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  • 7 de Noviembre de 2021

Test Cannondale Jekyll 1 y su suspensión de pivote elevado

La Cannondale Jekyll ha cambiado por completo. Es una enduro de largo recorrido que se suma a las suspensiones con pivote elevado para ser muy buena en el terreno más difícil.

Cannondale Jekyll

La nueva Jekyll es un cambio radical respecto a la anterior

La historia de la Cannondale Jekyll está repleta de cambios en su concepto muy grandes. No es la típica bici que ha evolucionado a base de pequeñas modificaciones en cada actualización. La nueva versión lanzada este 2021 es un claro ejemplo. Una Cannondale Jekyll que no tiene nada de su predecesora y que se suma a la imparable tendencia en el enduro y DH del uso de un pivote elevado en la suspensión con roldana adicional para la cadena. La hemos probado.

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Cannondale Jekyll

Cannondale Jekyll

Heredera de tecnologías creadas en su bici de DH de Copa del Mundo

Dejemos claro el concepto de la Cannondale Jekyll 2022. Es una bicicleta de enduro con 165 mm de recorrido trasero y ruedas de 29″ enfocada principalmente a bajar. Una de esas nuevas bicis de enduro que apuntan más al DH que al trail. En 2019 Cannondale se metió, por sorpresa, en la Copa del Mundo de DH con una bicicleta creada de cero con un diseño muy atípico. Estaba equipada con dos amortiguadores. De ese prototipo han salido muchos puntos clave de la nueva Cannondale Jekyll. Queda claro que, con un concepto nacido en el DH, la Jekyll busca, ante todo, ser buena bajando.

Cannondale Jekyll

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La roldana superior con su propio guía cadenas

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Cuadro de la Cannondale Jekyll

Solo para 29″ y con tecnologías vistas en otras Cannondale

La Cannondale Jekyll parte de un cuadro de carbono completo y está pensado únicamente para ruedas de 29″. Tiene cableado interno convencional, con entrada desde el tubo de dirección y hereda algunas características técnicas que hemos visto en otras Cannondale (como la Scalpel) en detalles como la forma en que las vainas entran dentro del tubo de sillín para el punto de giro inferior del cuadro, cubriendo la zona con un protector extra.

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Así es la integración del amortiguador en el tubo diagonal

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Protector de la vaina

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Punto de giro trasero

La ubicación del amortiguador es lo más baja posible en el cuadro

El punto más llamativo del cuadro de la Cannondale Jekyll es la ubicación de su amortiguador. Cuanto más centrado y bajo está el peso de la bicicleta mejor es su estabilidad y su facilidad de maniobrar. Así que Cannondale, en lugar de fijar el amortiguador sobre el tubo diagonal, lo ha hecho dentro del propio tubo diagonal. Para ello, el propio tubo envuelve el amortiguador creando lo que han llamado «Gravity Cavity». Para cerrar la abertura inferior y proteger al amortiguador de la suciedad expulsada por la rueda delantera han creado una tapa de plástico, desmontable, que tiene aberturas laterales para que no se acumule el agua en su interior. Como ventaja adicional se consigue un diseño muy limpio a nivel estético.

Cannondale Jekyll

Diales de ajuste el amortiguador

El uso de los diales del amortiguador es un poco incómodo

El único problema de esa integración es que el acceso a los diales del amortiguador es algo incómodo. Hay poco espacio y al final acabamos quitando la tapa inferior para acceder más cómodamente a alguno de ellos. En defensa de Cannondale hay que decir que Fox cambió la ubicación de los diales cuando la marca estaba en pleno proceso de diseño de la bicicleta y que la nueva posición de los mismos encaja peor que la anterior. En cualquier caso, una vez lograda la puesta a punto que nos gustaba, no volvimos a tocarlos y nos olvidamos de ese pequeño problema.

