Una suma de factores que ha complicado el futuro de las marcas de bicis
Continúa tras los anuncios
Una reorganización forzada por el contexto postpandémico
BMC plasma la situación que afrontan las marcas tras el boom post-pandemia
BMC ya había tomado medidas iniciales en 2023, ajustando pedidos a proveedores y reduciendo sus niveles de inventario. Ahora, la compañía va un paso más allá con una reestructuración integral que afecta a todas sus áreas de negocio, tanto dentro como fuera de Suiza.

Despidos y procedimiento de consulta en marcha
No dejará de lado el MTB, pero se centrará más en carretera y gravel
Aunque BMC no ha revelado cuántos empleados tiene actualmente en plantilla, ha confirmado que la reestructuración impactará en “todos los departamentos y localizaciones” de la compañía.
Apuesta por el núcleo: carretera y gravel
La reorganización también conlleva una redefinición del catálogo de productos. BMC centrará sus esfuerzos en sus dos segmentos más estratégicos: las bicicletas de carretera y las de gravel. Ambas categorías han sido claves en la imagen de marca de BMC, especialmente con modelos emblemáticos como la Teammachine o la URS.
También mantendrán modelos en disciplinas de alto rendimiento como el triatlón, el MTB cross-country, las e-road y la pista, aunque de forma más selectiva.

Freno a Scor y Adicta Lab
Parará el desarrollo de nuevos productos de la marca Scor
Una marca con legado y ambiciones renovadas
BMC (siglas de Bicycle Manufacturing Company) fue fundada en 1986 y ha ganado fama mundial como fabricante de bicicletas de alto rendimiento, tanto en competición como en el segmento premium. Sus cuadros se siguen fabricando en Grenchen, desde donde se distribuyen a todo el mundo.
Con esta nueva estrategia, BMC pretende “asegurar la competitividad sostenible” de la empresa en un entorno de mercado que ha cambiado drásticamente respecto al auge vivido entre 2020 y 2022.
