Parte de una familia nacida para destacar en las disciplinas más gravity

FSA ha desarrollado la nueva gama Gradient junto a riders como los del Atherton Team
Y lo cierto es que tras analizar sus detalles técnicos y nuestras pruebas, parece que FSA ha conseguido algo importante: volver a ser una opción seria para quien piensa montar unas bielas premium.


Construcción completamente nueva
La estructura hueca utiliza dos piezas unidas mediante tecnología de bonding avanzada
Además emplean un eje BB392EVO de aluminio AL7050 de 30 mm y un diseño claramente más moderno visualmente. El acabado negro brillante combinado con zonas mecanizadas vistas y pequeños detalles anodizados transmite una sensación de producto mucho más trabajado de lo que tradicionalmente asociábamos a FSA hace unos años.
A nivel visual probablemente sea una de las mayores sorpresas. Tienen un aspecto robusto, limpio y muy actual. De hecho, resultan suficientemente discretas como para encajar igual de bien en una bicicleta de DH que en una Trail o incluso una bici mucho más ligera.



Especificaciones modernas y un sistema muy versátil
Variedad de medidas y opciones
Entre sus características principales encontramos:
- Longitudes de 165, 170 y 175 mm
- Platos de 30, 32, 34 y 36 dientes
- Eje de 30 mm
- Compatibilidad Shimano y SRAM de 11 y 12 velocidades
- Chainline ajustable entre 52 y 55 mm
- Q-Factor de 177 mm
- Tecnología Megatooth para mejorar la retención de cadena
Uno de los detalles más interesantes es precisamente ese ajuste de chainline. Normalmente cambiarlo implica sustituir el plato. Aquí basta con reorganizar espaciadores incluidos por FSA.

La línea de cadena puede ajustarse sin cambiar el plato
Los platos son específicos de montaje directo y utilizan la tecnología Megatooth de FSA. Frente a un diseño narrow-wide convencional, alternan dientes anchos y estrechos pero con perfiles algo más largos para incrementar todavía más la retención de cadena.
Además, FSA ha apostado por platos mecanizados 100% CNC en aluminio AL7075 y por un enfoque modular que, sobre el papel, facilita sustituir componentes concretos como el plato sin necesidad de reemplazar el conjunto completo.

Peso sorprendentemente competitivo
Para unas bielas orientadas a Enduro y DH su peso está claramente por debajo de lo esperado
FSA declara 620 gramos en configuración de 175 mm con plato de 32 dientes. Sin embargo, una unidad probada con bielas de 165 mm y plato de 30 dientes registró 640 gramos reales en nuestra báscula.
Eso las coloca en cifras muy competitivas para una biela de aluminio destinada a un uso tan agresivo. De hecho, son algo más ligeras que unas SRAM GX Transmission. Y quizás lo más interesante es que visualmente tampoco transmiten sensación de producto ultraligero o delicado. Siguen teniendo ese aspecto contundente que uno espera de unas bielas gravity.

En marcha: hacen exactamente lo que deberían hacer
La ausencia total de ruidos y flexiones fue una de las mejores noticias durante las pruebas
Durante las pruebas no aparecieron flexiones extrañas, ruidos ni crujidos. La rigidez parece completamente al nivel esperado en una biela moderna de aluminio. En nuestro caso las probamos con el grupo SRAM Eagle 90, sin tener salidas ni enganchones de cadena en ningún momento. La tecnología Megatooth parece cumplir su función y la retención de cadena fue impecable incluso cuando decidimos quitar el guía cadenas.

Disponibles en 165 mm
Esos 5 mm menos frente a unas bielas tradicionales de 170 mm pueden parecer insignificantes sobre el papel, pero en subidas técnicas y zonas muy rotas aumentan claramente el margen. Un detalle especialmente apreciable en bicicletas modernas con pedalieres cada vez más bajos y geometrías más agresivas.
Su precio (sin plato) es de 379€
