«Nos gusta experimentar y probar cosas desde el principio.»
El valenciano de Scott Cala Bandida es conocido por sus aventuras, sus estrategias arriesgadas y por ser muy creativo en sus maniobras.

Un inicio de etapa relativamente relajado
El día comenzaba con calma y con un grupo muy grande de corredores liderando el pelotón. Suele ser habitual en la etapa maratón. Las fuerzas pueden estar justas y la recuperación es más compleja al no haber asistencia externa.
No fue hasta mitad de etapa que el grupo comenzó a romperse. Ahí, algunos recortes, territorios técnicos y mucha, mucha velocidad hasta meta.

Un sprint entre 3 decidió el día
‘Luisle’ fue conservador, el suizo arriesgó, pero el de Scott Cala Bandida fue casi temerario. Su valentía, una vez más, dio sus frutos. Y, como ya adelantó Mantecón: «Cuando sale bien, me gusta.
La velocidad de la cabeza de carrera masculina estuvo presente también en la femenina. De hecho, hasta el ecuador de la etapa, las dos líderes de la general, Pilar Fernández y Tessa Kortekaas, llegaron mezcladas en el grupo que lideraba el pelotón.

3 de 3 para Kortekaas
‘Pili’ logró acoplarse a un grupo de varios corredores, entre los que estaba, por ejemplo, Miguel Induráin. Así, de repente las dos líderes estaban agrupadas en el mismo núcleo de ciclistas.
El sprint en ningún momento llegó a ser tal, dado el grupo amplio en el que llegaban, aunque Kortekaas abrió unos metros dentro de todos los ciclistas. Finalmente, la neerlandesa añadió siete segundos a la ya amplia diferencia que tiene sobre sus perseguidoras.

«El sprint ha sido tan ajustado que no sé aún si creérmelo»
Kortekaas: “La etapa ha empezado rápida desde el principio. Íbamos en un grupo grande y luego hemos podido abrir hueco. Por desgracia, al final ha podido enlazar conmigo”.

La etapa de mañana
Mañana etapa de puro desierto
Etapa de puro desierto y con una gran variedad de paisajes, terrenos y desafíos. Los Titanes rodarán por lagos secos, pistas arenosas y caminos abiertos por largos oueds (cauces de ríos secos).
Todo ello a través de pistas rápidas y siempre en paralelo a esos cordones de dunas que verán de cerca, pero que no atravesarán hasta la siguiente jornada. Rumbo fijo y directo hacia las haimas de la Belle Étoile, dejando atrás el campamento de los últimos días.