Ha logrado la cima de su ambicioso proyecto en carretera… a la primera
«Este era mi gran sueño, pero no esperaba ganarlo ya en el primer intento»
La francesa ha cumplido con creces el objetivo que se marcó al regresar a la carretera: ganar el Tour. Lo dijo desde el principio, incluso cuando muchos consideraban que su paso por el MTB y el ciclocross no era el mejor trampolín para lograrlo. Hoy, ha callado bocas y ha emocionado a todo un país. Al cruzar la línea de meta, se dejó caer al suelo entre lágrimas. «Este era mi gran sueño, pero no esperaba ganarlo ya en el primer intento», reconocía tras la etapa.

La francesa no falla cuando apunta a un objetivo
Ferrand-Prévot, sin embargo, fue la gran protagonista. Ganadora de dos etapas, líder indiscutible y referencia absoluta de una carrera en la que ha mostrado lo que muchos intuían: su talento es transversal, su ambición no conoce límites y su dominio no se queda solo en los senderos. El Tour ya tiene nueva reina, y lleva años reinando en otras disciplinas.