Una prueba sin mucha historia en categoría masculina

«Llevo años compitiendo aquí y nunca había ganado.»
El campeón olímpico de XCO se mostró especialmente satisfecho con su arranque, el punto que más le preocupaba. “Salía muy atrás, desde la cuarta fila. Si perdía posiciones ahí, me iba al fondo del grupo. Pero conseguí mantenerme, encontrar mi ritmo y evitar problemas. Las sensaciones fueron buenas, aunque quizá apreté demasiado en la mitad de carrera”, confesó.

Luca Martin y Charlie Aldridge, doblete de Cannondale en el podio
«Cuando vi que venía Pidcock por detrás me dije: ‘Uf, ahora toca apretar de verdad’.»
Martin, ganador del Short Track, estuvo a punto de complicar su gran día con un pinchazo, pero supo recomponerse para mantener la segunda posición. “Cuando vi que venía Pidcock por detrás me dije: ‘Uf, ahora toca apretar de verdad’. Estoy muy contento por este resultado y por todo el equipo”, comentó el francés, que bromeó con sus planes de descanso: “Ahora toca moto, buena comida y buen vino”.
Por su parte, Charlie Aldridge completó un sólido tercer puesto tras un vibrante duelo con Azzaro. “Fue una pelea real, intercambiamos posiciones varias veces. En la penúltima vuelta ataqué y pude consolidar el podio. Ha sido una carrera muy dura, pero también muy divertida”, resumió el británico.

Maxwell, la reina de la épica
«Sabía que necesitaba espacio para elegir mis líneas en los descensos, así que ataqué en la parte más alta.»
La corredora del Decathlon Ford Racing demostró una madurez y fortaleza mental admirables. “Sabía que necesitaba espacio para elegir mis líneas en los descensos, así que ataqué en la parte más alta. Fue durísimo. Incluso sin pedalear, mi cuerpo gritaba de dolor. Pero seguí adelante”, explicó.
Maxwell dedicó la victoria a su compañera Greta, lesionada de gravedad recientemente: “La gente piensa que lo que hice en la última vuelta fue duro, pero lo verdaderamente duro es estar lesionada, sin poder hacer nada. Esta victoria va por ella”.