Es su opinión personal, pero encaja con lo expresado por Bosch, marca de la que es embajador
Una de las figuras más influyentes y respetadas de la historia del MTB ha intervenido públicamente en uno de los debates más sensibles del sector: la definición y los límites de las e-bikes. Hans Rey ha publicado una carta abierta dirigida a fabricantes, medios, asociaciones y usuarios en la que defiende la necesidad de fijar con claridad qué debe considerarse una e-bike y dónde empieza a convertirse en otra categoría de vehículo.
Su posicionamiento no es institucional ni representa a ninguna organización. Es una opinión personal. Sin embargo, no es un detalle menor que Rey sea embajador de Bosch, una de las compañías más influyentes del mercado de sistemas eléctricos para bicicletas y que recientemente ha mostrado una postura alineada con la idea de establecer límites técnicos claros.
Continúa tras los patrocinadores
Un debate que ya está en marcha en Alemania y EE. UU.
Muestra la importancia del límite de 750W de potencia máxima
En su carta, Hans Rey insiste especialmente en la importancia del límite de 750 W de potencia máxima pico para las bicicletas de asistencia al pedaleo de Clase 1. Ese umbral no es casual. En Alemania se han estado barajando cifras similares en discusiones regulatorias y, de hecho, Bosch lanzó recientemente una actualización de software que elevaba la potencia de su motor Performance Line CX hasta cifras que coincidían con esos márgenes de referencia.
Alemania ha sido históricamente un laboratorio normativo en materia de movilidad eléctrica y ciclismo, y en más de una ocasión sus criterios técnicos han terminado trasladándose al marco europeo. Por eso, el debate actual no es marginal. Puede marcar el futuro regulatorio del MTB eléctrico en toda Europa.
Rey advierte de que el término e-bike se está utilizando de forma indiscriminada para describir desde bicicletas de asistencia limitada hasta ciclomotores eléctricos o motocicletas eléctricas de altas prestaciones. Esa falta de precisión, en su opinión, pone en riesgo el acceso a senderos y vías ciclistas, ya que legisladores y gestores de espacios naturales pueden optar por regular de forma más restrictiva si perciben que todas esas máquinas pertenecen a la misma categoría.
A día de hoy, sistemas como el Avinox y el Specialized 3.1 (por citar los más populares) superan ampliamente esa cifra de los 750W.






