Un acuerdo de 5 años
Un acuerdo tecnológico para volver a ganar el Tour
“Es uno de los acuerdos más importantes en el ciclismo. No solo para nosotros, también para el deporte»
Dave Brailsford, responsable del equipo, lo deja claro: “Es uno de los acuerdos más importantes en el ciclismo. No solo para nosotros, también para el deporte. Marca el inicio de un nuevo capítulo”.
El objetivo es claro: transformar el enorme volumen de datos que ya maneja el equipo en decisiones prácticas en tiempo real. La promesa es un sistema capaz de unificar información y mejorar la toma de decisiones en carrera, un aspecto clave en el ciclismo moderno.

Más recursos y presión para volver a la élite
Dinero clave para acercarse a los grandes equipos del momento
Desde la llegada de Jim Ratcliffe en 2019, el equipo solo ha logrado un Tour de Francia, con Egan Bernal ese mismo año. Desde entonces, la hegemonía ha cambiado de manos con figuras como Tadej Pogačar y Jonas Vingegaard.
La incorporación de corredores como Kévin Vauquelin y Oscar Onley refuerza un bloque que busca volver a pelear por la general en julio.

La IA como eje del rendimiento
El sistema PULSE estará presente en toda la estructura del equipo con un objetivo concreto: mejorar el rendimiento mediante decisiones colaborativas en tiempo real. La idea es sintetizar múltiples fuentes de datos en una única lectura operativa que permita actuar con mayor precisión en carrera.
Geraint Thomas, ahora en funciones de dirección deportiva, lo resume desde un enfoque más práctico: “Lo importante sigue siendo hacer bien lo básico y cuidar los pequeños detalles. La tecnología debe ayudar a eso”.

Nuevo maillot y cambio de rumbo también en la imagen
Nueva equipación de Gobik
La marca española parece haber dejado atrás su arriesgada apuesta por el culote en tonos claros, una elección que generó debate en el pelotón y entre los aficionados, para regresar a una propuesta más convencional y alineada con los estándares del ciclismo profesional.
Un proyecto a largo plazo con un objetivo claro
“Se trata de crear las condiciones para ganar el Tour de Francia”.
El reto no es menor. El equipo que dominó la década de 2010 como Team Sky necesita adaptarse a un ciclismo mucho más competitivo, tecnológico y global. Esta vez, la apuesta pasa por colocar la inteligencia artificial en el centro de todo.
La respuesta real llegará en la carretera, empezando por un Giro de Italia que marcará el primer paso de esta nueva era.