Cannondale Jekyll

El protector para que no llegue el barro a la entrada de las vainas en el tubo de sillín

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La bieleta principal

Usa su Ai Offset, permite portabidón y cuenta con 4 tallas

Curiosamente la nueva Cannondale Jekyll no se suma a la adopción de la patilla de cambio SRAM UDH porque, según ellos, no encajaba bien con el punto de giro Horst-Link que tienen las vainas. Lo que sí siguen empleando es su configuración Ai Offset, que desplaza la transmisión 6 mm hacia el exterior y da más espacio libre a la rueda trasera, además de permitir un centrado de la rueda más lógico en busca de la máxima rigidez posible para la propia rueda. Un detalle marca de la casa de Cannondale.

El cuadro permite llevar un portabidón en su posición habitual en el tubo diagonal y está disponible en 4 tallas (S, M, L y XL).

Cannondale Jekyll

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Sistema de suspensión Cannondale Jekyll

Sobre el pivote elevado: «La principal ventaja que tienen es que logran hacer que la rueda trasera describa una trayectoria hacia atrás al comprimirse la suspensión.»

Que las suspensiones con pivote elevado están de moda en el DH y el enduro está más que claro. Repasar algunos de los últimos lanzamientos en estas modalidades, o incluso mirar los resultados de la Copa del Mundo de DH y veréis que este tipo de suspensiones son cada vez más comunes.

Junto con la posición del amortiguador, es la otra gran novedad de la Cannondale Jekyll. Cada vez son más populares los sistemas de suspensión con pivote elevado. La principal ventaja que tienen es que logran hacer que la rueda trasera describa una trayectoria hacia atrás al comprimirse la suspensión. Ese efecto hace que se afronten mejor los impactos reduciendo menos la velocidad de la bicicleta en marcha. También tienen el efecto colateral de que la distancia de vainas crece a medida que la rueda trasera se desplaza hacia atrás al comprimirse. Lo que puede ser bueno en muchas circunstancias, especialmente a alta velocidad.

Gráfica del desplazamiento del eje trasero a medida que se comprime la suspensión

La roldana adicional para el paso de la cadena permite reducir el pedal kickback

La suspensión trasera tiene 165 mm de recorrido. Durante los (aproximadamente) 100 primeros milímetros de recorrido la rueda trasera describe una trayectoria hacia atrás, pero recupera la habitual trayectoria hacia delante de la mayoría de bicis a partir de ese punto. Es un diseño distinto a otros modelos con punto de giro elevado en los que todo el recorrido describe siempre una trayectoria hacia atrás.

Pero el punto más negativo de esos sistemas de suspensión es que al comprimirse la suspensión la cadena tiende a tirar mucho de los pedales hacia atrás. Algo lógico al producirse ese movimiento de la rueda que distancia el cassette del plato. Es el conocido efecto del pedal kickback. Ahí entra en juego el hacer pasar la cadena por el punto de giro elevado empleando una roldana adicional que ayuda a mitigar ese efecto negativo. En el caso de la Cannondale Jekyll, esa roldana no se sitúa justo en el centro del punto de giro, sino un poco desplazada, lo que es poco habitual en este tipo de diseños. Según Cannondale, era la mejor forma de lograr una línea anti-squat más plana a lo largo de todo el recorrido disponible en busca de mejorar la eficacia de pedaleo.

Cannondale Jekyll

Cannondale Jekyll

Cada talla tiene cambios en la cinemática para lograr un comportamiento final igual en todas ellas

Igual que el Ai Offset de la transmisión, Cannondale ha aplicado otros conceptos comunes a otras bicis de su catálogo en esta Cannondale Jekyll. Uno de ellos es el Proportional Response. Eso quiere decir que han diseñado la cinemática de la suspensión de forma específica para cada talla. No crecen las medidas del cuadro y se «acopla» el mismo sistema de suspensión a cada talla, sino que cada talla tiene ligeras modificaciones en la posición de los puntos de giro, valores de leverage ratio, anti-squat, etc.. con el objetivo final de lograr exactamente la misma experiencia de conducción en cada talla y que las distintas medidas de los riders no resulten en experiencias diferentes según la talla.

