Lo hacen ahora cuando consideran que la tecnología empieza a estar alineada con su forma de entender una bicicleta de MTB
El punto de partida del planteamiento está directamente ligado al entorno en el que trabajan y prueban sus bicicletas. La zona de Dyfi, en Gales, ofrece un desnivel enorme en muy poco espacio, con valles cercanos al nivel del mar y zonas altas que superan los 600 metros. Ese contexto ha sido clave para entender el potencial real de las e-bikes como herramienta de desarrollo, exploración y creación de recorridos de gran montaña.
La e-MTB como herramienta, no como atajo
Su concepto de e-MTB lo enfocan como una forma de hacer cosas que no puedes hacer con una bici convencional
La experiencia previa en carreras de Enduro World Series, con recorridos de larga distancia y desniveles, que exigían largas subidas pedaleando, reforzó esa visión. Con la llegada de las e-bikes, muchos de esos conceptos cobraron sentido y permitieron llevar más lejos el tipo de recorridos que ya estaban diseñando, pero que resultaban excesivos para una bicicleta convencional.

Dyf-E como laboratorio extremo de pruebas
La región donde están haciendo sus pruebas es ideal para llevar el material al extremo
El equipo destaca que este entorno es especialmente útil para detectar problemas habituales en e-bikes, como fallos en conectores, cableado o sensores de velocidad. Por ese motivo, desde las primeras fases del proyecto han creado una red de colaboradores con amplia experiencia en e-bikes, desde guías y empresas de turismo hasta mecánicos, talleres y tiendas especializadas, con el objetivo de recoger un abanico amplio de experiencias reales de uso.

Un reto de ingeniería distinto al de sus MTB actuales
No buscan renunciar a sus técnicas de construcción y perder su ADN como marca
Por ese motivo, el proyecto se ha abordado desde una pregunta abierta, no desde una respuesta preconcebida. La marca explica que durante años no existía una plataforma de motor y batería que les permitiera crear una e-MTB que ofreciera la misma experiencia de conducción que buscan en sus bicicletas musculares.

Esperar a que la tecnología estuviera preparada
No hablan de emplear ningún motor en concreto por ahora
Según explican, la evolución reciente de motores y baterías empieza a reducir ese impacto en el comportamiento general de la bicicleta. Ese avance tecnológico es el que ha reactivado seriamente el proyecto, con el objetivo de crear una e-MTB que no sea solo potente, sino que mantenga intactos los valores, sensaciones y rendimiento que definen a la marca. Aunque no se habla en concreto de ningún motor, para evidente que el Avinox es el motor que mejor encarna esos cambios de los que hablan en la evolución de los sistemas de propulsión. Sin embargo, en los bocetos que dejan ver en el vídeo el motor mostrado no es un Avinox.
Por ahora, Atherton Bikes no confirma plazos ni especificaciones, pero sí deja claro que el desarrollo está en marcha y que solo llegará al mercado si pueden ofrecer una e-MTB que sea fiel a su identidad.