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¿Por qué sube el precio de las bicicletas? Y su perspectiva de evolución

Las marcas de bicicletas están subiendo precios de forma masiva. Es la reacción a los costes de fabricación, transporte, cambio de divisas y disponibilidad. Estos son los motivos del cambio de precio de las bicicletas y las perspectivas de futuro.

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En las últimas semanas muchas marcas han confirmado aumentos de precio

Orbea, Santa Cruz, Specialized, Commençal, Rose… un constante goteo de marcas anunciando que sus precios se incrementan de cara a los próximos meses en una tendencia que ya parece imparable y que acabará llegando a prácticamente todas las marcas. Buena parte de esos incrementos de precios vienen a trasladar el aumento del coste de la producción, distribución y montaje de las propias bicicletas. Simplemente buscan compensar el aumento de costes de toda la cadena de producción y distribución. Una situación que, ahora mismo, no solo se vive en el mundo del ciclismo. Estos son los 5 motivos por los que las bicicletas suben de precio.

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La tormenta perfecta: aumento de la demanda y más dificultades que nunca para fabricar

La industria del ciclismo vive una especie de tormenta perfecta. Un crecimiento extraordinario de la demanda unido a unas dificultades nunca antes vividas para la fabricación.

La pandemia ha dado como resultado un enorme interés por la bicicleta desde distintos puntos de vista. Por un lado su vertiente deportiva. Gimnasios cerrados, pocas opciones de practicar deportes de equipo y confinamientos que multiplican las ganas de estar al aire libre y en contacto con la naturaleza. El ciclismo, tanto de carretera como MTB, se ha presentado como un deporte ideal por poder practicarse de forma individual, al aire libre y por ofrecer una gran sensación de libertad.

Por otro lado, han crecido el interés por el uso de la bicicleta como medio de transporte. Era una tendencia al alza ya antes de la pandemia, pero ahora su demanda se ha disparado. La bicicleta es un medio de transporte individual que te aleja de los transportes en masa y que, a la vez, es económico, saludable y no contaminante.

En nuestro primer artículo «El actual boom de la bici: ¿Cómo empezó todo? Del parón total a la explosión de la demanda» explicamos al detalle como hemos llegado a la situación actual.

Con este panorama global, estos son los factores que han acabado obligando a subir el precio de las bicicletas a la mayoría de las marcas.

El ciclismo como deporte ha ganado muchos nuevos adeptos

Encarecimiento de la materia prima

La materia prima ha disparado su precio y reducido su disponibilidad

Este crecimiento de la demanda se ha encontrado con las mayores dificultades de producción que la industria de la bicicleta ha tenido que afrontar en la historia reciente. Unas dificultades tan grandes que surgen incluso en la adquisición de material prima. Por poner un ejemplo. El aluminio se ha convertido en una materia complicada de adquirir a gran escala. Un reflejo es el mercado de futuros del aluminio, a punto de llegar a su máximo histórico de los últimos 10 años y que, desde abril de 2020, ha aumentado su precio en más de un 60%. De hecho, existe una auténtica batalla por abastecerse con las materias primas necesarias donde, como es habitual en el mundo de los negocios, el pez chico se come al grande.

No es un problema único de la industria del ciclismo, hay los mismos problemas en el mundo de los microchips

No se trata de un problema exclusivo de la industria de la bicicleta. En un sector aparentemente más avanzado y consolidado a nivel mundial como el de los microchips se repiten problemas similares. La escasez de semiconductores y el aumento de la demanda ha bloqueado una industria mucho mayor que la de la bicicleta. ¿El resultado? El mismo que en la bicicleta, un encarecimiento de los dispositivos que los usan. Desde teléfonos a portátiles pasando por coches o video consolas.

Trabajadores en las fábricas, un nuevo problema

En la industria de la bici las fábricas son el siguiente punto clave en el incremento de precio. Las grandes factorías han tenido que hacer frente a cierres a causa de la pandemia y, después, a un sobrecoste para adecuar sus líneas de producción y personal a las nuevas normativas de seguridad sanitaria. Todo ello con un reflejo en el coste de producción de cada componente. Y en la capacidad de producción de las propias fábricas.