Y un dato no técnico que acabó siendo relevante en nuestro test. Su acabado de pintura. Es realmente impresionante, con cambios de color brutales según el enfoque de la luz. Tanto que, en nuestras bajadas en bike-park, no hubo remonte donde no fuese admirada por el resto de riders.

Cannondale Jekyll

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Geometría Cannondale Jekyll

Reach generoso, ángulo de sillín bastante vertical, vainas distintas en cada talla…

Si hablamos de la geometría, también se aplica el concepto de medidas proporcionales para cada talla. La Cannondale Jekyll tiene diferentes medidas de vainas según la talla, por poner un ejemplo.

En cuanto a sus números, entran dentro de lo esperado para una bicicleta que, según sus propios creadores, está diseñada en un 90% para bajar. 64º de ángulo de dirección y su medida más sorprendente, los 77,5º de ángulo de sillín se combinan con reachs generosos, de 450 mm en talla M.

El hecho de haber reducido la altura del tubo de sillín permite usar tijas de sillín telescópicas con mucho recorrido, un detalle que apreciarán sus propietarios.

Geometría

Equipamiento Cannondale Jekyll 1

Lo mejor de Fox en suspensiones y frenos con discos de 220 delante y 200 detrás

Hay dos montajes de serie de la Cannondale Jekyll, en nuestro caso hemos probado la Cannondale Jekyll 1, el mejor equipado de los dos modelos que la marca tiene en su catálogo. Basta ver sus suspensiones, con una horquilla Fox 38 Factory de 170 mm de recorrido y amortiguador Fox X2 Factory, ambos con ajustes de compresión en alta y baja velocidad y rebote. La creme de la creme de Fox.

La transmisión corre a cargo de SRAM con un mezcla de GX Eagle, X1 Eagle y NX Eagle. Los frenos son SRAM Code RSC con disco de 220 mm delante y 200 mm detrás. El precio de este modelo es de 6.499€.

Un dato llamativo es el uso de bielas muy cortas, de 165 mm, que reducen las posibilidades de golpear el suelo en salientes de bajadas técnicas.

Cannondale Jekyll

Potencia de 35 mm

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Tija telescópica de la propia Cannondale

Neumáticos con dibujo de DH para afrontar el peor terreno con garantías

En las ruedas han optado por llantas WTB KOM Trail i30, con 30 mm de ancho interno. En los neumáticos no han arriesgado y son una muestra del carácter bajador de la nueva Cannondale Jekyll. Cubierta trasera Maxxis Minion DHR II, 29 x 2.4″, EXO+ y Maxxis Assegai, 29 x 2.5″, 3C compound, EXO+ delante.

La tija de sillín telescópica es de la propia Cannondale con 150 mm de recorrido en talla M (llega a 170 mm de recorrido en talla L y XL).

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Llantas de WTB

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Neumáticos dignos de una mini-DH

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Los nuevos purgadores de aire de las horquillas Fox 38

En marcha con la Cannondale Jekyll

El pedaleo es correcto para una doble de largo recorrido. La palanca del amortiguador queda lejos del alcance en marcha

Tuvimos la suerte de poder probar la nueva Cannondale Jekyll en su mejor terreno. Desde bike-park a largas bajadas pirenaicas por terreno salvaje. El proceso de puesta a punto de la suspensión trasera fue algo tedioso por el hecho que los diales del amortiguador no tienen un acceso cómodo, pero es algo de lo que te olvidas una vez has conseguido tus ajustes ideales. Acabamos rodando con un 25% de SAG aproximadamente. Justo el que recomienda la marca.

En las subidas el comportamiento de la Cannondale Jekyll se puede enfocar de dos formas. Si vienes de una bici trail esperarás más eficiencia y menos movimiento con el pedaleo, pero la realidad es que comparada con el rendimiento pedaleando de la mayoría de modelos de enduro su feeling es correcto. Hay que tener en cuenta que la palanca para cambiar el modo de funcionamiento del amortiguador queda lejos de nuestro alcance cuando vamos en marcha, así que acabamos usándola súper poco y rodando casi siempre en modo abierto.

