Un evento que volverá a reunir a miles de ciclistas
Un circuito de puro gravel con sabor a Limburgo
Es un trazado rápido, con subidas cortas y mix de diferentes superficies
El recorrido combina pistas de grava, caminos forestales, carreteras rurales y ascensiones en las colinas de Limburgo, con cuatro subidas cortas de entre 500 y 1.500 metros. El punto más duro llegará en el bucle final hacia Maastricht, con la ascensión de Bronsdalweg: más de un kilómetro al 8 % de media, casi en su totalidad sobre grava.
A lo largo del recorrido, los ciclistas pasarán por lugares emblemáticos como el castillo de Wijnandsrade, la finca Vaeshartelt o el molino de viento Sint Hubertusmolen en Beek. La llegada, situada en los caminos de grava de la Groene Loper, un bulevar peatonal y ciclista que conduce hacia Maastricht, pondrá el broche de oro a la carrera. El primero en cruzar esa línea de meta se enfundará el maillot arcoíris.

Un recorrido diseñado para el reto y el disfrute
«Con esta ruta queremos combinar esa libertad con un desafío deportivo»
Tankink subrayó que la diversidad del terreno, la historia ciclista de la zona y el entorno natural convertirán este Mundial en una experiencia inolvidable tanto para profesionales como para aficionados.
Shimano United In Gravel Expo: el punto de encuentro del gravel
Paralelamente al Campeonato del Mundo, se celebrará en Beek la Shimano United In Gravel Expo, un espacio pensado para todos los apasionados del gravel. Allí se podrán conocer y probar las últimas novedades de marcas líderes y fabricantes locales, desde bicicletas y accesorios hasta equipamiento tecnológico. El evento ofrecerá también comida, bebida y pantallas para seguir en directo el desarrollo de la carrera, creando un ambiente festivo y de convivencia entre ciclistas y aficionados.