Años de desarrollo tras la mayor apuesta por la electrónica de Fox en MTB hasta la fecha
Tener la mejor suspensión posible en todo momento sin hacer nada. Lo que busca el Fox Live Valve
El camino hacia Fox Live Valve
No es la primera vez que Fox intenta crear una suspensión que se ajuste de forma automática. En 2004 llegó al mercado la suspensión Fox Terralogic. Aquel sistema confiaba en una válvula de inercia para detectar si la fuerza que recibía la horquilla venía de nuestro esfuerzo al pedalear o de una bache, y en función de ello abría o cerraba la suspensión. Ese camino se fue cerrando y la idea quedó aparcada. En la actualidad la única marca popular que sigue empleando ese concepto es Specialized con el Brain de sus Epic.


Estaba claro que la electrónica era el camino a seguir desde entonces. La incorporaron a sus horquillas y amortiguadores con la tecnología iRD. En resumen, a grandes rasgos, venía a ser un sistema de bloqueo electrónico. Pero que requería de la acción del biker. Como un bloqueo tradicional por cable pero en modo electrónico. Más cómodo y suave de emplear, y con ello se usaba de forma más habitual que los normales tirados por cable. Según la propia Fox, en un circuito de XC, los bikers ajustaban las suspensiones con ese sistema el doble de veces de lo que lo hacían con un sistema de cable. Además trajo la posibilidad de realizar ajustes de forma electrónica en la suspensión. Un paso intermedio antes de la llegada del concepto Fox Live Valve.
Diseño del Fox Live Valve
Centralita, sensores, batería… mucha tecnología para que el biker se olvide de la suspensión
Estos son los puntos clave del Fox Live Valve:
- La válvula «Live» que equipan horquilla y amortiguador. La que el sistema abre y cierra de forma automática.
- El controlador que procesa todos los datos recogidos por los sensores y toma la decisión de ajustar la suspensión de una forma u otra.
- La batería que mantiene «vivo» al sistema
- Los sensores, en horquilla y cuadro, para captar la información del terreno.
- El algoritmo que se encarga de procesar toda la información recibida.


La «Live Valve»
Un punto vital del sistema es la válvula «Live» que da nombre al sistema. Se trata de una electroválvula en la que un solenoide convierte energía eléctrica en mecánica generar un movimiento físico en la válvula. Sólo requiere una pulsación de 25msec de la batería para pasar de abierta a cerrada.

El controlador del Fox Live Valve
O la centralita. Una pequeña caja que contiene el microprocesador, el soporte para las baterías y todo el software necesario para su funcionamiento. Además tiene un sensor acelerómetro de 3 ejes. Gracias a él el sistema sabe si estamos subiendo, en llano o bajando.

Batería del Fox Live Valve
De 16 a 20 horas, la autonomía del sistema
Cuando la batería detecta que está cerca de agotarse deja la suspensión abierta antes de apagarse. No hay ningún problema en rodar con el sistema electrónico del Live Valve apagado. La suspensión funcionará como una normal. Las baterías se cargan en 1 hora y media o 2 horas de forma completa, pero con una carga de 15 minutos tenemos para hacer una salida de aproximadamente 2 horas.
En cuanto a su duración, obviamente depende del tipo de terreno por el que rodemos. Pero se estima entre las 16 y 20 horas.



