Las rígidas son el segmento más conservador del MTB, BMC quiere cambiar eso con su Twostroke
Una geometría inspirada en su doble suspensión que es un cambio de tendencia en las rígidas
Por ello han dejado atrás el concepto softail de su anterior rígida para crear una bicicleta sin ningún tipo de absorción directa como la que tenía la BMC Teamelite. Para BMC las rígidas ya no son old school, son new school.
La geometría radical de la BMC Twostroke
Un ángulo de dirección de 67º es algo muy raro en una rígida
El ángulo de sillín es más vertical que nunca con 75º, en una nueva tendencia que también va cobrando fuerza con cada lanzamiento y que tiene su lógica en lograr una posición de pedaleo de máximo rendimiento y que no varíe en exceso en función de la altura del sillín.
Las vainas se sitúan en el lado compacto de las rígidas con solo 425 mm, mientras que el reach ha crecido hasta los 445 mm en talla M, dejando la distancia entre ejes en los 1.135 mm. Un número curioso es lo compacto de tu tubo de dirección, de solo 93,5 mm en talla M y menos de 90 mm en talla S.

Construcción del cuadro BMC Twostroke
El cuadro es súper rígido, de los más rígidos que hemos probado nunca
El tubo superior tiene un marcado slooping y otorga un aire racing a la bicicleta, y el rasgo más característico del cuadro son sus tirantes, que nacen del final del tubo superior y con formas angulosas y rectas crean un gran paso de rueda y una estética única en esa sección. El otro rasgo llamativo es su tubo de sillín con forma de «D» que obliga a usar su propia tija telescópica. Se puede montar una tija telescópica de 27,2 mm usando un adaptador que convierte la forma de «D» del tubo en redonda, y que viene con la propia bicicleta.
[SIMG]87417[/SIMG] [FOTOSG]87414,87413[/FOTOSG] [FOTOSG]87432,87433[/FOTOSG]El sistema de cableado interno es curioso, pero ofrece un look muy limpio
En cuanto a los detalles del cuadro, empezamos por su sistema de cableado interno, que incluye guía para tija telescópica. La entrada de cables al tubo diagonal es muy llamativa, con una cubierta de plástico que llama la atención y que ofrece un diseño limpio en la parte frontal del cuadro.
[SIMG]87434[/SIMG] [FOTOSG]87415,87412[/FOTOSG] [SIMG]87444[/SIMG]Tiene sistema de bloqueo de la dirección
La BMC Twostroke integra un guía cadenas en su cuadro y el cuadro es específico para transmisiones monoplato. Lo han equipado con un eje de pedalier PressFit PF92 y es boost. El ancho máximo de neumático trasero recomendado es de 58 mm, equivalente aproximadamente a un neumático de 2,3″. El anclaje de la pinza trasera de freno es post mount.
El cuadro pesa 1.037 gramos
En marcha con la BMC Twostroke
La rigidez de la BMC Twostroke es espectacular.
Por otro lado han creado un cuadro extremadamente rígido, manteniendo y potenciando el feeling de aceleraciones instantáneas que suelen transmitir las rígidas a cada golpe de pedal.
[FOTOSG]87446,87407[/FOTOSG] [FOTOSG]87450,87451[/FOTOSG]La geometría marca profundamente su comportamiento, con un feeling de estabilidad a alta velocidad poco común en bicis rígidas
Nuestro modelo tenía un peso de 9,58 kg en talla M
Sobre la teórica absorción del cuadro, realmente no percibimos nada en marcha, donde lo que brilla sobremanera es la rigidez. Eso sí, el diseño en forma de D de la tija de sillín sí que la hace mucho más flexible y en ese punto sí que se percibe un punto de filtrado de vibraciones. Incluso en parado es fácil forzar esa flexión haciendo fuerza sobre el sillín.
[SIMG]87421[/SIMG] [FOTOSG]87418,87455[/FOTOSG]La BMC Twostroke es una apuesta arriesgada en el mundo de las rígidas de carbono
Equipamiento BMC Twostroke One
Nuestro modelo era el tope de gama de la nueva familia BMC Twostroke. Una bicicleta que tiene un precio de 3.999€ y un equipamiento equilibrado. El grupo es un SRAM X01 Eagle con algún mix de otros grupos de SRAM y la horquilla la nueva RockShox SID SL en su modelo Select. Como veis, nada de gama alta en este montaje en el que BMC demuestra que ha buscado una orientación hacia un uso de gama media. Un enfoque que tiene cierta lógica, puesto que muchas marcas consideran que a partir de cierta franja de precio los usuarios prefieren pasarse a la doble suspensión.
