Lubricar la cadena en marcha no es una idea nueva, pero sí lo es este nivel de integración
La diferencia está en pasar de una solución artesanal a un sistema electrónico integrado

Un sistema electrónico para aplicar lubricante sin dejar de pedalear
Un pulsador en el manillar activa la liberación del lubricante sobre la transmisión
Uno de los datos más llamativos es el nivel de precisión con el que Faction ha planteado el sistema. Según la información facilitada, una pulsación de un segundo es suficiente para lubricar toda la cadena si el ciclista está pedaleando a unas 75 rpm. No es simplemente un depósito de lubricante colocado en la bicicleta, sino un sistema pensado para controlar el momento de uso, la dosis y el punto exacto de aplicación.

Oculto dentro de la tija y con solo 100 gramos
Todo el depósito queda escondido dentro de la tija
El peso declarado del conjunto es de solo 100 gramos. Es una cifra baja para un sistema que añade una función real durante una carrera de muchas horas, especialmente si ayuda a mantener la transmisión en mejores condiciones en momentos clave. En una prueba corta podría parecer un añadido innecesario, pero en carreras de gravel extremo, donde la transmisión puede sufrir durante horas por agua, barro, polvo o tramos secos muy largos, el argumento cambia por completo.

Unbound Gravel, el escenario perfecto para probarlo
Unbound Gravel será el primer test real en carrera del sistema
La función del sistema no es hacer que la bicicleta sea más rápida de forma directa, sino evitar que la transmisión pierda rendimiento con el paso de las horas. En una carrera de larga distancia, una cadena seca o contaminada puede aumentar la fricción, acelerar el desgaste y afectar al pedaleo justo cuando más importante es conservar energía. Este sistema permite a Andrew L’Esperance mantener la transmisión en mejores condiciones sin tener que parar ni modificar su estrategia de carrera.