Además, el mercado laboral asiático tiene un funcionamiento peculiar. Muchos trabajadores acuden a una región lejana a trabajar durante largos periodos de tiempo. Con la pandemia regresaron a sus hogares y no todos han vuelto a su puesto de trabajo. Encontrar mano de obra nueva y formarla no es fácil, y mucho menos en el entorno de alta demanda que existe a día de hoy.

Las fábricas, la mayoría en Asia, afrontan problemas de suministro de materias primas y ajustes para afrontar la pandemia

Incremento del coste de los componentes

La fábricas se han tenido que adaptar a las medidas de seguridad adicionales obligadas por la pandemia

Ya lo habéis visto. Materia prima más cara, costes adicionales en las fábricas para adecuarse a las nuevas normas sanitarias, reducción de la capacidad de producción… una situación que vive cada marca de componentes, especialmente todas las que provienen de Asia, donde está ubicada la mayor parte de la producción de las grandes marcas. Si ahora un manillar es más caro, una tija de sillín es más cara y un cambio es más caro, todo ese incremento en precio de los componentes repercuten en el precio final de la bicicleta.

Eso sin llegar a entrar en los detalles de las «batallas» de las marcas por hacerse con el stock de componentes disponibles de las compañías más «deseadas» en los montajes, las fechas de entrega extremadamente largas o los obligados cambios en las especificaciones de algunos modelos ante la imposibilidad de montar los componentes inicialmente indicados en las especificaciones.

El aumento de la demanda ha tenido dos reacciones diferentes en los fabricantes: ampliar instalaciones para incrementar la producción o no hacerlo y mantener el nivel de producción máximo sin realizar nuevas inversiones. Crear una fábrica o ampliarla no es cosa de un día y en muchos casos es un paso arriesgado si no estás seguro que el nivel de demanda se va a mantener en el tiempo. De ahí que muchas fábricas hayan aumentado su producción dentro de las posibilidades de sus instalaciones actuales, pero sin entrar en ampliaciones costosas. Simplemente han apostado a lo seguro.

Fábricas en Asia

Aumento del coste del transporte

Es un problema global, el transporte se ha encarecido

La industria del transporte está, también, trabajando al límite. No es un aspecto que afecte únicamente al mundo del ciclismo, sino a muchos otros sectores. Tanto los transportes marítimos como por aire se han visto afectados por el aumento de la demanda y por las circunstancias especiales que ha puesto sobre la mesa las medidas para frenar la pandemia a nivel mundial. ¿El resultado? Costes de transporte más caros.

El transporte aéreo ha caído en picado con la disminución de vuelos comerciales

¿Cuánto más caros? ¿Te parece mucho hasta 10 veces más caro? Pues a ese nivel se ha llegado en casos extremos. Además, la caída del tráfico aéreo ha cortado otra vía de envíos rápidos que se usaba en algunos casos. Sí, si no lo sabías hay un mercado de envíos de mercancías en vuelos comerciales de pasajero. Este tipo de envíos se llama «belly freight». Este tipo de envío aéreo suponía cerca del 50% de envío de mercancías a Europa y ahora está muy limitado con el descenso drástico de vuelos comerciales. Los expertos del sector no esperan recuperar un nivel normal de envíos hasta 2024, como mínimo.

Todo el mundo da por hecho que la pandemia va a tener un efecto completamente transformador en la forma en que se realizan los transportes de mercancías y que los mayores cambios en este sector aún están por venir.

Más gasto en transporte…

Los tipos de cambios entre monedas

La moneda de Taiwán ha ganado valor frente al dólar y el euro

El mundo de la bicicleta es muy global, como mínimo a nivel de industria. Marcas europeas o americanas que fabrican en Asia y venden por todo el mundo. En cada transacción entra en juego un cambio de divisa y la pandemia también ha alterado ese aspecto. El NTD, la moneda de Taiwán, ha incrementado su valor frente al dólar. Lo mismo ha sucedido con el euro, que también ha perdido valor frente a la moneda taiwanesa. Este tipo de ajustes de precios en las bicicletas a causa de modificaciones en los tipos de cambio entre monedas es algo que ya habíamos visto en el pasado, y que se repite justo en el peor momento.

