12 octubre 2026

Test MET Parachute MCR 2: abierto para subir, integral para bajar

Probamos el nuevo casco convertible de MET durante dos jornadas de e-MTB en los Alpes italianos. Más ventilación, una mentonera con anclaje renovado y certificación NTA 8776 para una propuesta que cobra sentido en las rutas con grandes desniveles.
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MET Parachute MCR 2

El MET Parachute nació para resolver una necesidad muy concreta: pedalear con la comodidad de un casco abierto y afrontar las bajadas con la protección adicional de un integral. Su nueva generación, el Parachute MCR 2, mantiene esa idea y la adapta a un uso que encaja especialmente bien con el e-MTB. Lo hemos probado durante dos jornadas en las montañas que rodean la sede de MET, con largas ascensiones y descensos suficientes para comprobar cómo funciona en sus dos configuraciones.

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Del enduro al e-MTB

Las rutas con largas subidas y bajadas son el escenario donde más sentido tiene su diseño convertible

El Parachute sigue siendo un producto para un perfil de usuario concreto. No todos los bikers necesitan una mentonera desmontable, pero quienes alternan largas horas de pedaleo con descensos exigentes pueden encontrar en este concepto una solución práctica. Para MET también es una forma de mostrar su capacidad de desarrollo: crear un casco con dos partes separables implica resolver tanto la comodidad y el funcionamiento de sus anclajes como las exigencias de protección del conjunto.

Para conocer el nuevo modelo viajamos a Talamona, al norte del lago de Como, donde MET ha transformado sus antiguas instalaciones de producción en su actual sede. Los diferentes departamentos ocupan espacios de estética industrial y el edificio conserva parte de la historia de la marca, hasta el punto de que recorrerlo tiene algo de visita a un museo. Entre sus instalaciones también hay un túnel de viento, una herramienta útil para estudiar la aerodinámica y comprender cómo circula el aire a través de los cascos.

MET Parachute MCR 2

Los alrededores de su sede son un escenario de test ideal

Las montañas que rodean la sede fueron el escenario de la prueba. Al final del verano, con los primeros colores otoñales y las hojas empezando a cubrir los senderos, MET había preparado dos jornadas de e-MTB. Un programa coherente con la evolución del Parachute: nacido en el enduro y cada vez más orientado a las rutas de e-MTB, donde la asistencia permite acumular grandes desniveles y enlazar bajadas especialmente largas.

Protección: qué cambia y qué significan sus cifras

La certificación NTA 8776 añade exigencias de impacto y cobertura a su planteamiento para e-MTB

La seguridad es uno de los ejes del desarrollo del Parachute MCR 2. El nuevo modelo cuenta con certificación NTA 8776, concebida para cascos destinados a bicicletas eléctricas rápidas y que MET incorpora aquí a su propuesta para e-MTB. En su documentación, la marca vincula esta certificación con una velocidad de ensayo de impacto un 21 % superior, un 43 % más de energía que disipar y un 10 % más de superficie de cobertura certificada respecto a los requisitos convencionales de protección ciclista. Son cifras que describen las mayores exigencias del ensayo, no una mejora porcentual de seguridad frente al anterior Parachute.

La mentonera también cuenta con certificación ASTM. MET indica que sus resultados mejoran entre un 40 y un 50 % los límites de deformación establecidos por el ensayo correspondiente. El objetivo es combinar la rigidez necesaria para proteger con una respuesta controlada ante el impacto, sin reducir el desarrollo a conseguir una estructura lo más rígida posible.

MET Parachute MCR 2

MET ha recopilado 150 cascos utilizados en caídas, con un total de 823 impactos analizados

Detrás de esas certificaciones hay un trabajo que también se ha apoyado en accidentes reales. Durante la presentación, MET explicó que había recopilado 150 cascos utilizados en caídas, con un total de 823 impactos analizados. Esa información permite comparar lo que sucede sobre el terreno con los resultados de laboratorio y estudiar zonas de contacto, ángulos y formas de impacto que no siempre quedan reflejados en un único protocolo de ensayo.

