Los productos con una elevada concentración de carbohidratos ya no son exclusivos de los geles o las bebidas. La 226ERS High Fructose Gummy Bar traslada ese concepto a una gominola de gran tamaño que aporta cerca de 46 g de carbohidratos por unidad. Tras probarla, destaca especialmente por su textura, sus sabores y la facilidad con la que permite controlar la ingesta durante el ejercicio.
Una gominola con 46 g de carbohidratos
Cada High Fructose Gummy Bar aporta 45,6 g de carbohidratos en una única pieza
La denominación High Fructose Gummy Bar ya ofrece bastantes pistas sobre el planteamiento de este producto. Se trata de una gominola energética de 60 g elaborada con una combinación de glucosa y fructosa en una proporción 10:8. Cada unidad aporta exactamente 45,6 g de carbohidratos, cifra que 226ERS redondea comercialmente a 46 g, además de 182 kcal.
La utilización de glucosa y fructosa permite aprovechar diferentes transportadores intestinales. Es un aspecto especialmente relevante cuando se plantean estrategias de nutrición que superan los 60 g de carbohidratos por hora, una cifra a partir de la cual recurrir a una única fuente de carbohidratos limita la capacidad de absorción del organismo.
Ese aporte facilita su incorporación a una pauta de nutrición concreta. Saber que una sola barrita proporciona cerca de 46 g permite combinarla con bebida energética, geles u otros alimentos y calcular de forma directa la ingesta total. Por ejemplo, puede cubrir aproximadamente la mitad de una estrategia de 90 g por hora, dejando el resto para otros formatos.
En cualquier caso, como sucede con cualquier estrategia nutricional exigente, conviene probar previamente tanto el producto como las cantidades durante los entrenamientos. La tolerancia digestiva es personal y no tiene sentido estrenar una pauta de ingesta elevada durante una competición o una salida especialmente importante.

Una textura familiar, pero en un tamaño mucho mayor
Su textura es prácticamente la misma que encontramos en otras gominolas de 226ERS, aunque aquí todo gira alrededor de una única pieza mucho más grande
En marcha, lo primero que llama la atención es su formato. La High Fructose Gummy Bar no está formada por pequeñas porciones independientes, sino que es una gominola de gran tamaño. Su textura resulta muy similar a la de otros productos de la marca como las Vegan Gummy Bar, con esa consistencia blanda y elástica propia de una gominola convencional.
Es fácil de morder y de masticar, sin presentar la densidad de algunas barritas energéticas tradicionales. Esto hace que resulte especialmente apetecible cuando se acumulan varias horas de actividad y empiezan a cansar los alimentos secos o las texturas más compactas. También ofrece una alternativa interesante para quienes no quieren depender de los geles durante toda la salida. No requiere de la ingesta de agua inmediatamente después, aunque es recomendable.
La diferencia frente a las Vegan Gummy Bar está principalmente en el tamaño. Al ser una pieza considerablemente mayor, se tarda más en comer y requiere algo más de tiempo y atención. Una gominola pequeña puede ingerirse prácticamente de una vez, mientras que la High Fructose Gummy Bar obliga a darle varios mordiscos.
No es necesariamente un inconveniente. En rutas largas permite repartir su consumo durante unos minutos y rompe la monotonía de ingerir únicamente productos líquidos. Sin embargo, sí es un aspecto que conviene tener presente en competiciones muy intensas o en tramos técnicos, donde una gominola pequeña o un gel siempre serán más rápidos de consumir.

El sodio también cambia según el sabor
El sabor caramelo salado eleva el aporte de sodio hasta los 250 mg por unidad
La High Fructose Gummy Bar no se limita a proporcionar carbohidratos. También aporta sodio, de modo que puede contribuir a reponer parte de este electrolito durante el ejercicio. Los sabores lima y plátano incluyen 100 mg de sodio por unidad, mientras que la versión de caramelo salado eleva esa cantidad hasta los 250 mg.
Esta diferencia hace que la elección del sabor tenga una consecuencia práctica. El caramelo salado puede encajar mejor en jornadas calurosas, esfuerzos prolongados o deportistas con una elevada tasa de sudoración, aunque la cantidad necesaria siempre dependerá de cada persona, de las condiciones y del sodio que ya se esté ingiriendo mediante la bebida u otros productos.
La versión de cereza añade cafeína, con 100 mg por gominola, además de sodio. No es una cantidad menor y conviene contabilizarla dentro del consumo total del día, especialmente si también se utilizan geles con cafeína, café u otros suplementos. A cambio, permite introducir una dosis concreta en un momento avanzado de la actividad sin tener que recurrir a otro producto adicional.