La mano de obra local, también más cara

Los montajes y mano de obra de las propias marcas también han incrementado su coste

Si bien la fabricación de componentes y cuadros se lleva a cabo mayoritariamente en Asia, muchas marcas hacen sus montajes y acabados de pintura en sus propias instalaciones. Ya sea en Europa o América.

En ambos casos las factorías se han encontrado con problemas similares a los de Asia. Confinamientos y adaptación de sus líneas de producción a las nuevas medidas sanitarias han supuesto un incremento en el coste de producción final de cada bicicleta.

Costes adicionales en las líneas de montaje

Gran demanda, adiós a las ofertas

Las ofertas desaparecen, especialmente en algunas franjas de precio

Si bien no es un motivo oficial o medible, el crecimiento de la demanda y la limitada producción han borrado de un plumazo las ofertas de los comercios. Especialmente en algunas franjas de precio concretas, donde la solicitud de bicicletas ahora mismo es mucho más alta de la disponibilidad. Todo ello en un sector que, desde hace unos años, había acostumbrado al cliente a las ofertas y descuentos casi constantes. Es algo que afecta de forma muy desigual a las diferentes franjas de precio, pero que se acaba sumando a que los precios se mantengan más estables que nunca y con menos guerra de precios entre tiendas que en el pasado.

Soluciones… ¿Cambiar el modelo de producción?

La pandemia ha dejado al descubierto las debilidades del modelo de producción en la industria del ciclismo

Muchos de los problemas anteriores parecen tener una solución común. La pandemia ha dejado al descubierto que el modelo de producción actual de la industria de la bicicleta es fuertemente dependiente de Asia, difícil de escalar y poco ecológico y sostenible (al contrario de lo que promueve el uso de la bicicleta). Hace años que existen iniciativas para trasladar la producción de bicicletas y componentes a Europa. Pero principalmente se centran en modelos de gama alta, donde el precio no es un factor tan relevante. Lograr una alternativa de fabricación completamente europea, competitiva en precio frente a Asia, en nuestro continente parece misión imposible a día de hoy.

Una producción local reduciría drásticamente los gastos de transporte, permitiría un mayor control de la calidad de los productos y condiciones de trabajo. Daría una mayor flexibilidad a la producción, facilitando la adaptación a picos de demanda o bajadas de ventas. A ello se sumaría la reducción en gran medida de la dependencia al cambio de divisas.

Si bien parece un movimiento lógico es un proceso muy largo y que, como hemos dicho, no parece viable en según qué franjas de precio. Con lo que no es una solución rápida a los problemas actuales.

Tiendas con menos ofertas

¿Cuándo se estabilizará la demanda?

Las marcas estiman que hasta 2023 no se regularizará la producción. ¿Llegará un ajuste de precios en algún momento?

A día de hoy hay grandes fabricantes de componentes dando fechas de entrega para determinados artículos que llegan incluso al año. Las perspectivas de muchas marcas es que el cuello de botella actual no se estabilice hasta 2023. Lo que también dependerá, mucho, de la evolución de la demanda en los próximos meses. En un futuro cercano no parece que esa demanda vaya a decaer drásticamente.

¿Qué pasará tras la pandemia?

Situémonos en el final de la pandemia. En el momento en que nuestro día a día se parezca lo más posible al que teníamos hace poco más de 1 año. Los procesos de fabricación se han estabilizado, la materias primas vuelven a estar disponibles sin problemas y los costes de transporte se han ajustado. ¿Qué pasará con el precio de las bicicletas? ¿Rebajarán su precio para ajustarse a una posible reducción de costes? En el pasado hemos visto rebajas generales del precio en algunos momentos, pero en menos ocasiones que aumentos de precio. A día de hoy es imposible saber si las marcas irán adaptando sus precios a los costes de producción año a año o si el aumento de precio actual ha llegado para quedarse y ser la nueva base sobre la que evolucionarán los precios en el futuro.

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