Basta con andar un par de minutos para pasar de su departamento de desarrollo y diseño al lugar donde se fabrican los componentes de su catálogo
Una historia de pasión
El 21 de octubre de 1994 arranca la historia de Rotor. Como mínimo la oficial, con el registro de su primera patente, Rotor Bike. Pablo Carrasco, ingeniero aeronáutico, e Ignacio Estellés, abogado, dan salida a una idea que pretendía revolucionar el ciclismo. Su fundamento, eliminar los puntos muertos que se producen en el pedaleo y mejorar el eficiencia de nuestro esfuerzo. Todo ello enfocado a lograr un mejor rendimiento y, también, solventar problemas de salud en los deportistas asociados a lesiones que generan molestias al pedalear.

Con el punto de partida claro, en 1996 se funda Rotor como empresa y dos años después se lanza al mercado el Rotor Box, su primer producto disponible en las tiendas. Su primer producto para acabar con el punto muerto en el pedaleo necesitaba un cuadro específico y aquí entró en juego EDR. Los más veteranos del MTB recordarán esas siglas con nostalgia. Con su logo se crearon auténticas joyas de aluminio y titanio. Tijas, manillares y potencias que eran el sueño de muchos y que lograban competir en rendimiento y exclusividad con los productos llegados de USA.
[CITA]EDR, Enrique del Rey, ha jugado un papel muy importante en el crecimiento y modo de trabajo de Rotor[/CITA]Tras EDR está Enrique del Rey, creador de la empresa y a día de hoy parte de la propia Rotor. Sus inicios se remontan a principio de los 80 cuando fabricaba piezas para motos. En los años 90 se inició su relación con Rotor, creando prototipos y los primeros modelos en serie de Rotor. Entre ellos los cuadros especiales que debían albergar el Rotor Box. Aunque ya desde el primer modelo el sistema demostró sus ventajas en cuanto a rendimiento, la necesidad de contar con un cuadro específico, el peso adicional y la proliferación de los cuadros de carbono que dificultaban seguir con ese modelo de integración motivó la siguiente evolución de Rotor.
Era el año 2000 cuando aterrizaban las bielas RCK (Rotor Concept Kit). Un conjunto de platos, eje de pedalier y bielas que se podían usar en cualquier bicicleta, multiplicando con ello sus posibilidades de ventas. Además, la apuesta por la competición se introdujo en el ADN de la marca y el equipo de MTB de Rotor, con Juan Carlos Garro a la cabeza, ayudó a difundir el mensaje de aumento del rendimiento que tanto se ha asociado a sus productos.

Rotor ha acabado asociándose más a la carretera y el MTB sólo supone el 10% de su facturación, algo que puede cambiar en el futuro con sus nuevos lanzamientos
La presentación de la bielas Rotor Agilis en 2007 abrió un nuevo nicho de mercado que han ido consolidando hasta nuestros días. Aunque su siguiente gran hito tecnológico llegaba en 2012 con su primer medidor de potencia, el Rotor Power. El Rotor 2INpower sería su evolución, y recientemente han presentado la versión para MTB.

Su salto a la «Champions League» del desarrollo es el grupo Uno. El primer grupo hidráulico completo para carretera, con cambios y frenos, que representa el camino que quiere seguir la marca en el futuro y su idea de entrar a competir con gigantes del sector.
[CITA]Basta hablar con Pablo Carrasco unos minutos para comprobar que es una mente inquieta llena de ideas y proyectos de futuro.[/CITA]
Rotor, una empresa diferente
A pesar de su crecimiento y expansión desde sus inicios, Rotor no ha perdido su esencia. Pablo Carrasco sigue siendo un parte importante del desarrollo de producto y basta hablar con él unos minutos para comprobar que es una mente inquieta llena de ideas y proyectos de futuro. En la visita a sus oficinas pudimos repasar buena parte de su pasado, su presente y su prometedor futuro.
Sobre su pasado, tuvimos la suerte de poder ver y tocar los prototipos que han acabado dando vida al grupo Rotor Uno. Desde muestras impresas en 3D a las primeras unidades con funcionalidad mecánica, pasando por todo el proceso de refinamiento de acabados hasta llegar al modelo final.

También comprobamos el carácter de plantilla activa de buena parte de sus trabajadores. Cuando a la hora de comer al mediodía hay «procesión» de empleados para cambiarse y poder salir en bicicleta sabes que está en una compañía de ciclismo controlada por ciclistas. Muchos de ellos ligados también con la competición. Algo que ayuda al buen ambiente en el día a día.

Sin miedo a crecer y siempre esquivando obstáculos
Entrar en el mercado OEM es clave para seguir creciendo
Desde sus inicios, Rotor nunca ha tenido miedo a crear nuevos productos. Con el lanzamiento de los Q-Rings ya trabajaron en idear un desviador delantero que trabajase de forma más integrada con sus platos ovalados. Es sólo un ejemplo que, ante las adversidades, Rotor siempre ha apostado por soluciones tecnológicas.


