Una prueba que preparó al máximo sabiendo que el recorrido era ideal para él
Una victoria que perseguía desde 2021
«En cuanto vi el trazado decidí que sería mi gran meta de la temporada”
Su preparación estuvo marcada por largas sesiones de trabajo en umbral y la experiencia acumulada en carreras como la Leadville 100 (donde triunfó) o la Gravel Worlds apenas dos semanas antes. “Leadville me dio la base de resistencia y la Gravel Worlds me aportó chispa e intensidad a nivel del mar. Era la combinación perfecta”.

La elección del material, clave
«En este recorrido lo importante era subir rápido, no rodar cómodo en llano»
Montó cubiertas Maxxis Aspen de 2,4 pulgadas, «mousse» trasera para evitar pinchazos y un plato de 36 dientes. Además, prescindió de la tija telescópica. Aunque reconoció que en algunos tramos técnicos la rígida fue “un poco arriesgada”, aseguró que era la mejor opción: “En este recorrido lo importante era subir rápido, no rodar cómodo en llano”.

Una estrategia inteligente
«Vi que todos estaban tocados y era el momento. Arranqué 10-15 minutos antes del porteo»
Durante la carrera reservó fuerzas y eligió bien cuándo apretar: “Tiraba en los tramos sin rebufo, donde cada uno debía sufrir por sí mismo. Así se iba seleccionando el grupo”.
El ataque decisivo llegó poco antes del porteo: “Vi que todos estaban tocados y era el momento. Arranqué 10-15 minutos antes del porteo y llegué con medio minuto de ventaja. Allí la amplié. Fue el mayor esfuerzo de mi vida, creo que nunca había respirado tan fuerte en una carrera”.

El momento del porteo
«En los entrenamientos ya vi que iba a ser durísimo. Decidí empujar la bici en lugar de cargarla»
Con rivales especialistas en esquí de montaña como Andreas Seewald, Swenson sabía que necesitaba llegar con ventaja: “Quería tener al menos un minuto antes de empezar porque sabía que él era muy fuerte en ese terreno”.
Nutrición y logística milimétrica
La alimentación fue otro factor decisivo. “Había seis o siete zonas de avituallamiento. Corrí con un solo bidón en la bici para ahorrar peso y en cada punto recogía otro con bebida energética y un gel. Al final añadí cafeína. Fui con más carbohidratos que en Leadville porque aquí la intensidad era mayor”.
Con la ayuda de su equipo y amigos lograron organizar la compleja logística de entregarle botellas en todos los puntos clave.

El triunfo que cambia su carrera
«Sentía que debía demostrar que podía ganar fuera de Estados Unidos»
A sus 30 años, Keegan Swenson se convierte en campeón del mundo de XCM y confirma que el dominio que ejerce en las pruebas estadounidenses también puede trasladarlo al escenario internacional más exigente.