El dominio de PFP en el Tour ha acabado condicionando su participación en el Mundial
Resultado inesperado en el desenlace de la carrera
La carrera quedó en manos de un grupo que aprovechó la parálisis táctica entre las estrellas. La canadiense Magdeleine Vallieres firmó la victoria más importante de su carrera, por delante de la neozelandesa Niamh Fisher-Black y la española Mavi García, que se colgó un histórico bronce.
El peso de la vigilancia
«Es parte del juego, pero hoy salió mal»
La campeona francesa reconoció que su estado de forma no era el mismo que en julio: “Ellas pensaban que estaba tan fuerte como en el Tour, y no era así. Me costaba mucho lanzar un ataque contundente y tomar decisiones”.

El trabajo del equipo francés
«Pero esto también es el ciclismo: no siempre puedes ganar»
Un resultado inesperado
La campeona del Tour concluyó en el puesto 16, a 1:50 de Vallieres. A pesar de no haber cumplido las expectativas, trató de mantener la calma: “Hoy todo fue muy táctico. Dejamos que muchas corredoras cogieran mucha ventaja y detrás nadie quiso cerrar el hueco. En el final no tengo nada que lamentar. Dimos lo mejor de nosotras, y aunque no estamos contentas, tampoco podemos estar demasiado tristes”.
En Kigali, la excesiva vigilancia entre las grandes favoritas dejó escapar la oportunidad de pelear por las medallas. El oro viajó a Canadá, mientras que Ferrand-Prévot, Vollering y Longo Borghini se quedaron con la amarga sensación de que la partida estratégica les había jugado en contra.