Uno de los ejemplos mostrados fue una caída de Adam Yates, corredor del UAE Team Emirates, en una prueba de carretera. Las imágenes del accidente sirvieron para reproducir su dinámica en laboratorio. Aunque se trata de otra modalidad, ilustra la metodología de la marca: utilizar casos reales para comprender cómo responde un casco y trasladar ese conocimiento al desarrollo de sus productos.

MET Parachute MCR 2

Mips Air Node Pro integrado en el acolchado

El sistema Mips se integra en el acolchado Coolmax para combinar protección frente a impactos rotacionales y ventilación

El Parachute MCR 2 incorpora Mips Air Node Pro, integrado en el acolchado Coolmax. Su función es ayudar a reducir el movimiento rotacional transmitido a la cabeza en determinados impactos oblicuos. Esta solución busca mantener esa función sin recurrir a una estructura interior que limite en exceso el paso del aire, algo especialmente relevante en un casco pensado para pedalear durante muchas horas.

El desarrollo combina la estructura del casco, los materiales de absorción, la cobertura y la mentonera con este sistema. Cada elemento cumple una función distinta, pero todos condicionan el resultado final. En un convertible, además, el ajuste tiene que funcionar tanto al retirar la mentonera como al montarla: la sensación de comodidad en subida pierde parte de su valor si el casco se mueve cuando aumenta la velocidad o el terreno se vuelve más exigente.

MET Parachute MCR 2

MCR: una mentonera desmontable con anclajes renovados

MET ha revisado el sistema MCR para facilitar su manejo con guantes

La clave del Parachute sigue siendo su sistema MCR, el mecanismo de liberación de la mentonera que combina un anclaje magnético y mecánico desarrollado con tecnología Fidlock. Permite pasar de una configuración abierta a una integral y volver a desmontarla cuando el recorrido invita a pedalear con mayor ventilación y libertad alrededor de la cara.

En esta generación, MET ha revisado la ergonomía del sistema para facilitar su uso con guantes. Es una mejora importante en un producto cuya utilidad depende de que cambiar de configuración resulte sencillo. Si colocar o retirar la mentonera se convierte en una operación incómoda, es fácil acabar utilizando el casco siempre del mismo modo y desaprovechar su principal ventaja.

La ambición va más allá de añadir una pieza desmontable. Sin mentonera, el Parachute debe ofrecer la comodidad y la libertad de un casco abierto. Con ella instalada, el conjunto tiene que aportar protección adicional y un ajuste estable, especialmente en la zona de las mejillas. Nuestra prueba permitió comprobar precisamente esa transición entre ambos usos.

MET Parachute MCR 2

Más ventilación y 730 g en talla M

MET anuncia un 25 % más de ventilación respecto al anterior Parachute

La ventilación es otro de los principales cambios del MCR 2. Cuenta con 24 aberturas y una canalización interna optimizada para conducir el aire desde las entradas delanteras hacia las salidas traseras. Según MET, el trabajo realizado en el túnel de viento permite mejorar la ventilación un 25 % respecto a su predecesor. Aquí sí hablamos de una comparación directa con el anterior Parachute.

En un casco de este tipo, la gestión del calor importa durante toda la ruta. Retirar la mentonera despeja la zona del rostro, pero la estructura principal sigue cubriendo buena parte de la cabeza. Una circulación de aire eficaz ayuda tanto durante el pedaleo como en las bajadas largas, cuando se utiliza en configuración integral y se acumulan muchos minutos de esfuerzo sin detenerse.

MET Parachute MCR 2

El más ligero que han creado con mentonera desmontable

El peso declarado es de 730 g en talla M. Es una cifra que debe interpretarse dentro de su categoría: un casco convertible con mentonera, anclajes y una amplia cobertura. Durante el desarrollo, MET explicó que la prioridad había sido la protección, seguida del funcionamiento del sistema y la ventilación, antes de centrarse en reducir el peso. En la práctica, además de los gramos, resulta determinante cómo se reparte ese peso y si el casco permanece estable sobre la cabeza.

Como referencia dentro de los cascos convertibles, el Bell Super Air R Spherical declara un peso de 640 g en talla M, mientras que el Leatt MTB Enduro 4.0 ronda los 800 g. Con sus 730 g declarados en talla M, el MET Parachute MCR 2 se sitúa entre ambos. El peso es un dato relevante, aunque conviene valorarlo junto con la cobertura, las certificaciones y el ajuste de cada modelo, que también condicionan su comportamiento y comodidad.

