Ferrand-Prévot ha diseñado toda su temporada alrededor del Tour de Francia Femmes
Pauline Ferrand-Prévot defenderá su victoria en el Tour de Francia Femmes después de seguir una preparación muy diferente a la de sus principales rivales. La francesa apenas ha competido durante 12 días en 2026, no corre desde mayo y todavía no ha ganado esta temporada. Nada de ello parece preocuparle: todo su calendario está diseñado para alcanzar su máximo nivel en el Tour.
Una temporada reducida a un solo gran objetivo
La francesa prefiere entrenar y concentrarse en altitud antes que competir cada fin de semana
Demi Vollering llegará al Tour después de ganar el Giro de Italia, mientras que Marlen Reusser se ha impuesto en el Tour de Suiza. Frente al intenso calendario de sus principales rivales, Pauline Ferrand-Prévot ha seguido un camino completamente distinto.
La vigente ganadora del Tour de Francia Femmes solo ha disputado 12 jornadas de competición en 2026. No ha conseguido ninguna victoria y terminó 35ª en la general de La Vuelta Femenina, su única carrera por etapas del año. Su última aparición en competición se remonta al mes de mayo.
Lejos de interpretar esos resultados como una señal de alarma, la corredora del Visma | Lease a Bike explica que ganar antes del Tour nunca estuvo entre sus prioridades.
«Mi objetivo desde el principio ha sido estar al 100% para el Tour de Francia, así que nunca tuve realmente en mente ganar otras carreras. Sé que necesito una preparación específica para poder ganar, por lo que elijo mis batallas y he elegido el Tour de Francia».
«No soy el tipo de ciclista que puede o quiere rendir durante toda la temporada. Solo quiero tener un gran objetivo durante el año y comprometerme con él».
No es una estrategia nueva para ella. En 2025 también llegó al Tour después de abandonar su anterior competición, La Vuelta Femenina, y terminó conquistando el maillot amarillo. Aquella victoria se produjo en la primera temporada de un proyecto inicialmente planteado a tres años.

De competir en todas las disciplinas a seleccionar sus batallas
«Ahora prefiero entrenar para preparar una prueba y hacer concentraciones en altitud antes que correr más»
La forma de entender las temporadas de Ferrand-Prévot ha cambiado por completo a lo largo de su carrera. Durante sus primeros años era habitual verla enlazar competiciones de carretera, ciclocross y mountain bike. En 2015 llegó a poseer simultáneamente los tres maillots arcoíris.
Con el paso del tiempo comenzó a concentrar sus esfuerzos en objetivos cada vez más concretos. Primero dejó a un lado el resto de disciplinas para centrarse en el XCO y conquistar el oro olímpico en París 2024. Después regresó a la carretera con el Tour de Francia Femmes como prioridad absoluta.
Ahora, con 34 años, reconoce que ya no siente la necesidad de competir constantemente. Su motivación pasa por preparar durante meses una carrera y presentarse en ella convencida de que puede luchar por la victoria.
«Cuando era más joven tenía hambre por competir mucho, pero ahora prefiero entrenar para preparar una prueba y hacer concentraciones en altitud antes que correr más».
«Creo que tiene que ver con la edad. Ahora tengo 34 años y no tengo la misma motivación para competir cada fin de semana. Creo que también por eso me divierto. Sé que no corro todos los fines de semana y, cuando llego a una carrera, sé que estoy preparada».
La escasez de dorsales también le permite conservar la ilusión por la competición. Ferrand-Prévot no busca acumular resultados ni mantener una presencia constante durante todo el año. Prefiere escoger una batalla y dedicarle toda su energía.

Ganar una vez no ha reducido su ambición
La contrarreloj de 21 kilómetros ha sido uno de los grandes focos de su preparación
El Tour fue el principal motivo de su regreso a la carretera después de conseguir el último gran objetivo que le faltaba en el mountain bike: el oro olímpico. Haber ganado la ronda francesa en su primera temporada no ha cambiado su relación con la carrera.
La presión puede ser diferente, pero Ferrand-Prévot sigue considerando el Tour como una experiencia especial. Esta vez también quiere permitirse disfrutar de la carrera y de todo lo que implica competir como defensora del maillot amarillo.
«No se trata únicamente de ganar. Especialmente porque ya gané el año pasado, este año también quiero disfrutar».
Su condición de vigente campeona tampoco le garantiza nada. El recorrido ha cambiado, sus rivales llegan en plena forma y el Tour incorpora un elemento que la obligó a modificar buena parte de su preparación.

