En Europa ha habido rumores similares, pero nunca se han concretado en nada
Simplifican la categorización de las e-bikes que tenían hasta ahora para crear 2 grupos
El nuevo marco legal simplifica el sistema anterior de tres categorías diferentes de e-bikes y lo sustituye por dos grandes grupos, a los que se suma una tercera clase específica para vehículos eléctricos de alta potencia. Las e-bikes de asistencia al pedaleo hasta 32 km/h (el límite de velocidad que en Europa equivale a los 25 km/h) pasan a considerarse bicicletas eléctricas de baja velocidad, mientras que los modelos con acelerador o asistencia superior entran en una categoría mucho más cercana a la de los ciclomotores. Por encima de todo ello se sitúan las llamadas bicicletas eléctricas motorizadas, que en la práctica quedan tratadas como motocicletas, con exigencias técnicas y administrativas prácticamente imposibles de cumplir para la mayoría de modelos existentes.

Uso de e-bikes prohibido a menores de 15 años
El impacto va más allá del ámbito local. La norma no contempla excepciones para visitantes o usuarios procedentes de otros estados o países, lo que convierte a Nueva Jersey en un caso único a nivel global. Un ciclista europeo que viaje con su eMTB, algo habitual en destinos alpinos o zonas de bike parks, se encontraría legalmente obligado a registrar su bicicleta en el estado para poder usarla, sin que exista un sistema de reconocimiento mutuo como el que sí funciona en otros ámbitos del transporte.

Hay queja de que están mezclando los problemas de vehículos eléctricos potentes con los de las e-bikes recreativas limitadas
Sin embargo, la reacción del sector ciclista ha sido inmediata. La organización People For Bikes ha criticado duramente una ley que, a su juicio, mezcla de forma incorrecta las e-bikes convencionales con vehículos eléctricos mucho más potentes, como ciclomotores o motos eléctricas camufladas. Su argumento es claro: la mayoría de los accidentes que han impulsado esta normativa estarían vinculados a estos últimos, no a bicicletas eléctricas de asistencia limitada utilizadas para ocio o transporte cotidiano.

En Europa no hay ningún país con una normativa similar
Vista desde Europa, la situación de Nueva Jersey funciona como un laboratorio extremo. Durante años, en países como Francia, Alemania o España se han escuchado advertencias sobre posibles matrículas, seguros obligatorios o licencias para e-bikes, especialmente para las eMTB. Hasta ahora, el consenso técnico y político había evitado cruzar esa línea. El precedente estadounidense demuestra que ese escenario no es imposible y que, bajo determinadas circunstancias, puede hacerse realidad.
Queda por ver si este modelo se consolida o si acaba siendo corregido por la presión del sector y de los usuarios. En cualquier caso, el mensaje es claro: la regulación de las bicicletas eléctricas ha entrado en una nueva fase, y lo que hoy parece una excepción al otro lado del Atlántico podría mañana reabrir debates que en Europa se daban por cerrados.