Esta evolución probada en competición está diseñada para llegar más lejos que nunca.
Las fronteras entre el gravel y el mountain bike continúan difuminándose. Los recorridos son cada vez más técnicos, las velocidades no dejan de crecer y muchas competiciones incluyen tramos en los que el volumen del neumático puede resultar tan importante como su capacidad para rodar rápido.
Specialized responde a esta evolución con el nuevo Pathfinder TLR 29×2.2, una versión de gran volumen de su conocida cubierta de gravel. El objetivo es conservar la rapidez que ha definido a la familia Pathfinder, pero añadir control, tracción y fiabilidad para afrontar terrenos más complicados.

Desarrollado a petición de los corredores
El Pathfinder TLR es el neumático de competición elegido por el Specialized Off-Road Team.
Son pruebas en las que la velocidad sobre pistas compactas convive con piedras, baches, curvas rápidas y largos tramos en los que una avería puede arruinar cualquier opción de resultado. En ese contexto, una cubierta de 29×2.2 permite trabajar con un mayor volumen de aire y buscar más control sobre el terreno.
La elección de una medida tradicionalmente asociada al mountain bike refleja hacia dónde se dirige una parte del gravel de competición. Ya no se busca únicamente minimizar la resistencia a la rodadura. También es necesario mantener la velocidad cuando el terreno se rompe.

630 gramos y una clara apuesta por la velocidad
El Pathfinder TLR 29×2.2 pesa 630 gramos y es 40 gramos más ligero que su competidor más cercano.
La marca también declara que es 21 vatios más rápido que el Air Trak 2.2 a una velocidad de 30 km/h. Se trata de una comparación que deja clara la finalidad del producto: ofrecer las dimensiones y parte de la capacidad de absorción de una cubierta de XC, pero con una banda de rodadura optimizada para terrenos de gravel compactos y semisueltos.
Como referencia adicional, Specialized indica que la actual generación del Pathfinder TLR es un 19 % más rápida, 25 gramos más ligera y un 30 % más resistente a los cortes que su predecesora.

Dos compuestos GRIPTON con funciones diferenciadas
21 vatios más rápido que el Air Trak 2.2 a 30 km/h.
Los tacos laterales recurren al compuesto GRIPTON T5, de mayor agarre, para incrementar la tracción cuando la bicicleta se inclina. Con esta combinación, Specialized busca que la cubierta ruede con facilidad sobre pistas rápidas sin renunciar a un apoyo más seguro en curva.
El resultado es un neumático especialmente enfocado al gravel compacto y semisuelto. No pretende reemplazar a una cubierta agresiva para barro o terrenos muy sueltos, sino aportar más margen de control allí donde un Pathfinder convencional puede quedarse limitado por su volumen.

Carcasa TLR de tres capas
El Pathfinder TLR es el neumático de competición elegido por el Specialized Off-Road Team y tiene un precio de 49€.
Es un apartado clave en pruebas de larga distancia. El aumento de volumen permite ganar comodidad y capacidad de absorción, mientras que la carcasa reforzada busca reducir el riesgo de daños al atravesar zonas de piedra a alta velocidad.
El nuevo Pathfinder TLR 29×2.2 es una respuesta directa a la creciente dificultad de las grandes carreras de gravel. Más que convertir el Pathfinder en un neumático de mountain bike, Specialized ha trasladado su filosofía de baja resistencia a la rodadura a una carcasa de mayor volumen.
Sobre el papel, sus 630 gramos, la protección reforzada y el dibujo rápido lo convierten en una opción especialmente interesante para bicicletas compatibles con cubiertas de gran balón y para quienes priorizan la velocidad sin querer afrontar los tramos técnicos con un neumático estrecho.
