Aunque la UCI ha llegado tarde al gravel parece haber sabido dar con un buen formato para controlar la modalidad (como mínimo en Europa)
Esas carreras habían creado su propio ecosistema de corredores profesionales y la UCI ha podido aprovecharse de que el gravel de competición aún estaba un poco desordenado y sin rumbo en Europa. Puso en juego su mayor tesoro, un maillot arco iris, y buscó atraer a los participantes amateur y populares con una serie de carreras clasificatorias. Las UCI Gravel World Series que ya tienen calendario 2023. Un formato que no cuajó especialmente en el bike-maraton pero que sí parece funcionar en el gravel. Ahora, con el primer mundial ya celebrado, la organización hace balance de lo sucedido.

Pozzato fue uno de los responsables de la organización del evento
En la región de Veneto, donde se celebró el primer mundial de gravel, se reunieron un total de 458 ciclistas que acabaron la prueba entre las diferentes categorías. Ese es uno de los rasgos más peculiares de este mundial, que es el único en el que las carreras de las categorías de aficionados se han mezclado con las profesionales. Para bien o para mal.

«Mucha gente preguntaba, ¿podemos ver a [Mathieu] Van der Poel? ¿Podemos ver a Peter Sagan?»
La llegada de muchos corredores profesionales de carretera supuso un empujón definitivo a la competición. Recordemos que allí estaban ciclistas de la talla de Mathieu van der Poel o Peter Sagan. «Fueron un gran atractivo para mucha gente. Mucha gente preguntaba, ¿podemos ver a [Mathieu] Van der Poel? ¿Podemos ver a Peter Sagan? Creo que realmente ayudaron a aumentar la repercusión del evento.»

Sobre Pauline: «ejemplifica lo que significa llevar el maillot arcoíris»
«Es una nueva disciplina y a la gente le encanta.»
