Genio y figura, tenemos la suerte de poder seguir viendo a Jose Antonio Hermida con un dorsal puesto. En pruebas por etapas y de bike-maraton principalmente, pero en activo aún. Nuestro mejor biker se ha olvidado por completo de la bicicleta rígida y ya solo le vemos a lomos de la Merida Ninety Six de doble suspensión. El modelo de XC de la marca taiwanesa que ya hace unos años que se mantiene en su catálogo y que pudimos probar en su día. La bicicleta de Jose Antonio Hermida es fiel reflejo de su personalidad, una máquina única como el piloto. Plagada de detalles que os mostramos a continuación.
[PUBLI] [SIMG] 62012[/SIMG]Tija telescópoca JBG 2 DPS
240 gramos de peso. Tan estratosférico como su precio, casi 1.000€

Suspensiones Fox electrónica iRD
Las vemos poco pero, aprovechando que Hermida monta el grupo Shimano XTR Di2 también a acoplado a la batería las suspensiones Fox en su versión iRD. Un sistema que sirve para ajustar de forma remota la suspensión y bloqueo mediante un dispositivo electrónico. Nada de tirar de cables de acero. Unas suspensiones que no se suelen ver mucho.

Portabidón de «no-carbono» y herramienta integrada
Las carreras en las que se mete Hermida ahora son de supervivencia. Por etapas casi siempre. Importante poder llevar un buen bidón (ojo a la «garrafa» de WinForce que usa) y con un portabidón que no falle. Los metálicos cada vez son menos populares ante los modelos de carbono, pero Hermida conserva el suyo. También tiene integrada una multiherramienta en la parte inferior. Hay que llevar todo lo necesario para sobrevivir en la montaña. También equipa el Sahmurai Sword en el manillar.

Acoples, old school
Pocas cosas hay más old school que los acoples en el manillar. El creador del hashtag «#bringbackbarends» no podía dejar de usarlos. La llegada de las 29″ y los manillares más anchos los llevaron al baúl de los recuerdos, pero Hermida los ha rescatado. ¿Sus ventajas? Las mismas que hace años. Ofrecer una posición más para las manos que te permite tener una pose de ataque más agresiva en las subidas, así como variar la postura en carreras largas.

Popurrí de detalles
De la Merida Ninety Six de Hermida también llaman la atención las ruedas Fulcrum, poco habituales en la élite a día de hoy. Eso sí, con un eje trasero DT Swiss, uno de los más empleados por su facilidad de uso y fiabilidad, además de la posibilidad de ajustar la posición en la que queda la palanca. En los cables encontramos fijado un eslabón rápido para la cadena, todo un salva vidas que todos deberíamos llevar. Llama la atención la funda metálica para el cable del cambio trasero, en color dorado. Hermida usa bielas y platos Rotor, pedales Shimano, al igual que frenos y cambio trasero. Los neumáticos, como no, Maxxis.
