Un día torcido desde los primeros kilómetros
«Solo podía pensar en intentar entrar en calor y no caerme. Fue más una lucha conmigo mismo»»
Más allá de esa autocrítica, el desarrollo de la prueba no ayudó en absoluto. El británico se vio constantemente mal colocado, obligado a perseguir tras pequeños cortes y a gestionar cambios de ropa continuos, sin poder encontrar continuidad ni concentración en carrera. Todo ello le dejó siempre a remolque, sin margen para anticiparse a los movimientos clave del día.

Toda la carrera a contracorriente
Aunque consiguió completar la prueba, nunca llegó a estar en disposición real de disputar posiciones relevantes. Incluso tras un nuevo esfuerzo por volver a conectar antes del Muur de Geraardsbergen, volvió a quedar cortado en un segundo grupo, perdiendo progresivamente posiciones hasta caer fuera del top 40 en el tramo final.

La forma está ahí, pero necesita aclimatarse a las condiciones de las clásicas
Tras este tropiezo en Bélgica, el británico ya pone el foco en su próxima cita, la Strade Bianche, con la expectativa de encontrarse un escenario más favorable y poder trasladar a la competición el buen estado de forma que, pese al resultado en la Omloop Het Nieuwsblad, sigue estando ahí.