El lubricador electrónico de cadena que debuta en Unbound Gravel: una idea conocida llevada a otro nivel
ndrew L’Esperance y Faction Bike Studio han desarrollado un sistema electrónico para lubricar la cadena en marcha. Una solución pensada para Unbound Gravel que no parte de una idea nueva, pero que sí lleva la integración a otro nivel con pulsador en el manillar, depósito oculto en la tija y 100 gramos de peso.
Sistema de lubricación electrónico
Lubricar la cadena en marcha no es una idea nueva, pero sí lo es este nivel de integración
La idea de lubricar la cadena sin detenerse durante una carrera no es nueva. En pruebas de XCM muy largas y con condiciones especialmente duras para la transmisión, como la Absa Cape Epic, ya se habían visto soluciones pensadas para aplicar lubricante durante la marcha y evitar que el polvo, el barro, el agua o las largas horas de esfuerzo acabasen comprometiendo el funcionamiento de la transmisión. Eran sistemas nacidos de una necesidad muy concreta: mantener la cadena con el menor nivel de fricción posible cuando la carrera supera con creces lo que una lubricación previa puede soportar.
Continúa tras los patrocinadores
La diferencia está en pasar de una solución artesanal a un sistema electrónico integrado
Lo que han presentado ahora Andrew L’Esperance y Faction Bike Studio mantiene ese mismo objetivo, pero lo lleva a una ejecución mucho más elaborada. El propio L’Esperance ya había probado una versión mucho más casera de este concepto, basada en una jeringuilla llena de lubricante fijada en la parte posterior del tubo del sillín. Era una solución simple, funcional y muy de competición, pero muy lejos del sistema que ha desarrollado ahora junto a Faction, que convierte aquella idea original en un aplicador electrónico integrado dentro de la bicicleta.
Sistema de lubricación electrónico
Un sistema electrónico para aplicar lubricante sin dejar de pedalear
Un pulsador en el manillar activa la liberación del lubricante sobre la transmisión
El sistema funciona mediante un botón instalado en el manillar. Al pulsarlo, libera lubricante hacia la transmisión a través de una guía específica situada justo por encima del plato. La aplicación se realiza directamente sobre la zona de trabajo de la cadena, de forma que el ciclista puede volver a lubricar la transmisión mientras sigue pedaleando, sin detenerse, sin bajarse de la bicicleta y sin recurrir a soluciones manuales durante la carrera.
Uno de los datos más llamativos es el nivel de precisión con el que Faction ha planteado el sistema. Según la información facilitada, una pulsación de un segundo es suficiente para lubricar toda la cadena si el ciclista está pedaleando a unas 75 rpm. No es simplemente un depósito de lubricante colocado en la bicicleta, sino un sistema pensado para controlar el momento de uso, la dosis y el punto exacto de aplicación.
Sistema de lubricación electrónico
Oculto dentro de la tija y con solo 100 gramos
Todo el depósito queda escondido dentro de la tija
La integración es una de las claves del proyecto. Toda la cámara del sistema queda oculta dentro de la tija, lo que permite mantener una bicicleta visualmente limpia y reducir el impacto externo de un componente adicional. En una disciplina como el gravel de competición, donde cada vez hay más atención a la aerodinámica, la posición de los accesorios y la eficiencia global de la bicicleta, esconder el sistema dentro de la tija es un detalle importante.
El peso declarado del conjunto es de solo 100 gramos. Es una cifra baja para un sistema que añade una función real durante una carrera de muchas horas, especialmente si ayuda a mantener la transmisión en mejores condiciones en momentos clave. En una prueba corta podría parecer un añadido innecesario, pero en carreras de gravel extremo, donde la transmisión puede sufrir durante horas por agua, barro, polvo o tramos secos muy largos, el argumento cambia por completo.
Sistema de lubricación electrónico
Unbound Gravel, el escenario perfecto para probarlo
Unbound Gravel será el primer test real en carrera del sistema
El primer test real en competición tendrá lugar este fin de semana en Unbound Gravel. La elección del escenario no parece casual. La prueba estadounidense es una de las carreras más exigentes para el material, con 200 millas de recorrido y unas condiciones que pueden cambiar por completo en función del tiempo. Agua, pasos de río, lluvia, barro, polvo y largas secciones secas pueden degradar muy rápido la eficiencia de la transmisión.
La función del sistema no es hacer que la bicicleta sea más rápida de forma directa, sino evitar que la transmisión pierda rendimiento con el paso de las horas. En una carrera de larga distancia, una cadena seca o contaminada puede aumentar la fricción, acelerar el desgaste y afectar al pedaleo justo cuando más importante es conservar energía. Este sistema permite a Andrew L’Esperance mantener la transmisión en mejores condiciones sin tener que parar ni modificar su estrategia de carrera.