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Salida de los cables

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Cableado interno

La posición para pedalear es buena. La roldana superior genera ruido extra, especialmente con los piñones grandes

Al pedalear la suspensión se mueve, pero nada exagerado para una enduro de 165 mm de recorrido trasero. Lo que es un acierto en ese apartado es la posición de pedaleo que tenemos, con un ángulo de sillín efectivo muy vertical que nos deja en una posición cómoda para darle a los pedales con fuerza. En salidas largas acabó siendo un punto que apreciamos mucho.

¿Qué pasa con la nueva roldana del punto de giro elevado? Pues que aporta un plus de fricción adicional, perceptible pero menor que en otras bicis que hemos probado con este tipo de transmisión. Lo que sí es perceptible es el aumento de ruido, especialmente cuando rodamos con el piñón grande. A medida que cambiamos hacia piñones más bajos el ruido adicional se reduce mucho hasta hacerse casi imperceptible en marcha en los piñones pequeños.

 

Rectas, alta velocidad y terreno cuanto más roto mejor. Ahí la Cannondale Jekyll brilla muchísimo

Llegan las bajadas, y aquí es donde la Cannondale Jekyll brilla. De hecho es para donde ha sido creada. Empezamos con la posición. A la potencia corta y al reach generoso se suma el ángulo de sillín que nos ayudó a equilibrar el peso que queremos situar en la rueda delantera. Nos sentimos bien centrados en la bicicleta lo que acabó siendo sinónimo de una posición relajada. Incluso a la hora de afrontar tramos salvajes.

En las bajadas la Cannondale Jekyll nos pareció excepcional en los tramos rectos y más rotos. ¿Sabéis esas bajadas repletas de agujeros, piedras, escalones y mayoritariamente rectas? Ahí es simplemente brutal. Cuanto a más velocidad ruedas más velocidad acumula la bicicleta. Es una bicicleta que te ayuda más cuanto más rápido eres capaz de rodar con ella, premiando a los bikers que más les guste arriesgar (o que más valor tengan). En esos tramos sale a relucir el funcionamiento de la suspensión trasera y esa forma de desplazar la rueda hacia atrás al comprimirse la suspensión. Ese movimiento hace que los impactos le hagan perder menos velocidad. El resultado, acumulas velocidad a cada obstáculo. Es, realmente, el punto donde la Jekyll sobresale. Sumarle que las vainas se hacen un poco más largas al comprimirse y suma aún más estabilidad. Así que las rectas en terreno, cuanto más roto mejor, y a cuanta más rápido mejor, son una auténtica gozada y donde sacamos todo el potencial de la Cannondale Jekyll.

Cannondale Jekyll

Cannondale Jekyll

A

A baja velocidad requiere más esfuerzo por parte del rider

¿Qué pasa en los tramos más lentos y revirados? Ahí requiere de más esfuerzo del rider para lograr mantener un buen ritmo. No es algo exclusivo de la Jekyll, sino en general de todas las nuevas enduro de largo recorrido con geometrías tan tan bajadoras y estables. En general, cuanto menor es la velocidad más esfuerzo requiere para mantener un ritmo elevado.

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Una máquina para rodar a alta velocidad y en terreno cuando más bestia mejor

En definitiva, la Cannondale Jekyll pasa a ser más bajadora que nunca en su historia. Una máquina impresionantemente capaz en terreno roto y complicado, una bicicleta adicta a la alta velocidad, que transmite más confianza cuanto más rápido vamos con ella. Cuenta con un diseño original y atractivo, acompañada por una estética única. Pedalea de forma digna para una doble de enduro de largo recorrido, aunque es en las bajadas, cuanto más radicales mejor, donde más se disfruta. El plus de confianza y la posición equilibrada que tenemos sobre ella invita a atreverse con tramos complicados que nos pensaríamos en otras circunstancias. La Cannondale Jekyll es más capaz que nunca, toda una mini-DH con la que poder ir más allá de los bike-park.

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