La Corsa PRO Control alcanza los 42 mm, una medida que hace pocos años habría resultado impensable en una cubierta de carretera de competición
Durante décadas, el ciclismo de carretera vivió obsesionado con reducir la anchura de las cubiertas. Los neumáticos estrechos, inflados a presiones muy elevadas, se asociaban directamente con la velocidad, mientras que cualquier medida generosa se consideraba lenta, pesada y poco apropiada para una bicicleta de competición.
Una idea especialmente arraigada en un deporte de mentalidad tradicional, pero que ha ido perdiendo fuerza a medida que los estudios sobre resistencia a la rodadura, la llegada del tubeless y, sobre todo, las elecciones de los profesionales han demostrado las ventajas de aumentar el volumen de aire.
De los 23 mm a superar ampliamente los 30 mm
Los profesionales han sido decisivos para acabar con la percepción de que una cubierta más ancha tiene que ser necesariamente más lenta
Las cubiertas de 28 mm ya son completamente habituales en el pelotón profesional y las de 30 o 32 mm han dejado de llamar la atención, especialmente en pruebas con pavé o carreteras deterioradas. Rodar con más volumen permite reducir la presión, mejora la capacidad de la cubierta para absorber las irregularidades y aumenta el agarre sin que eso implique necesariamente una mayor resistencia a la rodadura en condiciones reales.
Los propios fabricantes de bicicletas han acompañado este cambio. Muchas bicicletas de carretera actuales admiten cubiertas de 32 o 35 mm, mientras que los modelos endurance y all-road alcanzan habitualmente los 38 o 40 mm. La frontera entre una bicicleta de carretera polivalente y una gravel rápida es cada vez más difusa.
La nueva Vittoria Corsa PRO Control 42c es una de las demostraciones más claras de este cambio. No se trata de una cubierta de gravel incorporada al catálogo de carretera, sino de la versión más ancha de uno de los neumáticos de competición más avanzados de Vittoria.

Corsa PRO Control, la cubierta para las condiciones más complicadas
Desde 26c a 42c
La familia Corsa PRO representa la gama más orientada a la competición de Vittoria. Dentro de ella, la marca diferencia tres enfoques: la Corsa PRO Speed está especializada en contrarreloj y triatlón, la Corsa PRO es la alternativa polivalente para competir y la Corsa PRO Control está dirigida a las carreras y recorridos con superficies más complicadas. Las tres comparten una carcasa de algodón de 320 TPI.
La Corsa PRO Control se distingue de la Corsa PRO convencional por contar con una banda de rodadura ligeramente más gruesa, mayor protección frente a los pinchazos y un dibujo pensado para ofrecer más agarre. Es la opción que Vittoria orienta a carreteras rugosas, condiciones de lluvia, pavé y tramos de grava compacta.
Su catálogo abarca ahora las medidas 700x26c, 28c, 30c, 32c, 34c, 38c y 42c, una amplitud poco habitual para una cubierta nacida dentro de una familia de competición.

Una carcasa de algodón de 320 TPI
Y su compuesto Race Formulation con grafeno y sílice
La nueva Corsa PRO Control 42c mantiene la carcasa Cotton Corespun de 320 TPI utilizada en el resto de la gama. Esta construcción busca que la cubierta sea flexible y pueda adaptarse mejor a las pequeñas irregularidades del terreno, reduciendo las vibraciones y manteniendo una amplia superficie de contacto.
Vittoria combina esta carcasa con su compuesto Race Formulation con grafeno y sílice. La banda central presenta un dibujo prácticamente liso para conservar la velocidad y la eficiencia, mientras que los hombros incorporan una textura en forma de espiga destinada a mejorar la estabilidad y el agarre al inclinar la bicicleta.
Es una combinación pensada para aprovechar el gran volumen de la medida de 42 mm sin convertirla en una cubierta de gravel con tacos. Su terreno ideal será el asfalto degradado, los adoquines, las pistas compactas y las rutas all-road en las que una cubierta convencional puede quedarse corta.

La cubierta también actúa como suspensión
La medida de 42 mm está concebida para la nueva generación de bicicletas endurance y all-road
El aumento de anchura no solo aporta agarre. Una cubierta de 42 mm permite trabajar con presiones sensiblemente más bajas, aumentando su capacidad para filtrar impactos y vibraciones. En superficies irregulares, esa absorción ayuda a mantener el contacto con el terreno y reduce la energía que pierde el ciclista a causa de los rebotes.
Evidentemente, no será la elección lógica para cualquier bicicleta ni para cualquier recorrido. Su mayor sección también implica más superficie frontal y previsiblemente un peso superior al de las medidas convencionales, aunque Vittoria no ha comunicado el peso específico de esta versión. Además, será necesario comprobar la compatibilidad con el cuadro, la horquilla y la anchura interna de las llantas.
Donde sí cobra todo el sentido es en las modernas bicicletas endurance y all-road, especialmente en recorridos donde se mezclan carreteras secundarias, asfalto roto y pistas rápidas. Hay modelos actuales concebidos alrededor de cubiertas de 31 a 35 mm y capaces de admitir hasta 40 mm, una muestra de cómo también están cambiando los cuadros de carretera.
La Vittoria Corsa PRO Control Tubeless-Ready tiene un precio oficial de 101,95 euros. Con su llegada a los 42 mm, la industria derriba otra de las barreras históricas de la carretera y confirma que, cuando el terreno deja de ser perfecto, más ancho no tiene por qué significar más lento.
