El Rival AXS ya no se siente como un grupo electrónico de entrada
La idea de partida del nuevo SRAM Rival AXS es tan simple como sorprendente. SRAM ha cogido muchas de las tecnologías creadas para sus grupos superiores y las ha aplicado al Rival. Así de fácil y así de importante.
El salto respecto a la generación anterior es tan grande que casi no tiene sentido compararlo con el antiguo Rival. Su comparación más lógica es con el RED, el grupo tope de gama de SRAM, porque es ahí donde se ve mejor lo poco que se pierde en funcionamiento real al elegir este Rival.
SRAM Rival AXS
Solo el peso y pequeños detalles funcionales lo distancia del RED
De hecho, nos parece injusto etiquetarlo simplemente como grupo de acceso a la electrónica. Con total sinceridad, si existiese un equivalente a una cata a ciegas de vinos aplicada a los grupos electrónicos, y rodásemos con el Rival AXS sin saber qué grupo llevamos montado, por ergonomía, funcionamiento, frenada y facilidad de uso sería muy complicado distinguirlo de un RED.
¿Dónde están entonces las concesiones que hacen que sea mucho más barato? Principalmente en el peso, en algunos acabados y en ciertos detalles funcionales. Pero en lo que más se nota sobre la bicicleta, el Rival AXS está sorprendentemente cerca de los grupos superiores.
SRAM Rival AXS
Las manetas son el gran salto del SRAM Rival AXS
Ergonomía calcada al SRAM RED
El componente más sorprendente del grupo son, sin duda, las manetas. SRAM ha trasladado al Rival las formas de las manetas del RED y del Force, poniendo al alcance de un grupo mucho más económico uno de los mayores avances de esta nueva generación: la mejor ergonomía de una maneta SRAM en toda su historia.
El cuerpo de la maneta es más compacto, más bajo y más estrecho que en el pasado. Esto se consigue al recolocar el pistón hidráulico, que deja de condicionar tanto la parte superior de la maneta. El resultado práctico es una zona de apoyo más natural, con mejor agarre y una postura de manos más cómoda, tanto en rutas largas como en una conducción más intensa.
SRAM Rival AXS
Mejora enorme en comodidad respecto a la anterior
Como siempre sucede con la ergonomía, hay una parte de gusto personal y de forma de la mano de cada ciclista. Pero la sensación general es clara: esta nueva forma de maneta será mejor para la inmensa mayoría de usuarios.
También se puede ajustar el alcance de la maneta, adaptándose a diferentes tamaños de mano. Es un detalle importante porque refuerza esa sensación de producto más completo y más cercano a los grupos de gama alta.
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Las manetas de freno son de carbono, como en RED y Force
Uno de los detalles más llamativos es que las manetas de freno son de carbono. Igual que en el RED y en el Force. En un grupo de este nivel dan una sensación más premium y ayudan a que el Rival AXS parezca más próximo al Force que a un grupo de entrada.
No es solo una mejora visual. También cambia la percepción de calidad del grupo. El tacto, la forma y el acabado hacen que la experiencia sobre la bicicleta sea muy similar a la que encontramos en los grupos superiores.
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Solo le faltan los botones auxiliares
Las gomas de la maneta sí tienen un estriado diferente al resto de grupos, con un diseño algo más minimalista. Como en los demás grupos AXS, cada maneta tiene su propia pila CR2032, fácil de acceder y cambiar, y con una autonomía muy elevada. SRAM habla de unos 2 años de uso con unas 15 horas semanales, aunque la duración real dependerá más de la cantidad de cambios que hagamos que del tiempo de uso.
¿Es entonces una maneta idéntica a la del RED o Force? No. Hay un detalle pequeño, pero importante: no cuenta con el tercer botón que sirve para gestionar otros elementos, como puede ser la pantalla del GPS. No es imprescindible, pero cuando te acostumbras a tenerlo se convierte en una función realmente práctica. En cualquier caso, es una ausencia lógica en un grupo de este precio.
SRAM Rival AXS
Una frenada que ya juega en primera división
Frenar con un dedo en cualquier situación ahora es posible
La frenada es uno de los puntos que más ha mejorado en todos los grupos SRAM de carretera. Y en el Rival AXS se nota muchísimo.
SRAM ha pasado de tener una frenada que podía considerarse simplemente correcta a situarse entre las referencias de la categoría por potencia. Pero no se trata solo de potencia bruta. La modulación, que en carretera es clave, también es sobresaliente. Permite dosificar muy bien la frenada y transmite mucha seguridad.
Son frenos tan potentes que en la inmensa mayoría de situaciones podemos parar la bici frenando con un solo dedo. Esa menor fuerza necesaria en la maneta refuerza la sensación de control y seguridad, especialmente en bajadas largas o cuando el ritmo sube.
La pinza de freno es quizás una de las zonas donde más diferencias visuales hay respecto a los grupos superiores, pero su estética sigue siendo buena y, sobre todo, su rendimiento está a un nivel muy alto.
SRAM Rival AXS
Cambio trasero: pocas novedades, mucho rendimiento
El cambio no recibe grandes cambios
Mientras las manetas son el componente más revolucionario, el cambio trasero es el más conservador. También es el que menos novedades aparentes trae, pero eso no significa que se eche nada en falta.
El cambio es rápido, preciso y fiable. Está dotado de un muelle que da tensión a las roldanas y que ayuda a controlar la cadena cuando rodamos por carreteras rotas o zonas bacheadas. La sensación es la de un componente totalmente maduro.
Usa roldanas de 12 dientes con rodamientos de acero y ofrece un funcionamiento sólido, sin sorpresas y sin sensación de estar ante un grupo inferior en el uso real.