Que la producción en masa de cuadros de carbono salga de Asia parecía algo imposible hasta hace poco

Automatizar al máximo el proceso de fabricación de un cuadro es la clave para reducir costes y poder hacerlo en Europa
La idea, obviamente, es que esto no suponga un aumento de precio considerable en el producto final. ¿Cómo igualar los bajos costes de la producción en Asia? Los países asiáticos juegan con la ventaja de contar con una mano de obra de bajo coste. Los cuadros de carbono, normalmente, requieren de mucho trabajo manual para darles vida. El proceso de colocación de láminas de carbono suele ser un proceso prácticamente manual al 100%. Aquí es donde la tecnología puede hacer competitivas a las fábricas de carbono en Europa. En el caso de Rein4ced han desarrollado un método de fabricación propio con un alto grado de automatización, en conjunción con un nuevo material que combina carbono y acero.

Han creado un nuevo material que es una «fusión» de carbono y acero
Por otro lado, el nuevo material que emplearán, denominado Feather, es clave en poder automatizar procesos, mantener e incluso mejorar las propiedades del cuadro e iniciar políticas que permitan su reciclaje. Se trata de un compuesto que combina carbono y acero y que, en palabras de la compañía, mantiene la ligereza del carbono pero tiene un mejor ratio rigidez-peso.
En este inicio Ghost moverá la producción de algunos cuadros de carbono rígidos a Bélgica, pero el resto seguirá produciéndose en Asia. Estos nuevos cuadros empezarán a comercializarse a mediados de 2020.