las cosas difíciles a la ucraniana Elena Novikova. Aunque a media que fue avanzando el Iron Bike, Novikova demostró ser de acero. No acusó bajones, no tuvo problemas y se sobrepuso a todos los desafíos con serenidad. Ferrer no se rindió y trató de presionar. Gracias a ello, se ha proclamado hoy segunda en su categoría, la primera española en la clasificación y termina como una de las tres mujeres que no han abandonado.

Es una felicidad y una emoción absoluta. Esta carrera es mucho más dura de lo que me contaron. Cuando lo vives en tu propia piel y sobretodo el último día, que piensas que es una etapa corta y la cabeza ha dicho basta. Aunque bueno, lo hemos conseguido”, comentaba una muy ilusionada Núria Ferrer.

En la categoría de parejas ha sido la dupla de Ignacio Miravalles y Fernando San Emeterio la que se ha impuesto al resto. El cántabro y el madrileño arrancaron muy fuerte el prólogo de la competición con el fin de vestirse de blanco y lo consiguieron, aunque más tarde fueron adelantados por el italiano Giordano Suardi y Mauro Canale. Sin embargo, Suardi sufrió un fuerte accidente y tuvo que ser trasladado al hospital, con lo que ahí terminó la carrera para él. Los españoles recuperaron la maglia blanca y desde entonces la han defendido hasta el día de hoy, en el que se han proclamado campeones de la categoría.

El Iron Bike de 2018 ya es historia. Este 25º aniversario ha dejado una carrera apasionante, donde el dolor y el sufrimiento han acompañado a los corredores y a sus acompañantes durante ocho jornadas. Toda esa emoción acumulada ha estallado hoy en la línea de meta. Lágrimas, aplausos, abrazos y sentimientos a flor de piel. La carrera más dura del mundo es un hervidero de emociones acumuladas que hoy tocaba desahogar. Ahora, solo queda esperar al próximo año para volver a vivir algo que los corredores y sus acompañantes guardarán en su memoria para el resto de sus vidas.

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