Las cajas de cambio integradas son la gran tendencia en el mundillo gravity
Poco a poco van ganando terreno en el MTB real y sus ventajas en el mundo gravity son evidentes
Pero la verdadera revolución puede venir no tanto desde los paddocks como desde los despachos de ingeniería. Fox y Shimano —dos pesos pesados en componentes de alta gama— están desarrollando sus propias cajas de cambio, como muestran dos recientes patentes registradas que revelan aproximaciones muy distintas al mismo concepto: una transmisión integrada más eficiente, fiable y preparada para afrontar las exigencias del MTB más agresivo.

Shimano: un concepto doble, con y sin asistencia
En su patente, Shimano describe dos versiones, una de ellas con motor
En ambos casos, la transmisión se aloja en el eje del pedalier y utiliza un conjunto de engranajes escalonados, con una relación que podría alcanzar hasta un rango del 444 %. Aunque el número de marchas no está confirmado, el diseño prevé varios «estadios de transmisión», lo que apunta a múltiples relaciones disponibles.
Uno de los aspectos más relevantes del diseño de Shimano es el denominado “speed increaser”, un módulo pensado para reducir el par de entrada y facilitar los cambios incluso bajo carga, uno de los puntos débiles de las cajas actuales. Además, el diseño permite desplazar el plato respecto a las bielas, lo que podría aprovecharse para optimizar el anti-squat y la dinámica de suspensión de la bicicleta.

Fox: apuesta por el cambio bajo carga
Mejorar los cambios bajo altas cargas es uno de los aspectos más complejos
Aunque la patente no especifica el número de marchas, sí deja entrever una arquitectura modular adaptable. También contempla el uso de transmisión por correa, algo ya habitual en modelos con cajas de cambio como la Zerode G3, la Atherton A.200.G o la Gamux Sego.
¿Revolución o evolución?
Si Shimano y Fox entrasen en este tipo de transmisiones sería el empujón definitivo a su popularización
Aun así, su adopción es lenta y todavía minoritaria en competición. Pero con marcas del calibre de Shimano y Fox invirtiendo en sus propios sistemas, el panorama podría cambiar pronto. Si sus diseños logran resolver los dos grandes retos —cambio bajo carga y tamaño— podríamos estar asistiendo al principio del fin del cambio trasero clásico en el DH y el enduro.