MET Parachute MCR 2

Visera flexible y nuevo sistema de ajuste

El Safe-T Heta permite ajustar el casco en todo el perímetro de la cabeza y en altura

El anterior Parachute utilizaba un sistema de ajuste BOA. El MCR 2 pasa al Safe-T Heta de MET, con regulación de 360° y ajuste vertical. Su función es mantener el casco asentado y estable en las dos configuraciones, adaptando el apoyo a la forma de la cabeza. Es un cambio menos visible que la mentonera, pero puede tener tanta influencia en la comodidad como cualquier otra parte del casco.

La visera también recibe atención específica. Es flexible, regulable y cuenta con un sistema de liberación que permite que se desprenda en caso de caída, con el objetivo de ayudar a reducir la torsión del cuello si queda enganchada. Su diseño deja espacio para colocar la máscara cuando no se utiliza y el casco incorpora alojamientos para guardar las gafas.

La combinación de visera, máscara y ajuste interior es especialmente relevante en un modelo convertible. Todo debe funcionar al pedalear con la cara despejada y seguir haciéndolo cuando se monta la mentonera y se coloca la máscara para bajar.

MET Parachute MCR 2

Primera jornada: más de 1.200 m de ascensión

Sin mentonera, la comodidad y la ventilación fueron las de un casco abierto

La primera salida comenzó en las instalaciones de MET y enseguida nos permitió comprobar el comportamiento del casco. Como nos esperaba una larga subida, arrancamos con la mentonera desmontada. La transportamos en el chaleco Bluegrass Venture Vest, justo por encima de las caderas y ligeramente hacia la espalda. En esa posición no molestaba al pedalear y pronto dejamos de prestarle atención. Es un detalle práctico importante: además de retirar la mentonera, hay que encontrar una forma cómoda de llevarla durante la ascensión.

Para esta prueba utilizamos máscara en lugar de gafas. Durante la subida la colocamos en la parte trasera del casco para dejar el rostro despejado. El Parachute se asentó de forma natural sobre la cabeza, con un ajuste cómodo y sin esa sensación de acumulación de calor alrededor de la cara que puede aparecer al pedalear con un integral.

La ascensión superó los 1.200 m de desnivel positivo. Fuimos ganando altura por pistas, serpenteando sobre el valle hasta salir del bosque y alcanzar una zona desde la que se abría la vista hacia las cumbres. En ese escenario, el MCR 2 funcionó como esperábamos de un casco abierto: cómodo, ventilado y sin interferir en la libertad de movimiento. Esa primera parte de la ruta ya dejaba claro por qué el concepto puede encajar tan bien en las grandes salidas de montaña.

MET Parachute MCR 2

Montar la mentonera y cambiar el ritmo

Las primeras veces hay que prestar atención al anclaje, pero el gesto se vuelve natural con el uso

Antes de comenzar la bajada llegó el momento de montar la mentonera. En los primeros intentos necesitamos unos 20 segundos para colocarla, localizar bien los puntos de unión y completar el cierre. La operación requiere algo de atención al principio, pero se vuelve más natural en cuanto se entiende el recorrido de las piezas y se adquieren los automatismos.

Con la mentonera instalada, la máscara encajó correctamente en la abertura frontal y pudimos afrontar los primeros senderos con la sensación de protección que buscamos en un integral. Ese fue uno de los aspectos que más destacó durante la prueba: aunque el aire circulaba de forma perceptible alrededor de la cabeza y del rostro, el casco ofrecía una sensación de sujeción consistente al aumentar el ritmo.

La visión periférica también fue buena. La presencia de la mentonera no generaba una sensación excesiva de encierro y, con la máscara colocada, resultaba sencillo mantener las referencias del terreno. En una bajada larga, esa combinación de ventilación, campo de visión y estabilidad contribuye mucho a la comodidad.

