Shimano Dynalast 2.0 adapta la zona delantera de la zapatilla para permitir un movimiento más natural de los dedos
Shimano Dynalast lleva más de una década siendo la base de sus zapatillas de carretera, gravel y cross country de gama alta. Dynalast 2.0 supone la primera renovación profunda de ese concepto y ha sido desarrollada a partir de estudios biomecánicos, mapas de presión, las opiniones de ciclistas y cientos de escaneos tridimensionales de pies, según explica la propia marca.
La idea de Shimano es combinar una sujeción firme en el talón y el mediopié con una zona delantera que permita que los dedos se expandan de forma más natural al ejercer fuerza sobre los pedales. Con ello pretende reducir los puntos de presión y mejorar la comodidad, especialmente durante las salidas largas, sin renunciar a la estabilidad que necesita una zapatilla orientada al rendimiento.

Hormas Narrow, Standard y Wide
Dynalast 2.0 estará disponible en tres hormas específicas: Narrow, Standard y Wide
La principal diferencia respecto a la generación anterior es que Shimano ha desarrollado tres hormas independientes para cubrir un abanico más amplio de formas y volúmenes de pie. No se trata únicamente de ofrecer diferentes tallas, sino de modificar las proporciones internas de la zapatilla para ajustar mejor la anchura del antepié y el volumen disponible.
La versión Standard conserva un ajuste similar al actual en el talón y el mediopié, pero introduce una puntera más amplia. En una talla 43, Shimano cifra en aproximadamente un 4 % el incremento del volumen para los dedos. Es un cambio pensado para mejorar la comodidad sin alterar de manera drástica la sensación de ajuste habitual de sus zapatillas.
El salto más importante se produce en la opción Wide. En una talla 43, su puntera es aproximadamente 6 mm más ancha que la de la anterior horma Wide y ofrece alrededor de un 7 % más de volumen en la zona de los dedos. Shimano reconoce así que su anterior ajuste ancho podía seguir resultando insuficiente para quienes tienen un pie naturalmente amplio.
En el extremo opuesto aparece la horma Narrow, con un volumen general inferior y un ajuste más ceñido. Shimano la recomienda tanto para quienes utilizaban sus zapatillas específicas para mujer como para los ciclistas que prefieren una sujeción más compacta. Aun así, también incorpora la nueva forma de la puntera para dejar algo más de libertad al antepié.

Elegir la talla por longitud y no por anchura
Shimano quiere evitar que los ciclistas tengan que comprar una talla más grande únicamente para ganar anchura
Una de las consecuencias prácticas de Dynalast 2.0 puede ser especialmente relevante para quienes hasta ahora elegían una talla superior a la que les correspondía para disponer de más espacio en la parte delantera. Las nuevas hormas podrían permitirles regresar a una zapatilla más corta, adaptada a la longitud real de su pie, pero con la anchura adecuada.
Comprar una talla mayor para compensar una horma estrecha deja espacio innecesario delante de los dedos y puede dificultar que el pie quede bien sujeto. También condiciona la posición relativa de la cala respecto al pie. Con tres anchuras diferenciadas, Shimano busca que longitud y anchura puedan elegirse de forma más independiente.

Una evolución centrada en el ajuste
Shimano presenta Dynalast 2.0 como un equilibrio entre comodidad, estabilidad y eficiencia de pedaleo
La marca vincula el nuevo diseño con una mejora de la eficiencia de pedaleo, aunque por ahora no aporta cifras que permitan cuantificar esa diferencia frente a la horma anterior. El cambio objetivo se concentra en la geometría interna de la zapatilla, el aumento del espacio para los dedos y la ampliación de las opciones de ajuste.
Dynalast 2.0 no es una zapatilla concreta, sino la plataforma sobre la que Shimano desarrollará sus próximos modelos. Su llegada irá trasladándose a las zapatillas de rendimiento de las distintas disciplinas, con una diferenciación mucho más clara entre pies estrechos, estándar y anchos.