Dos austriacos, Christian Lembacher y Akos Kertesz, son las personas tras Tubolito. Trabajando en materiales para crear altavoces para móviles, donde buscaban ligereza y robustez en los mismos, les vino la idea de revolucionar algo tan simple como las cámaras. Usando un nuevo elastómero de termoplástico combinado con un proceso de fabricación propio patentado consiguieron crear lo que consideran como la cámara de mountain bike ideal: ligera, extremadamente resistente y muy compacta. Su proceso de montaje en la rueda es el mismo que una cámara de toda la vida y su color naranja las hace inconfundibles.
[PUBLI]Las cámaras Tubolito están disponibles en dos versiones. Las Tubolito Tubo-MTB son su versión standard. Diseñadas para neumáticos de 1,8″ a 2,4″, están disponibles para 29″, 27,5″ y 26″. Usan una válvula de 42mm de altura. Su peso va de los 85 gramos de la versión de 29″ a los 78 gramos de la 26″, pasando por los 82 gramos de la 27,5″. Puedes ahorrar hasta 100 gramos por rueda respecto a unas cámaras normales. Plegadas ocupan la mitad y han demostrado una resistencia que dobla la de una cámara tradicional.
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Cámaras Tubolito S-Tubo-MTB, más ligeras todavía
Si el peso es tu principal preocupación su modelo son las Tubolito S-Tubo-MTB. Más compactas y aún más ligeras. Ideales para ser usadas como cámara de recambio. Plegadas ocupan un alto de 5 centímetros y un ancho de 3,5 centímetros. De récord. La resistencia a los pinchazos es la misma que una cámara tradicional y el peso se queda en unos espectaculares 45 gramos para la versión de 29″ (44 gramos en 27,5″ y 42 gramos en 26″).
Po último, tienen versión para neumáticos plus, tanto de 29″ como de 27,5″. Son para anchos de cubierta de 2,5″ a 3.0″ y el peso es de 110 gramos y 105 gramos respectivamente. Ideales para e-MTB.
En caso de tener que reparar una cámara Tubolito necesitaremos su propio kit de reparación para poder trabajar con el peculiar material que usan.
En cuanto a precios, la Tubo-MTB vale 29,90€.