MET Parachute MCR 2

Las almohadillas marcan la diferencia en el ajuste

Cambiar a unas almohadillas más finas eliminó la presión excesiva en la zona de la mandíbula

Acostumbrados a utilizar cascos integrales, no detectamos movimientos molestos del Parachute al aumentar la velocidad ni al entrar en los tramos más rotos. El apoyo sobre la cabeza y las mejillas era firme y el conjunto se mantuvo estable. Sin embargo, con las almohadillas inicialmente montadas sí notamos demasiada presión en la zona de la mandíbula.

Las sustituimos por unas más finas y el cambio permitió aliviar esa presión sin perder la sujeción que necesitábamos. Una vez realizado el ajuste, el casco quedó cómodo para continuar disfrutando de los senderos. Es uno de los puntos a tener en cuenta antes de la primera salida: acertar con el grosor de las almohadillas puede cambiar de forma considerable la experiencia de uso.

La visera tampoco interfería en la visión con la máscara colocada. Su flexibilidad aporta margen ante pequeños contactos con ramas, mientras que el sistema de liberación responde a una función de seguridad distinta, prevista para situaciones de caída. Durante estas jornadas no pusimos a prueba su comportamiento ante un impacto, pero sí comprobamos que su posición y su integración con la máscara funcionaban bien al rodar.

Segunda jornada: casi 45 minutos de bajada

En el descenso más largo de la prueba, la ventilación y la estabilidad siguieron siendo sus principales virtudes

Tras la primera jornada pasamos la noche en un refugio situado a más de 1.800 m de altitud. Al día siguiente, una breve subida nos devolvió a los senderos de estas montañas lombardas. Con el ajuste ya resuelto y el mecanismo de la mentonera más familiar, pudimos centrarnos en el comportamiento del casco durante una bajada de casi 45 minutos.

El MCR 2 volvió a mantenerse estable y terminó pasando a un segundo plano, algo que valoramos especialmente en un integral. Incluso después de muchos minutos de descenso, la circulación de aire seguía siendo agradable y no apareció la sensación de calor excesivo que podría preocupar en un casco con esta cobertura. Son impresiones recogidas en las condiciones de estas dos jornadas de montaña, pero suficientemente claras para apreciar el equilibrio entre ventilación y sujeción.

La transición final hasta el punto de llegada la hicimos de nuevo sin mentonera. Ese cambio resumió bien el interés del producto: tras una larga bajada con protección integral, bastó con retirar la pieza para recuperar la comodidad de un casco abierto durante el último tramo de pedaleo.

Para quién tiene sentido el MET Parachute MCR 2

Su mayor ventaja aparece cuando una misma ruta exige comodidad para pedalear y protección adicional para bajar

Después de dos jornadas y varias horas sobre los senderos, la versatilidad es el aspecto que más nos convence del Parachute MCR 2. En las largas ascensiones se comportó como un casco abierto cómodo y ventilado. Al montar la mentonera, ofreció la estabilidad y la sensación de protección que esperábamos para afrontar descensos exigentes. El cambio entre configuraciones requiere una breve adaptación y también obliga a prever dónde transportar la mentonera, pero ambos aspectos quedaron bien resueltos durante la prueba.

Su planteamiento encaja especialmente bien con las rutas de e-MTB en montaña, donde se pueden acumular muchas horas alternando pedaleo y bajadas largas. También tiene sentido para el enduro con grandes ascensiones. En esos escenarios es donde más partido se puede sacar a la posibilidad de cambiar de configuración a lo largo del recorrido.

Cuesta 370€ y estará disponible en noviembre

El diseño también nos parece un avance respecto a la generación anterior, tanto con mentonera como sin ella. Nuestra experiencia se limita a esta primera toma de contacto de dos días, pero deja una impresión positiva: el Parachute MCR 2 resuelve de forma convincente el paso de casco abierto a integral y acompaña ese concepto con una buena ventilación y un ajuste estable.

El MET Parachute MCR 2 tiene un precio de 370 € y su disponibilidad está anunciada para noviembre de 2026. Durante la presentación se comunicó una primera oferta de tres colores, azul, beige y negro, a la que se sumarían otras tres opciones en febrero de 2027.

Review realizada por
Nathan Moreau
Colaborador de ESMTB en Francia

Nathan Moreau

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