Los sabores siguen siendo uno de sus puntos fuertes
226ERS lleva años destacando por la variedad y el acierto de sus sabores, y esta nueva gominola mantiene esa línea
La High Fructose Gummy Bar está disponible en sabores lima, plátano, caramelo salado y cereza con cafeína. La variedad permite alternar perfiles dulces, ácidos y salados, algo importante cuando se consumen varios productos energéticos durante una misma jornada.
Nuestra experiencia vuelve a confirmar uno de los puntos fuertes habituales de 226ERS. Tanto la textura como los sabores hacen que el producto resulte muy apetecible, algo que no debe subestimarse en esfuerzos de varias horas. Un alimento puede tener una composición nutricional adecuada, pero si resulta pesado, excesivamente dulce o poco agradable, será más difícil cumplir el plan de alimentación previsto.
En ese sentido, la sensación de estar comiendo una gominola convencional juega a su favor. Su formato resulta menos artificial que el de un gel y puede ser especialmente agradecido cuando llevamos muchas horas pedaleando. La posibilidad de alternar sabores también ayuda a reducir el cansancio que puede generar una alimentación deportiva demasiado repetitiva.
Fácil de combinar con geles y bebida energética
Su mayor ventaja práctica es que permite sumar una cantidad elevada y perfectamente conocida de carbohidratos sin recurrir a otro gel
La High Fructose Gummy Bar encuentra su espacio principalmente en salidas largas, pruebas de resistencia y entrenamientos en los que se sigue una pauta de alimentación definida. Sus cerca de 46 g de carbohidratos hacen que no sea una simple golosina energética o un pequeño complemento, sino una parte importante de la ingesta prevista para una hora.
Esa elevada concentración también permite introducir variedad. Alternar geles, bebida, alimentos sólidos y una gominola como esta ayuda a evitar el cansancio que puede provocar consumir siempre la misma textura. En nuestro caso, ese es uno de sus mayores atractivos: se percibe como un producto fácil y agradable de comer, pero mantiene un aporte de carbohidratos propio de formatos mucho más concentrados.
Su principal limitación también procede del tamaño. Aunque es fácil de morder y masticar, no puede competir con la rapidez de consumo de un gel o de una Vegan Gummy Bar más pequeña. Encaja mejor en momentos tranquilos de la ruta, pistas sencillas o tramos en los que se puede pedalear con una mano sin complicaciones.
| Información nutricional | Por 100 g | Por barrita (60 g) |
|---|---|---|
| Valor energético | 1.271 kJ / 304 kcal | 763 kJ / 182 kcal |
| Grasas | 0 g | 0 g |
| de las cuales saturadas | 0 g | 0 g |
| Hidratos de carbono | 76 g | 45,6 g |
| de los cuales azúcares | 76 g | 45,6 g |
| Fibra | 0 g | 0 g |
| Proteínas | 0 g | 0 g |
| Sal | 0,43 g | 0,26 g |
| Sodio | 167 mg | 100 mg |
*La tabla corresponde a las versiones con 100 mg de sodio. El sabor caramelo salado aporta 250 mg de sodio por barrita, mientras que el de cereza incorpora 100 mg de cafeína.*
Sabores y precio de la 226ERS High Fructose Gummy Bar
La unidad cuesta 3 euros y también se comercializa en cajas de 24 barritas
La 226ERS High Fructose Gummy Bar tiene un precio de 3 euros por unidad. También se ofrece en cajas de 24 unidades por 72 euros, de modo que el precio por barrita no varía al escoger el formato grande.
Cada gominola pesa 60 g y aporta 45,6 g de carbohidratos. Está disponible en lima y plátano, ambos con 100 mg de sodio; caramelo salado, con 250 mg de sodio; y cereza, con sodio y 100 mg de cafeína. Todas las versiones son veganas, vegetarianas y no contienen gluten. Su combinación de sabor, textura y elevada concentración energética la convierte en una alternativa muy práctica para quienes desean controlar su ingesta sin depender exclusivamente de geles y bebidas.