A la hora de crear un grupo completo, no solo hacen falta los recursos y las ideas, sino conseguir una forma de esquivar la vorágine de patentes con las que cuentan los gigantes del sector y que vetan, en muchos casos, la aparición de nuevos productos. En muchas ocasiones no se trata de patentes sobre tecnologías que usan en sus productos actualmente, sino patentes que permitan cerrar el paso al desarrollo de otros posibles productos similares. Es por ello que haber conseguido que el grupo Uno sea una realidad comercial es, por si mismo, todo un hito.
Han creado un impresionante cassette, una obra maestra del mecanizado en acero de alta dureza y un peso récord de 135 gramos (en 11 velocidades y 11-28). Unos desviadores que están muy cerca de ser considerados una obra de arte, ligeros y simples, además de montados a mano en su fábrica. Y acaban de añadir los bujes Rotor Rvolver, con un ingenioso sistema de engranaje del núcleo que elimina fricción y tiene un enganche instantáneo. Es una muestra del poder de desarrollo que ha hecho grande a Rotor.

Además, la popularización de los platos ovalados, que ahora lanzan multitud de marcas, no ha hecho más que confirmar su apuesta y su acierto en el camino recorrido. Eso sí, los platos ovalados Q-Rings siguen siendo únicos gracias a su sistema OCP, que permite ajustar la posición del óvalo para adaptarlo a nuestra forma de pedalear. Ahora, gracias a sus potenciómetros y a su aplicación para smartphones podemos determinar la posición de los Q-Ring más óptima para nosotros, algo que pudimos comprobar «in-situ» junto a Irene Albacete, ingeniera encargada del desarrollo de los potenciómetros de la marca.

Visita a su fábrica, o cómo volverse fan de la marca
Como hemos comentado, EDR fue parte fundamental de Rotor desde sus inicios. Tanto que, desde hace un tiempo, forma parte de la propia Rotor. Enrique del Rey sigue dirigiendo las instalaciones donde se fabrican los productos de Rotor, y ha sido testigo del crecimiento de la compañía que le ha llevado a realizar 3 ampliaciones de sus naves. Situada apenas a unos metros de las oficinas, poder contar con tu fabricante al lado de casa es una ventaja estratégica enorme que otorga una flexibilidad imposible de obtener fabricando en Asia. Sin tener en cuenta los mayores controles de calidad que pasan sus productos y la facilidad para desarrollar prototipos y mejoras en el día a día.

Al igual que los fundadores de Rotor, Enrique del Rey derrocha pasión por lo que hace y unos conocimientos impresionantes sobre su trabajo. Cuenta con una enorme inversión en maquinaria de primera y una experiencia de más de 30 años. Un bien incalculable. Por si fuera poco, ha sabido adaptarse a los nuevos tiempo y con la llegada del carbono a Rotor, EDR también se ha actualizado para poder trabajar con este material, además de los metales con los que ha trabajado toda la vida. Lo pudimos comprobar de primera mano viendo como dan vida a las manetas del grupo Uno, entre otros componentes de carbono que ahora tienen.

Sobre los mecanizados, las naves de EDR son un paseo por el paraíso de este tipo de proceso. Ver como bloques de 4 kilogramos de metal se convierten en componentes de poco más de 300 gramos es una experiencia muy enriquecedora. Enrique ha aportado soluciones a procesos muy complejos y es parte activa del proceso de desarrollo de nuevos productos. El bar Cachibaches, el centro de reuniones extra-oficial en el polígono que ocupan, es testigo de cómo el intercambio de información con los ingenieros y la propuesta de ideas es tan sencillo como compartir mesa en el desayuno. Una situación impensable en los esquemas de desarrollo de la gran mayoría de compañías del sector.


El MTB a la espera de novedades importantes
Tras el gran lanzamiento del grupo Uno de carretera, los bikers estamos ansiosos por saber qué tienen preparado para el MTB
Los lanzamientos de MTB siempre han ido un poco a remolque de los de carretera, como se puede ver en la presentación del 2INpower, cuya versión biker acaba de lanzarse. Una vez adquirida la experiencia necesaria para crear un grupo completamente hidráulico para carretera, la lógica dicta que, tarde o temprano, aparezca su hermano biker. Un grupo que llevaría las ventajas del sistema hidráulico a nuestro deporte. Mantenimiento prácticamente nulo, precisión extrema de cambios y ligereza son sus puntales. O aplicar el espectacular y efectivo diseño de su cassette UNO de carretera a una versión de mountain bike.
El tiempo dirá, porque si algo no falta en Rotor, son ideas.
Nuestra visita a Rotor en imágenes


























