21 agosto 2026

Silca sorprende lanzando 13 cubiertas, con modelos de carretera, gravel y hasta ruedas de 32″

Silca amplía su catálogo con las nuevas cubiertas Protocol, una familia de competición compuesta por un modelo de carretera y tres opciones de gravel, con medidas que alcanzan los 55 mm y una sorprendente versión de 32″.
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Cubiertas Silca

Un movimiento inesperado

Silca se ha convertido en una marca cada vez más difícil de encasillar. Su catálogo lleva años creciendo hacia segmentos que se alejaban de sus históricas bombas de inflado, pero su entrada en el mercado de las cubiertas era un movimiento que pocos podían anticipar. La nueva familia Protocol llega directamente con cuatro modelos para carretera y gravel, una orientación claramente competitiva y medidas adaptadas a la tendencia hacia un mayor volumen.

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Silca ya fabrica cubiertas

La nueva familia Protocol supone uno de los movimientos más inesperados realizados por Silca

Silca es una de las firmas con más historia en el mundo del ciclismo, especialmente ligada a sus bombas de taller y accesorios de inflado. Sin embargo, durante los últimos años ha ido ampliando progresivamente su radio de acción. Lubricantes y ceras para cadenas, herramientas, productos tubeless, bolsas, portabidones, cintas de manillar y componentes fabricados mediante impresión 3D forman ahora parte de un catálogo mucho más amplio que el de sus orígenes.

Esa expansión ya había llevado a Silca hasta categorías que, tiempo atrás, habrían resultado poco previsibles para la marca. Aun así, empezar a fabricar cubiertas supone un salto de otra dimensión. Se trata de un mercado especialmente competitivo, dominado por compañías con décadas de experiencia específica en el desarrollo de compuestos, carcasas y dibujos, y en el que Silca debuta directamente con una gama bastante completa.

La nueva familia recibe el nombre de Silca Protocol y está formada por la cubierta de carretera Protocol RCR y tres modelos de gravel denominados Protocol RCG-1, RCG-3 y RCG-4. Resulta curioso que no exista, al menos por ahora, una RCG-2, lo que deja abierta la posibilidad de que la gama todavía tenga espacio para crecer.

Cubiertas Silca

Diseñadas alrededor de las nuevas medidas y presiones

Silca no quería adaptar antiguas construcciones, sino crear cubiertas específicas para más volumen, llantas anchas y presiones reducidas

La explicación de Silca para entrar en este segmento es sencilla: la marca asegura que las cubiertas que quería utilizar no existían. Su planteamiento parte de que muchas cubiertas anchas de carretera se han desarrollado aumentando el tamaño de productos originalmente más estrechos, mientras que algunas opciones de gravel se han creado reduciendo construcciones procedentes del XC.

Silca ha intentado desarrollar las Protocol desde cero alrededor de las necesidades actuales. Eso implica contemplar el uso de llantas más anchas, mayores volúmenes de aire y presiones más bajas, tanto en carretera como en gravel. La prioridad ha sido combinar una baja resistencia a la rodadura con una carcasa flexible, un peso competitivo, protección frente a pinchazos y agarre adaptado a cada tipo de terreno.

Cubiertas Silca

Todas con carcasa de 120 TPI

«Durante años, la industria abordó las cubiertas de gravel limitándose a colocar goma gruesa y pesada sobre carcasas tradicionales de carretera. Nosotros comenzamos estudiando la dinámica de funcionamiento a presiones más bajas», explica Joshua Poertner, CEO de Silca. Según Poertner, el trabajo conjunto sobre los ángulos de las capas de la carcasa, los perfiles de los tacos y los materiales ha permitido buscar más velocidad y flexibilidad sin renunciar a la durabilidad.

Todas las Silca Protocol emplean una carcasa Race de 120 TPI y son compatibles con sistemas tubeless. También han sido concebidas para funcionar con cámaras de TPU, una opción que sigue teniendo presencia entre los usuarios centrados en reducir el peso del conjunto.

Compuesto Pulsar, carcasa Race y aros de carbono

Todas comparten una carcasa de 120 TPI, compuesto Pulsar y un aro reforzado con fibra de carbono

La base común de la gama es el compuesto Pulsar, creado con caucho SBR polimerizado en solución y reforzado con sílice. Silca busca con él equilibrar la resistencia a la rodadura, el agarre y la durabilidad, tres factores que suelen obligar a realizar concesiones cuando se desarrolla una cubierta de competición.

Otra de las características menos habituales se encuentra en el aro. En lugar de recurrir a una construcción convencional de Kevlar o aramida, Silca utiliza su tecnología CarbonBead BeadLock, con refuerzo de fibra de carbono. Su función es proporcionar estabilidad dimensional para que la cubierta conserve su forma y anchura con el paso del tiempo.

La protección frente a los pinchazos cambia en función del modelo. Las versiones más orientadas a la velocidad, RCR y RCG-1, utilizan el sistema ligero Ghost Shield. Las RCG-3 y RCG-4, pensadas para terrenos progresivamente más exigentes, incorporan la protección reforzada SealSkin.

