El mountain bike ha contado con algunos positivos sonoros y escandalosos que han afectado a auténticas estrellas del deporte
No obstante, eso no ha librado al mountain bike de contar con algunos positivos sonoros y escandalosos que han afectado a auténticas estrellas del deporte. Hemos repasado los medallistas de las pruebas élite masculina de todos los mundiales. ¿Qué ha sido de ellos? ¿Qué ha pasado tras sus sanciones? ¿El trato recibido es diferente al de la carretera?
[PUBLI]En el MTB se respira un ambiente más amigable y distendido, pero esa buena fachada no significa que no haya corredores tramposos
Los años 90, los más movidos
De forma paralela con la carretera, los años 90 fueron los que dieron mayores escándalos en el mountain bike. Era la época de oro de la EPO, que circulaba sin control en el pelotón profesional de carretera y que llegaba al cross country por sus múltiples conexiones entre ambas modalidades.
Jerome Chiotti, el campeón del mundo que confesó
Ganó el Mundial de 1996 y posteriormente confesó que lo hizo dopándose
Se retiró del mountain bike en 2003. Ese año ganó la Transmaurienne. Hace unos años volvía a competir. Pero esta vez en running. Ganó la marathon de Millau con un crono de 2:46:42 en 2013, y en 2015 logró su mejor crono en esa distancia, con 2:28:09, siendo 25º en la marathon de Paris.

Christophe Dupouey, el final más trágico
Campeón del mundo, metido en una trama de dopaje en carretera y un final trágico

Filip Meirhaeghe, uno de los mayores escándalos
Cuando era campeón del mundo y favorito al oro olímpico saltó su positivo por EPO
Había logrado varias medallas en mundiales, pero nunca el oro. Hasta 2003, cuando se impuso en Lugano y se vistió con el maillot arco iris. Al año siguiente, en 2004, eran los Juegos Olímpicos de Atenas. Y él el vigente campeón del mundo. Todas las miradas se centraban en él. En Julio de 2004 admitió haber usado EPO, justo antes de conocerse su positivo por esa sustancia en la Copa del Mundo de Mont Sainte-Anne. En su caso intentó dejar limpio su pasado, asegurando que la había tomado por el deseo de lograr el oro en Atenas. Fue sancionado con 2 años y, aunque dijo que no volvería a competir, tras la sanción volvía a ponerse un dorsal. Y por partida doble. En carretera con el equipo Landbouwkrediet-Colnago y en mountain bike con un conjunto creado por él. Sus resultados no volvieron a acercarse a los logrados antes de la sanción. Retirado en 2009, ha estado ejerciendo tareas de manager de las categorías más jóvenes en la federación belga de ciclismo.

Michael Rasmussen, de estrella de la carretera a repudiado
Campeón del mundo de MTB, se pasó a la carretera donde cuando estaba cerca de ganar el Tour explotó toda su historia como corredor dopado
De hecho, compañeros de su época de biker ya le acusaron de doparse en 2002. Ahora, y desde su perfil de Twitter, se ha convertido en un personaje muy crítico con el dopaje y no duda en mostrar sus opiniones sobre el rendimiento de los ciclistas actuales y explicar todo lo que hizo en el pasado.

Roland Green, un caso peculiar
El canadiense es un caso muy peculiar. Todo su entorno acabó relacionado con el dopaje. Él dio positivo por una sustancia menor y desapareció del MTB
Rasmussen escribió un libro donde explicaba muchos detalles de su relación con el doping. En él dijo cómo enseñó a usar la EPO a Ryder Hesjedal y Chris Sheppard (este último acabó dando positivo por EPO), dos canadienses que coincidieron con él en campus de entrenamiento en 2003. Eran los rivales habituales de Roland Green, lo que para muchos llevó a asociar que no era posible ganar carreras en esa época sin doparse. De hecho, Roland Green acabó dando positivo. Pero por corticosteroides asociados a un inhalador para el asma. Una sustancia que se podía tomar con un TUE, pero que el canadiense aseguró no haber solicitado a la UCI. Tal y como llegó a la cima desapareció. Un año repleto de problemas físicos lo alejó de las victorias. En su retirada fue muy crítico con el dopaje y cómo lo trataba la prensa del ciclismo. Fuera de los circuitos, vio como prácticamente todo el dinero que había ganado en el mountain bike se esfumaba en unas inversiones inmobiliarias que acabaron mal con la crisis económica de 2008. A partir de ahí inició una nueva vida con su familia, mudándose a una región diferente y arrancando su propio negocio relacionado con el metal.

Ryder Hesjedal, admitiendo su dopaje… a medias
Debido a las confesiones de Rasmussen, Hesjedal se vio obligado a admitir su dopaje. Como mínimo en parte de su carrera
Fue plata en el mundial de 2006. Un mundial, el de Lugano, que será tristemente recordado porque sus 3 medallistas en la prueba élite masculina acabaron relacionados con el dopaje.

Roel Paulissen, un positivo que le pasó al bike-maraton
En el mundial de 2006 todos sus medallistas acabaron dando positivo. Paulissen fue uno de ellos
En 2010 dio positivo por clomiphene, una sustancia para la infertilidad que muchos asocian a un enmascarante de otras sustancias dopantes. Su positivo supuso el fin del equipo Cannondale Factory Racing tal y como se conocía hasta ese momento. Paulissen fue sancionado con 2 años. En 2013 volvía a competir y desde entonces no ha parado de tomar parte en pruebas, especialmente de bike-maraton, donde ha logrado ser campeón de Bélgica de nuevo. Sin ir más lejos, el pasado fin de semana se metió en el top-10 de la HERO Dolomites a pesar de sufrir un pinchazo. Ha creado su propio equipo de competición, también respaldado por Cannondale.

Desde ese año 2006, todos los medallistas de los mundiales élite masculinos han estado “limpios” y ninguno ha sido cazado en ningún control antidopaje. Aunque no todos han estado al margen de polémicas relacionadas con el dopaje o el uso de TUEs. ¿El mountain bike de élite está más limpio que nunca?