El año en el que se ha situado solo en la historia del ciclocross
Un título esperado e histórico
Durante la temporada, Van der Poel ha superado dos registros de enorme peso simbólico. Primero alcanzó y rebasó las 50 victorias en la Copa del Mundo, dejando atrás a Sven Nys. Una semana después, en Hulst, logró su octavo arcoíris, algo que nadie había conseguido hasta ahora. Incluso sus grandes rivales han reconocido abiertamente su estatus.
“Es el mejor corredor de ciclocross de todos los tiempos”, afirmó Sven Nys tras perder su récord histórico. En la misma línea se expresó Wout van Aert, quien señaló que “es fantástico verle correr y dominar como lo hace ahora mismo”.

El propio ciclista ha dejado alguna pista sobre su futuro
Su padre, Adrie van der Poel, también ha aportado contexto al debate, subrayando el desgaste que supone cada invierno. “Después de cada carrera llega a casa mucho más tarde que el resto. Las ceremonias, la gente alrededor del camión… todo se alarga muchísimo”, comentó, aunque dejó claro que no ejercerá presión alguna si su hijo decide no volver a competir en futuros Mundiales.

Un invierno más tranquilo puede abrir la puerta a nuevos objetivos en carretera… y en MTB
Preguntado directamente tras recibir el maillot arcoíris sobre si aspira a igualar los diez títulos mundiales de leyendas como Nino Schurter en XCO o Stefan Everts, su respuesta fue prudente. “Diez es un número muy bonito, pero ya estoy muy feliz con ocho y con el récord. Veremos cuántos más corro”. Un mensaje que descarta un adiós inmediato, pero que tampoco garantiza continuidad.
Abondar el ciclocross también podría encajar en un nuevo plan para lograr el título mundial que más se le ha resistido hasta ahora (y que no tiene), el de XCO. Con los JJOO de Los Ángeles 2028 en el horizonte, un invierno más tranquilo podría ser un impulso a ese nuevo objetivo.

«Es muy especial. Cuando empecé a correr, soñaba con ganar un solo Mundial.»

Deja la puerta abierta a otras fórmulas, como competir únicamente en el mundial
Por ahora, la única certeza es que no habrá anuncio definitivo a corto plazo. El propio corredor lo resumió con claridad tras su octavo título: “Necesito tiempo. Ahora vienen mis objetivos en carretera. Después ya valoraré qué hago con el ciclocross”. El debate sigue abierto, y el futuro del ciclocross sabe que, tarde o temprano, tendrá que acostumbrarse a un invierno sin su gran dominador.