El Mundial de MTB es el objetivo que podría hacer historia en su carrera
En una entrevista concedida al diario AS, Van der Poel reconoce que todavía no es seguro al cien por cien que esté en la línea de salida del Mundial, pero deja claro que es la carrera que más desea disputar este año. “Si solo puedo elegir una, sería el Campeonato del Mundo de MTB”, explica.
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Val di Sole, una oportunidad histórica
Quiere ser el primero en ganar títulos mundiales en todas las disciplinas
Pese a la cercanía en el calendario, Van der Poel considera viable llegar en plena forma. “Es pocas semanas después del Tour, pero creo que puedo estar en mi mejor nivel y rendir al máximo”, asegura.
Más allá del reto físico, el atractivo del Mundial de MTB tiene un componente histórico evidente. El neerlandés no oculta que su motivación pasa por completar un palmarés único. “Nadie ha ganado títulos mundiales en todas las disciplinas. Sería algo histórico”, afirma.

Un calendario condicionado por el doble objetivo
El Tour y el Mundial de MTB marcarán su temporada 2026
Después de la ronda francesa, su intención es volver a la MTB con varias carreras antes del Mundial, reforzando así su preparación específica para una disciplina en la que ya ha demostrado su potencial, pero en la que aún persigue el maillot arcoíris.
En paralelo, descarta su presencia en la Vuelta a España este año, aunque no la cierra de cara al futuro: “No este año, pero seguro que la correré antes de acabar mi carrera”.

Motivación intacta pese a los retos en carretera
El nivel actual en carretera refuerza su motivación para buscar nuevos retos
En ese escenario, nombres como Tadej Pogacar marcan el listón actual. “Es muy difícil de batir. Si lo consigues, estás muy cerca de ganar”, reconoce.
Con este contexto, el Mundial de MTB aparece como una oportunidad única para volver a centrar el foco en un objetivo claro, ambicioso y con un peso histórico evidente dentro de su carrera.
España, cada vez más cerca de ser su casa
En un tono más personal, Van der Poel también ha dejado una declaración significativa sobre su relación con España, un país donde pasa largas temporadas entrenando. “Me encanta España. Es mi segunda casa, pero cada vez está más cerca de ser la primera”, afirma.
Un detalle que refuerza su vínculo con el entorno donde, probablemente, seguirá preparando uno de los mayores retos de su trayectoria: intentar convertirse en el primer ciclista en conquistar el arcoíris en todas las disciplinas.