De «menos diez» a entrenar tres veces por semana con la cabra
La crono ha sido su gran objetivo de mejora
La cuarta etapa incluirá una contrarreloj individual de 21 kilómetros. Es un terreno que, sobre el papel, debería beneficiar a corredoras como Marlen Reusser, Demi Vollering o Anna van der Breggen.
Ferrand-Prévot, por el contrario, no ha disputado ninguna contrarreloj individual UCI desde su regreso a la carretera. Cuando le preguntaron si había comenzado desde cero su preparación para esta disciplina, la francesa fue todavía más gráfica.
«Tuve que empezar desde menos diez».
El trabajo comenzó poco después de conocerse el recorrido, con estudios de posición, pruebas aerodinámicas y simulaciones. Desde noviembre, la bicicleta de contrarreloj ha estado presente de manera habitual en su programa, llegando a utilizarla dos o tres veces por semana.
«Me gustan mucho este tipo de desafíos, así que me lo he tomado muy en serio y creo que he hecho bastante bien los deberes».
El objetivo del Visma | Lease a Bike ha sido limitar las posibles pérdidas en la contrarreloj sin descuidar las cualidades que llevaron a Ferrand-Prévot a ganar el Tour en 2025: las ascensiones largas y la capacidad para producir esfuerzos explosivos en los momentos decisivos.

El Mont Ventoux decidirá el Tour
«Quizá dentro de unos días esté llorando, pero ahora mismo estoy en un buen momento»
Si la contrarreloj representa el terreno más desconocido para Ferrand-Prévot, la gran montaña vuelve a ser su principal oportunidad. La etapa reina terminará en el Mont Ventoux, después de una ascensión de 15,7 kilómetros al 8,8% de pendiente media.
La francesa ha reconocido varias veces la subida durante su preparación. No quiere encontrarse ninguna sorpresa y considera importante conocer exactamente el terreno en el que podría decidirse la carrera.
«Me gusta mucho saber por dónde voy a poner las ruedas».
Aunque sus cifras son similares, Ferrand-Prévot no espera una repetición exacta de lo sucedido en el Col de la Madeleine, donde construyó su victoria de 2025. En el Ventoux, el viento y los tramos menos exigentes situados después de Chalet Reynard pueden cambiar por completo el desarrollo de la carrera.
«Es una subida dura. Es diferente a la Madeleine porque creo que el viento tendrá más influencia. Después de Chalet Reynard también necesitas bastante potencia porque hay una zona algo más llana».
«Creo que en el Ventoux podremos ver más tácticas de equipo que las que vimos el año pasado en la Madeleine».

Sin resultados recientes, pero con los deberes hechos
«Me siento feliz y, por el momento, relajada.»
Ferrand-Prévot llegará al inicio del Tour sin victorias, con pocos días de competición y sin referencias recientes que permitan comparar su estado de forma con el de sus rivales. Es exactamente el escenario que ha escogido.
Su preparación no busca demostrar que puede ser competitiva durante todo el año, sino colocarla en las mejores condiciones posibles durante los días que realmente le importan. La francesa asegura afrontar el inicio relajada y satisfecha con el trabajo realizado.
«Me siento feliz y, por el momento, relajada. Ya veremos. Quizá dentro de unos días esté llorando y descontenta, pero ahora mismo estoy en un buen momento».
Pauline Ferrand-Prévot ya ganó un oro olímpico después de orientar toda su preparación hacia una única carrera y conquistó el Tour siguiendo una estrategia similar. En 2026 vuelve a aplicar la misma fórmula: menos competición, más entrenamiento y toda la temporada concentrada en un solo objetivo.
