La normativa se estrena este mismo 2025, en el mundial
Este nuevo reglamento implica que cualquier fabricante que quiera que sus motores se utilicen en competición debe pasar por un estricto proceso de homologación ante la UCI. Esto incluye la presentación de documentación técnica, análisis de laboratorio, herramientas de diagnóstico y, sobre todo, el cumplimiento de un requisito clave: el motor no puede anunciar ni superar una potencia máxima de 750W medidos en la rueda trasera.
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Los 750W de potencia pico parecen ser una cifra que se va imponiendo como límite en varios escenarios
El motor de DJI, que hasta ahora se presentaba como una de las apuestas más innovadoras para el alto rendimiento en e-MTB, queda excluido del panorama competitivo al superar el nuevo umbral de 750W de potencia máxima impuesto por la UCI. Esto lo relega al ámbito recreativo o a competiciones no reguladas, reduciendo significativamente su visibilidad en el escenario internacional. No obstante, conviene matizar que las pruebas de e-MTB bajo reglamento UCI aún no cuentan con una repercusión mediática global comparable a otras disciplinas del MTB.
La decisión de fijar el límite en 750W parece alinearse con la propuesta planteada en Alemania, que aboga por estandarizar ese mismo tope, y coincide exactamente con la cifra adoptada por Bosch en la última actualización de su motor Performance Line CX.
Desde el punto de vista competitivo, imponer una potencia máxima común busca homogeneizar el rendimiento de los motores y garantizar que el resultado final dependa más de las habilidades del rider que de la superioridad técnica del sistema de asistencia. Una medida coherente si se aspira a que las carreras de e-MTB premien tanto la destreza como el esfuerzo físico.

Un proceso exhaustivo
Las marcas deberán homologar sus motores para poder usarlos en cualquier evento UCI en 2026
- Verificación del cumplimiento con la normativa europea EN15194.
- Análisis de curva de potencia según cadencia y velocidad de corte.
- Envío de una unidad del motor junto con herramientas de diagnóstico.
- Publicación en la lista oficial de unidades aprobadas, única vía para que un motor sea utilizado en competición.
Además, la UCI se reserva el derecho de realizar inspecciones en carrera y descalificar a cualquier ciclista que compita con un motor no homologado.
Obligatorio desde 2026
Aunque el sistema se estrenará en el Mundial de Valais, la homologación será obligatoria para todas las pruebas sancionadas por la UCI a partir de 2026, lo que implica un cambio significativo para fabricantes, equipos y organizadores. Los desarrolladores que deseen que sus motores estén presentes en estas competiciones deberán actuar con antelación para presentar sus modelos y superar el nuevo proceso de validación.
La lista de unidades aprobadas se publicará y actualizará en la web oficial de la UCI, sirviendo como referencia para equipos y comisarios.