En las cubiertas de gravel también se ha trabajado con tacos de alturas variables. Los tacos exteriores son más altos para entrar en contacto con el terreno con inclinaciones relativamente pequeñas, mientras que el dibujo asimétrico busca diferenciar las fuerzas que aparecen durante la frenada y la aceleración.

Cubiertas Silca

Una cubierta de carretera que empieza en 29 mm

La Protocol RCR estará disponible en 29, 34 y 38 mm, sin ninguna medida estrecha tradicional

La Silca Protocol RCR es la única cubierta de carretera de esta primera gama. Cuenta con una banda central prácticamente lisa y pequeñas incisiones en los laterales, y estará disponible en medidas de 29, 34 y 38 mm. La elección confirma que Silca ha diseñado el producto alrededor de la nueva realidad de la carretera, con llantas más anchas y un uso cada vez más habitual de cubiertas de gran volumen.

Sus pesos declarados son de 290 g para la versión de 29 mm, 320 g en 34 mm y 350 g en 38 mm. Todas las medidas ofrecidas por la marca han sido calculadas después de montar las cubiertas sobre una llanta con una anchura interna de 25 mm.

Tres dibujos diferentes para gravel

Las RCG-1, RCG-3 y RCG-4 cubren desde el gravel rápido hasta el barro y los terrenos sueltos

La gama de gravel comienza con la Silca Protocol RCG-1, el modelo más rápido y con el dibujo de menor perfil. Su banda central utiliza pequeños tacos direccionales y en rampa para reducir la resistencia a la rodadura, mientras que los tacos laterales son más altos y alargados para ofrecer apoyo al inclinar la bicicleta. Se ofrecerá en 45, 50 y 55 mm, con pesos declarados de 460, 510 y 535 g, respectivamente.

Por encima aparece la Protocol RCG-3, planteada como la opción más polivalente. Sus tacos son más marcados y se encuentran relativamente próximos entre sí, buscando un equilibrio entre velocidad, frenada y agarre sobre superficies mixtas. También estará disponible en 45, 50 y 55 mm, con pesos de 495, 540 y 590 g.

La Protocol RCG-4 es la alternativa para barro, arena, roca suelta y recorridos más técnicos. Emplea tacos de mayor tamaño y más separados para facilitar la evacuación del barro, además de incorporar la protección SealSkin de aro a aro. Sus versiones de 45, 50 y 55 mm tienen unos pesos anunciados de 545, 620 y 650 g.

Modelo Uso Medidas Pesos declarados Protección
Protocol RCR Carretera y all-road 700 × 29, 34 y 38 mm 290, 320 y 350 g Ghost Shield
Protocol RCG-1 Gravel rápido 700 × 45, 50 y 55 mm 460, 510 y 535 g Ghost Shield
Protocol RCG-3 Gravel mixto 700 × 45, 50 y 55 mm 495, 540 y 590 g SealSkin
Protocol RCG-3 32″ Gravel de 32″ 32 × 2,4″ 710 g SealSkin
Protocol RCG-4 Gravel técnico y terreno suelto 700 × 45, 50 y 55 mm 545, 620 y 650 g SealSkin

 Silca también se prepara para las ruedas de 32″

La Protocol RCG-3 de 32 × 2,4″ confirma que Silca también quiere tener presencia en el nuevo formato de rueda

Dentro de un lanzamiento ya sorprendente hay otro detalle especialmente llamativo: Silca ha creado una versión de la Protocol RCG-3 para ruedas de 32″. Su medida es de 32 × 2,4″, equivalente a 61-686 según la denominación ETRTO, y su peso declarado se queda en 710 g.

Silca la presenta como una cubierta de gravel, aunque sus dimensiones se sitúan plenamente en el terreno habitual del MTB. La marca destaca la mayor capacidad de absorción y estabilidad que proporciona el diámetro de 32″, especialmente sobre terrenos rotos y recorridos mixtos. Es, además, una de las primeras cubiertas comerciales creadas específicamente para este nuevo estándar de rueda.

Su aparición tampoco es completamente nueva. Esta cubierta ya había sido vista en la Ventum de 32″ utilizada en Leadville, aunque entonces todavía no se conocía el alcance real del proyecto. Ahora queda claro que Silca no ha fabricado una unidad aislada para un prototipo, sino que ha decidido incluirla en su catálogo desde el lanzamiento de la gama Protocol.

Ventum de 32″

Precio y disponibilidad de las Silca Protocol

Todas las medidas y dibujos comparten un precio de 119 euros por cubierta

Las Silca Protocol se fabrican en Taiwán y únicamente estarán disponibles con flancos negros. La marca ha fijado el mismo precio para todos los modelos, dibujos y medidas: 119 euros por cubierta, incluida la voluminosa RCG-3 de 32″.

La gama ya figura como disponible a través de la web oficial de Silca y de su red de distribuidores. Es un precio elevado incluso dentro del segmento de competición, pero coherente con el posicionamiento habitual de la marca. Lo verdaderamente inesperado es que Silca haya entrado en una de las categorías más complejas del ciclismo y lo haya hecho de golpe, con productos para carretera, gravel y el emergente formato de 32″.

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