La 25ª edición de la carrera arranca este sábado. Vuelve el Iron Bike
La carrera de MTB más dura y técnica del calendario
Más de 700 km y 25.000 metros de ascensión acumulada en ocho días. Los números del Iron Bike
Cimas inexpugnables, trialeras infinitas, etapas maratón, collados remotos, noches en campamentos de montaña… El Iron Bike de los Alpes es una carrera única, no sólo por su dureza y dificultad –hay que superar más de 700 km y 25.000 metros de ascensión acumulada en ocho días–, por el perfil de las etapas, por los espectaculares senderos del itinerario o por la particularidad de su reglamento, que divide el recorrido en tramos cronometrados, sectores especiales y zonas de enlace con un tiempo límite de llegada. “Es tan diferente a todo lo demás… Las especiales tan variadas que hay, el recorrido tan auténtico, el ambiente que se forma, el dormir en las tiendas de campaña…”, declara uno de los favoritos destacados para esta 25ª edición, Milton Ramos.
Pero no solo resulta atractiva para los que disputan las primeras plazas y buscan un lugar en el Olimpo alpino. El Iron Bike es considerada por los especialistas como la más exigente y técnica del calendario ciclista, de manera que esta veterana carrera por etapas que marcó desde el inicio su espíritu épico consagra cada verano a todos y cada uno de los bikers que logran terminarla.
[SIMG] 54463[/SIMG]Mucho más que una carrera de MTB
Pero lejos de quedarse en el recorrido, esa aura mágica del Iron Bike de los Alpes va mucho más allá. Y es que, la clave de la carrera puede no estar sobre la bicicleta, sino que la gestión del esfuerzo que realicen los competidores y la recuperación suponen una parte esencial para lograr los mejores resultados.
Para Brandan Márquez, que debutará el sábado en la Iron Bike, el quid de la cuestión puede residir en la capacidad para improvisar y buscar soluciones. “Es una prueba diferente en todos los sentidos. Cada día es una aventura nueva y hay que ir salvando etapa por etapa. Hay que saber gestionar las fuerzas, saber cuándo arriesgar y cuándo reservar energía y se ha de procurar conservar la mecánica”, comenta el corredor de Vigo.
Por su parte Milton Ramos, campeón el pasado año, se muestra encantado de volver a su carrera fetiche. “Es todo increíble. La comida, el ambiente de los voluntarios, lo espectacular de las zonas por las que pasas… Absolutamente todo la hace especial”, afirma el hispano hondureño. Sin embargo, los obstáculos a los que se exponen los mountain bikers son equiparables a la belleza de la zona. “La mayor dificultad está en el día a día. Como las etapas son tan duras, ir recuperando jornada tras jornada es clave. Tener que montar la tienda de campaña, no dormir bien y estar todo el día pensando en la carrera genera mucho cansancio”, opina Ramos.
[SIMG] 54453[/SIMG]Favoritos de última hora
Joseba Albizu ha sido 4 veces segundo, en una carrera en la que los bikers españoles siempre han tenido mucho peso
A pesar de lo bien que se adapta Ramos a la prueba, la competencia no pondrá las cosas sencillas. El guipuzcoano Joseba Albizu, que terminó la pasada edición en segunda posición, será a priori, el mayor rival del hispano hondureño en la lucha por el título. “Ya llevo cuatro años haciendo segundo. Creo que estará difícil ganar a Milton pero se intentará. Trataremos de hacerlo lo mejor posible y si se puede ganar pues mejor. Pero por lo menos queremos disfrutar”, asegura un Joseba Albizu que busca dar ese último paso hacia el escalón más alto del podio.
Otro de los candidatos a luchar por los puestos altos de la clasificación es el vigués Brandan Márquez. El que fuera campeón de España de MTB-Ultramaratón se enfrenta ahora a un reto nuevo para él. “Querría por lo menos estar luchando con la gente de delante. Es la primera vez que hago la prueba y el objetivo de ganar creo que me va grande, porque no sé si el formato me va a venir bien o se me va a atragantar. Es una carrera muy difícil de gestionar y sobre todo sin conocerla”, explica el corredor gallego.
Entre otros también se espera que luchen por los puestos de cabeza el catalán Albert Roca, que es un auténtico enamorado del Iron Bike; Ramón Comulada o la apuesta de Joseba Albizu, Llibert Mill. “Veo que Llibert puede andar muy bien. Este año he coincidido con él en algunas pruebas en las que le he visto muy fuerte y, aparte, es un corredor que tiene mucha técnica bajando”, advierte el guipuzcoano.
Entre las mujeres, todo parece indicar que la francesa Aurelie Grosse, ganadora en 2017, no estará en la parrilla de salida. Por su parte, las catalanas Inés Rodríguez Couso y Núria Ferrer son las bazas nacionales este año. Se trata de su primer Iron Bike y se muestra prudentes, aunque «muy ilusionadas» por lo que consideran que es «un auténtico reto, una prueba épica y legendaria que provoca cierto vértigo«. La italiana Chiara Marrale y la ucraniana Elena Novikova completan el cuadro de favoritas a la victoria general femenina.
[SIMG] 54450[/SIMG]Una prueba por etapas de MTB clásica y emblemática
Chaberton, Bellino o el Forte de Fenestrelle son puntos emblemáticos del Iron Bike
Representantes de 15 países
Dentro del pelotón, este año habrá nada menos que 82 bikers de nacionalidad española, cifra muy importante si se tiene en cuenta que la prueba está limitada a 150 participantes. El resto de inscritos proceden de Italia –segundo país en número de competidores, con 29 ciclistas apuntados–, Bélgica, Francia, Reino Unido, Irlanda, México, Uruguay, Polonia, Estados Unidos, Ucrania, Alemania, Suecia, Kenia y Nueva Zelanda.
Mayor confort gracias al servicio de Pinyi Bicis
Pinyi Bicis ofrece un servicio para «facilitar» el día a día de los bikers
