Ya seguimos los pasos de este proyecto en el momento que se lanzó como una campaña de crowdfunding. SRAM supo ver el potencial de este producto y no tardó en contratar a su creador y en hacerse con el proyecto, que han pasado a integrar en su línea Quarq.
ShockWiz es un sistema para ajustar la suspensión que combina un dispositivo hardware que instalamos en las suspensiones con una app para gestionar los datos.
Es ligero, resistente y con una batería de larga duración. ShockWiz va destinado a todo tipo de bikers, desde principiantes a bikers avanzados. El objetivo es ver cómo trabajan nuestras suspensiones y saber cómo mejorar su funcionamiento.
El ShockWiz se conecta a la válvula de aire de la suspensión y gracias a sus sensores lee la presión 100 veces por segundo mientras montamos en bici. Gracias a sus algoritmos, la app recopila los datos y extrae la información necesaria para ofrecernos unos valores de presión, rebote y compresión que son los adecuados para nuestro tipo de conducción.
Lo bueno de ShockWiz es que permite dar unas pautas de ajuste a aquellos que no tienen ninguna experiencia en la puesta a punto de suspensiones, pero a la vez también es una herramienta muy potente para los expertos, que pueden afinar al máximo sus ajustes. Una herramienta para todo tipo de usuarios.

Se puede emplear en las horquillas o amortiguadores. Además podemos especificar nuestro patrón de conducción entre Eficiente, Equilibrado, «Juguetón» o Agresivo. De esta forma los consejos de ajuste que nos de se orientarán a ese tipo de uso.
Es compatible con la mayoría de horquillas y amortiguadores de aire del mercado de diferentes fabricantes, no sólo de RockShox. Está hecho a prueba de agua y lo podemos llevar instalado siempre. Cuanta más información tengamos mejor para el sistema. No hace falta ir con el móvil encima. Una vez llegamos a casa podemos pasar los datos a la app y comenzar el análisis.

Hay app para Android e iOS. Tienen dos versiones con diferentes diseños para poder adaptarse a todo tipo de espacios (especialmente pensando en los amortiguadores y los espacios libres que dejan los cuadros). Su peso es de sólo 45 gramos y usa Bluetooth Smart para comunicarse con la app. Su precio es de 419€, y de 469€ para la versión especial para horquillas invertidas como la RockShox RS-1.






