El objetivo es claro: mantener las ventajas de una MTB pero hacerla más rápida en las zonas de alta velocidad
El concepto es sencillo: mantener las ventajas clave de una MTB —neumáticos anchos, suspensión eficaz y geometría preparada para descensos técnicos—, pero sustituir el manillar plano por uno de gravel. ¿El objetivo? Mejorar la aerodinámica y permitir una posición más eficiente en los interminables tramos rápidos y abiertos que caracterizan a Leadville, donde cada vatio cuenta y el viento es un rival más.
No son un capricho estético ni una moda pasajera, sino una adaptación técnica a las demandas específicas de la carrera
En definitiva, estas MTB “gravelizadas” no son un capricho estético ni una moda pasajera, sino una adaptación técnica a las demandas específicas de la carrera. Los pros que apuestan por ellas esperan ganar segundos en cada recta y mantener un ritmo más alto con menos desgaste, algo que, en una prueba tan larga y dura como Leadville, puede marcar la diferencia entre luchar por la victoria o quedarse sin fuerzas en el tramo final.
Aquí tenéis algunos ejemplos de configuraciones de bikers destacados de la prueba.






