Las dos últimas carreras de la Copa del Mundo lo han encumbrado a la élite del XCO por la vía rápida. Gerhard Kerschbaumer siempre fue una enorme promesa
Es campeón del mundo junior y sub-23, una señal que suele ser sinónimo de éxito en élite. Tarde o temprano.
Logró entrar en la selección italiana para competir en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, con sólo 21 años, consiguiendo una meritoria 13ª posición final.
[SIMG] 64180[/SIMG]Su primer top-5 absoluto en una Copa del Mundo lo logró en Vallnord. Ahora, en el mismo circuito, ha logrado su primera victoria
42º en Stellenbosch, 39º en Albstadt, 20º en Nove Mesto… resultados en progresión pero que no indicaban que estaba en disposición de poner contra las cuerdas a Nino Schurter en Val di Sole y de derrotarlo claramente en Vallnord. Aunque sí lo hacían los resultados de sus carreras precedentes. Llegaba a Val di Sole tras ganar 3 carreras UCI seguidas. La Aprutium Race de Italia ante Giole Bertolini, la KitzAlpBike de Austria ante Maximilian Foidl y la MTB Alpago Trophy por delante de Nadir Colledani y Henrique Avancini.
[SIMG] 64181[/SIMG]Acaba contrato en este 2018. Será uno de los nombres más jugosos del mercado de fichajes
En nuestro repaso a Sam Gaze tras ganar en Stellenbosch era fácil ver el perfil de un corredor irregular durante toda su carrera deportiva. Y no nos equivocamos por lo visto hasta ahora. En el caso de Gerhard Kerschbaumer, a pesar de no haber logrado una regularidad destacable en los últimos años, su mal 2016 pudo ser el bache de un mal año y el italiano, con sus 26 años, parece un rival con más posibilidades de mantenerse de forma estable entre los mejores. Aunque sólo el tiempo lo dirá.
De entrada, y por raro que parezca, es muy probable que este fin de semana no compita en los Campeonatos de Italia de XCO. Con lo que no defendería su título de campeón nacional.