Sensores del Fox Live Valve
Los sensores de horquilla y cuadro solo miden la aceleración en un eje, para detectar el movimiento de la rueda
Aquí es donde entra en juego uno de los factores por los que el sistema no es inalámbrico usando un protocolo como podría ser el Bluetooth. Este protocolo de comunicación que solo permite enviar de 30 a 100 lecturas por segundo, generando una latencia en el sistema (retraso en la comunicación) que es clave evitar para tener un buen funcionamiento del sistema. Además, los sensores Bluetooth requerirían de baterías separadas para cada sensor (como pasa con los cambios eTap de SRAM, que necesitan batería en la maneta y en los cambios).
Gracias a estos sensores y a los que incorpora la centralita, el sistema sabe si estamos subiendo, bajando o en llano. Sabe si la bicicleta está saltando o en caída y si el terreno es bacheado o liso. Todo ello se procesa con su algoritmo y se aplica el ajuste idóneo para cada situación, abriendo o cerrando la «Live Valve».
[SIMG] 65142[/SIMG]¿Cómo funciona el Fox Live Valve para el usuario?
Bien, tenemos nuestra bicicleta equipada con el Fox Live Valve. ¿Qué tenemos que hacer? ¿Cual es la lógica de funcionamiento del sistema?
De entrada encendemos el sistema con el botón de la centralita. Los LEDs nos indican cual de los 5 posibles modos de funcionamiento tenemos activado. Estos modos de funcionamiento determinan la sensibilidad con la que se activa la Live Valve y los configura cada marca de bicicletas en función de sus consideraciones. Se trata que tenga un comportamiento acorde al tipo de bicicleta donde va montado. No es lo mismo el concepto de sensibilidad «dura» de un corredor de XC que de un rider de enduro.
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Una ejemplo de su funcionamiento práctico. Rodamos por terreno liso, con lo que el sistema mantiene la suspensión en modo Firm. El sensor delantero detecta un bache, con lo que abre la suspensión pasando al modo Open e inicia un contador de tiempo. Cuando ese contador pasa, si no se ha recibido otro impacto la suspensión se cierra de nuevo pasando al modo Firm. Si detectase más baches se reiniciaría el contador de tiempo. Si los impactos son encadenados el sistema no llega a cerrar nunca la suspensión, con lo que se ahorra batería.
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Ajustes que puede hacer el usuario en una suspensión Fox Live Valve
De entrada los tradicionales. La presión de la cámara de aire y el rebote se ajustan como en cualquier suspensión Fox. También puede ajustar la compresión en el modo Open a través de una llave allén que se encuentra en el exterior de la horquilla y el amortiguador. El modo Firm viene determinado por la marca de bicicletas que monte la suspensión en función de lo que consideren como «Firm» para ese uso.
Tras ello tenemos 5 modos de sensibilidad con la que se activa la Live Valve, seleccionables por el usuario desde la centralita.
El principal problema puede venir de que un usuario no esté a gusto con la configuración «Firm» predeterminada del sistema. Aunque aquí aún no sabemos qué posibilidades tendrá el usuario de ajustar también esa configuración.
Para quién es el Fox Live Valve, cuánto pesa y cuánto cuesta
El Fox Live Valve se puede aplicar a cualquier modalidad, aunque el peso puede frenar su implantación en el XC
Como muestra de su peso, la Scott Genius equipada con el sistema Fox Live Valve pesa 144 gramos más que la equipada sólo con el mando por cable metálico. La batería pesa 72 gramos, 104 gramos para la centralita y cables, 466 gramos para el amortiguador (en medida de 188×55 Trunnion) y 249 gramos para el cartucho de la horquilla con el Live Valve (en una Fox 36 de 29″ y 160 mm).
Las ventajas del sistema, olvidarse de la suspensión. Simplifica nuestras acciones sobre la bici para que sólo nos preocupemos de conducir. Mejora la eficiencia de la suspensión y «limpia» nuestro manillar de mandos. Además empezar a bajar un descenso con la suspensión bloqueada será cosa del pasado.



Por ahora Scott, Giant y Pivot ofrecerán bicis en su catálogo con el sistema Fox Live Valve. La propia Pivot y Rocky Mountain tendrán cuadros listos para él. Mientras que Niner y otras marcas ya trabajan en ofrecer cuadros compatibles.
El sistema del Fox Live Valve también se venderá por separado. Su precio, algo más de 3.000€ para el kit con horquilla 32, amortiguador, centralita y sensores. Estará disponible también para horquilla 34, 34 Step-Cast y 36.




